El EGO, la identidad del ser humano

El Paradigma del Ego

Mirate al espejo, eso que ves reflejado es la imagen con la cual te identificas pero ese no sos vos!. Y ese que es consciente de que Es, ese que piensa, que habla, que va y que viene ese que se identifica con esa imagen reflejada en el espejo, ese que responde cuando alguien dice su nombre y apellido, ese conjunto de cualidades y atributos, ese tampoco sos vos! todo eso es lo que construye la identidad del sujeto con el cual te identificas en esta vida. Vos sos el que observa al vos que piensa, vos sos el que se ve actuando, vos sos el que no muere, vos sos el que sos permanente y ese, el que ves en el espejo, el que responde a un nombre y apellido, el que tiene sus gustos y adhesiones  políticas, deportivas y culturales esa es una identidad transitoria que vos construiste para transitar esta experiencia, ese “vos transitorio” e identificado con el cuerpo, con los gustos y con esta realidad, ese es el EGO.

el ego reflejado

Algunos consideran al ego como el impulsor de los cambios en la vida y la necesidad como el motivador de toda acción creativa. Otros, sin embargo, lo consideran la parte oscura del ser humano, el gran culpable de tanto desequilibrio en lo social y en lo individual de cada persona.  Más allá de estas dos percepciones de lo que el ego es, deberíamos intentar observar el ego desde una visión menos condicionada por sus mecanismos pero, ¿existe algo más que ego en lo que somos?

El arquitecto sabe que antes de diseñar la casa, de definir su implantación en el terreno, debe analizar el suelo. La firmeza y calidad del suelo sobre el cual se edificará, condicionará el tipo de fundación sobre la cual construirá el inmueble. Ya se dijo tiempo atrás, “el que construye sobre arena verá caer su obra pero el que construye sobre piedra…” El ser humano tiene una cualidad que le confiere la facultad de crear, es decir, de producir nuevas combinaciones de elementos dando forma a nuevas identidades compuestas por estos elementos combinados. El pan es la identidad que surge de la combinación ordenada de harina, agua, sal y levadura por ejemplo. Del mismo modo el músico compone nuevas obras, combinando las notas musicales. Los elementos que utilizamos para crear ya existen, son como las notas musicales, lo que nosotros creamos es la combinación de esos elementos del mismo modo que hace el músico compositor.  

Del mismo modo en el que hacemos pan o componemos una obra musical, de manera similar componemos nuevas verdades que en realidad no son nuevas sino solo lo son para el que las ignoraba. He escuchado de algún músico compositor decir que él no ha inventado nada sino que solo a escuchado esa melodía y la recreo en un pentagrama y me pareció una definición muy acertada. Lo que llamamos “Verdad” es todas esas melodías posibles que pueden crearse, el compositor, el sabio, el artesano, todo creador sensible a la Verdad escucha las melodías que resuena y las recrea en un pentagrama. La verdadera virtud, entonces, no es la de componer tal o cual melodía sino la de contar con la sensibilidad para “escuchar” lo que está más allá de los sentidos del cuerpo humano. Ese nivel de sensibilidad es extraordinario al mecanismo humano animal y es el que permite tanto al músico componer nuevas melodías como al sabio componer nuevas verdades.

La sensibilidad está en directa relación al propósito de la vida de cada sujeto, La sensibilidad hacia la música revela la vocación de músico. Toda sensibilidad está en función del sentido de cada vida individual y cada vida individual está en directa relación a la vida del colectivo humano por ello, el ejercicio de la vocación de cada individuo es no solo un compromiso que el individuo tiene con su Creador, quien le confirió la sensibilidad especifica, sino con el colectivo humano quienes se beneficiarán del fruto de su vocación así como todos nos beneficiamos de la música y de las verdades que los sabios componen y traducen en el idioma vulgar.

Pero, así como el arquitecto comienza el diseño del inmueble primero analizando el terreno, nosotros debemos comenzar por analizar el terreno sobre el cual construiremos nuestra obra. En nuestro caso, “el terreno” es el mecanismo humano, sus cualidades, facultades y características. Debemos comprendernos tanto como el arquitecto comprende al suelo a fin de fundar su obra sobre base firme,  Es en esta etapa en la cual la comprensión de lo que el ego es toma importancia pues el ego es la identificación con la condición humana, es la identidad que resulta de la experiencia en un cuerpo humano y bajo el régimen del comportamiento humano y sus características (instinto).

Desde que somos concebidos y hasta aproximadamente los 30 años de edad vivimos aprendiendo a ser humano. Aprendemos a respirar, a caminar, a alimentarnos, etc. De todo este aprendizaje surge la asimilación al cuerpo y al mecanismo natural del ser humano (instinto) Durante este período de desarrollo, que es el tiempo que el mecanismo humano demora en activar todo su potencial, somos plenamente ego, es decir, somos plenamente un animal humano y vivimos bajo el paradigma del ego. El Paradigma del Ego sostiene que yo soy el cuerpo, siendo el rostro la imagen principal que nos identifica y los sentidos como el medio de percepción de lo que existe y solo existirá aquello que puede ser percibido por estos sentidos y procesado y calificado por el instinto, Y, por otro lado, este paradigma sostiene que esta vida es un fin en sí mismo y es todo lo que somos, nacemos y morimos!

Mientras estamos plenamente regido por el Paradigma del Ego, lo que dura desde la concepción y hasta los treinta años de edad aproximadamente, todo el mecanismo humano se encarga de la supervivencia del cuerpo, dado que considera que el cuerpo es todo lo que somos y de sobrevivir a la vida dado que considera que este mundo y esta vida es todo lo que es. Este comportamiento y este paradigma no surge de un estado de sensibilidad extraordinario sino todo lo contrario, es precisamente la base sobre la que debemos construir el fruto de la vocación, el propósito de nuestra vida.

Puede suceder y es usual que suceda, que el propósito de la vida, aquella razón por la cual decidimos encarnarnos en un cuerpo humano, esté en conflicto con el Paradigma del Ego. Para un Ser que está finalizando su experiencia evolutiva en la condición de ser humano, su propósito de vida estará cada vez más en conflicto con el Paradigma del Ego. Para las almas más jóvenes, las que están aprendiendo a ser un ser humano, el solo hecho de encarnar y vivir naturalmente como un ser humano y sujeto únicamente al Paradigma del Ego, ello alcanza para dar sentido a su paso por este mundo, son estas las personas que no tienen interés alguno en lo Espiritual o metafísico, son las personas más arraigadas al mundo y a sus costumbres, más apegadas a lo material y a los gustos del cuerpo.

Entonces, lo que el ego es, en cuanto a si es la parte necesaria para vivir, el que nos impulsa a conseguir o si es la parte oscura, ello depende no de lo que el ego es en sí sino de la etapa evolutiva de cada individuo. Como he dicho en el párrafo anterior, un “alma vieja” ha experimentado todas las alternativas del Paradigma del Ego y está en búsqueda del desarrollo de lo que puede percibir a través de la sensibilidad extraordinaria, viven esta vida y en este mundo pero con la comprensión de otro mundo y preparándose para dar el salto hacia él así como los alumnos del último año del secundario los  que viven aún en el secundario pero ya asimilándose a costumbres y prácticas de la vida universitaria aunque aún no estén en la universidad. Y, las almas jóvenes son las que encuentran plenitud en poseer cosas, en ejercitar el placer como el sexo, drogas, etc. son los “nuevos” que se maravillan con lo que van descubriendo en esta experiencia como seres humanos y son también los más fácil de manipular y de corromper precisamente por su inexperiencia.

Es importante que aquellos que se reconocen como “almas viejas” o seres que no buscan experimentar lo que significa ser un ser humano y lo que este mundo es sino que pretenden desarrollar las cualidades que son necesarias y demandadas en el siguiente mundo al que nuestra senda evolutiva nos conduce, esas almas deben atenuar la intensidad del Ego. Deben vivir regido por otra paradigma y no por el Paradigma del Ego. Esas personas no se identifican de manera exclusiva con el cuerpo en el que están, saben o sospechan que son más que eso. Tampoco consideran esta vida como un fin en sí misma sino como un medio, un paso necesario, como un puente.

Sin embargo, los primeros años de vida cronológica de cada encarnación, representan el aprendizaje, la asimilación al cuerpo humano, a su mecanismo y a este mundo. Al término de este proceso de aprendizaje y adaptación al mundo, no todos salen ilesos y disponibles para continuar o, mejor dicho, para hacer aquello que vinieron a hacer y por lo que decidieron encarnar. Estos son los que buscan sanadores, guías, Maestros, los que se acercan primero a religiones, luego a gurúes, etc. los que padecen este mundo y su realidad basada en el Paradigma del Ego. Pero son, también, los que una vez guiados y sanados y liberados de los desequilibrios causados en la primera etapa de adaptación y aprendizaje, producen cambios inmediatos y extraordinarios y de pronto emergen sus cualidades y virtudes y se convierten en Guías, Maestros, Gurúes… o simplemente, viven esta vida y hacen lo mismo que todos pero de manera extraordinaria.

El Despertar de Consciencia trae no solo nuevas experiencias de vida sino  que te hace vivir las mismas de siempre pero de manera extraordinaria y es este el primer síntoma que vas a distinguir en vos cuando comiences a liberarte del Paradigma del Ego y comience a emerger la identidad del Yo Soy, del Eterno Vos, del que no está condicionado por la temporalidad de este mundo.

El ego está regido y condicionado por la necedad como lazo motivador, su propósito es la supervivencia primero, la relación con la mandada después y su ubicación jerárquica en el grupo, sus maneras son la lucha, la competencia, y sus emociones dominantes son el miedo y la euforia. La identificación del ego está directamente vinculada al cuerpo y sobre todo al rostro donde están los sentidos a través de los que se percibe la realidad.

El Yo Espiritual está regido por un estado de noción, consciencia, de sí mismo pero no en cuanto al que somos relacionados a la condición humana sino a un estado de Ser que es antes y después de esta vida. Un estado de consciencia independiente del tiempo lineal y de esta realidad dimensional. Esta identidad no reconoce las limitaciones naturales que rigen al ego, como ser el hambre, el sueño, el celo sexual y la necesidad como motivador. Esta identidad considera esta vida como una parte de un todo, como una transición mientras que el ego la considera como el principio y el fin de todo.

El ego es el que sabe vivir en esta realidad, es el “taxista” que conoce los caminos, los atajos y las trampas y el Yo Divino es el pasajero, el que utiliza este medio para llegar a su destino siguiendo un propósito. El ego no es un enemigo siempre y cuando ocupe su lugar y cumpla su función.

El objetivo de todo trabajo Espiritual, de sanación de armonización debe procurar el equilibrio de ambas naturalezas, de ambos sujetos, del Yo Ego y del Yo Divino para que alcanzada una convivencia armónica podamos entonces continuar el impulso de la evolución, esa fuerza vital que mueve TODO lo que Existe.

“A Dios lo que es de Dios y al Cesar lo que es del Cesar” cada cosa en su lugar y un lugar para cada cosa. Si pretendemos comprender la realidad más allá de la realidad que el Ego percibe a través de los sentidos del cuerpo, debemos hacerlo no a través de la identidad del yo ego y de sus sentidos y mecanismos sino a través de la identidad del Yo Divino y de sus sentidos (intuición por ejemplo) y de sus mecanismos. Pero, para ello debemos trabajar en esta identidad, debemos “Renacer e agua y Espíritu”.

¿Qué es lo que nos mantiene atrapados en la identificación con el Yo Ego como si fuéramos solamente esto, un animal inteligente y como si esta vida fuera todo lo que existe? ¿cómo liberarnos de estas ataduras?…

Saludos

NIcolás Niglia

Taller El Ego: https://www.youtube.com/watch?v=b75DqlVNhnc&list=PLxnwvCZ0M508gE4epFbi-9-ze0MqD1W6q&index=1

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