Sanación, Sanadores y Técnicas de Sanación

Es usual que al comenzar algún tipo de proceso sanador, ya sea cuando comenzamos a meditar o cuando nos exponemos a técnicas de sanación o cuando vamos a sitios con una energía sanadora, algunos temas del pasado regresen y nos sintamos como que retrocedemos. Esto puede ser percibido como un error del sanador o como un aspecto negativo de la energía a la que nos hemos expuesto. No es así!

En nuestro campo holográfico, áurico, etérico en fin en la composición energética relacionada a nuestra existencia, energía que nos rodea y que contiene patrones, códigos, formas, etc. Están almacenadas experiencias y energías de todo tipo, algunas de las cuales adoptan la condición de “entidad” es decir, toman vida propia del mismo modo que la maleza y el yuyo que surge en nuestro jardín quitándole espacio y recursos a las plantas frutales y aromáticas que son las que contribuyen con el propósito del jardín y por el cual lo hemos creado…

Estas energías que son discordantes con la evolución y que nos interfieren en el proceso ascendente evolutivo, tienen origen no solo en esta encarnación sino que algunas de ellas vienen de vidas pasadas, algunas pueden remontarse a un pasado muy lejano, Lemuria, Atlántida, Egipto, e inclusive a un pasado en otros planetas.

A este tipo de bloqueos e interferencias debemos agregarle aquellos que viene por herencia del linaje humano, lo que recibimos por ADN humano, patrones que debemos transmutar y cortas su efecto liberando no solo a nosotros sino a toda nuestra descendencia e inclusive a la ascendencia pues, al cortar el patrón de error, libramos a los causantes de él quienes mientras este patrón siga activo seguirán afectados a ello y por ende necesitarán encarnar para resolverlo. Precisamente, es común que vos, seas tu tatara abuelo por ejemplo, quien inició un patrón de error y vino a la vida para transmutarlo y liberarse de este karma.

Por otro lado, debemos considerar los patrones discordantes que vienen no del ADN humano sino del ADN cósmico, la herencia del linaje estelar. En este caso sucede lo mismo que en el caso del ADN Humano. Por ejemplo: (y por favor toma estos ejemplos solo como ilustración del concepto que pretendo explicar dado que estos son temas muy complejos para la mente inferior humana) si eras un ser reptiliano que estuvo abusando de la humanidad, saqueando a Gaia, matando, instalando muerte, corrupción, etc y decidiste dar el siguiente paso en tu senda evolutiva (pues los reptilianos regresivos también deberán retomar la senda evolutiva y es ésta una alternativa siempre vigente para todo aquel que decida hacerlo) entonces, una alternativa es que encarnes como ser humano y transmutes lo que has provocado a Gaia y a la humanidad, claro! Tu vida no será fácil! Pero todo eso negativo que deberás afrontar es precisamente el efecto de lo que has causado y solo a través de la aceptación incondicional de ello y de la transformación a través del perdón, de la misericordia, del AMOR, solo así podrás liberarte de las causas y sus efectos negativos y continuarás el proceso ascendente.

Entonces, una de las maneras que tenemos para sanar es, precisamente, la de asumir y aceptar incondicionalmente las circunstancias de vida que nos tocan y las cuales están en relación con lo que hemos causado por un lado y con el propósito de transmutar toda semilla negativa que hemos sembrado en esta vida y en el planeta. Lo que nos toca vivir es siempre sanador, pero solo surte el efecto solutivo cuando aceptamos lo que nos toca, por más doloroso que sea. Todo rechazo basado en la incomprensión o en la injustificación de las circunstancias negativas que nos tocan vivir es un rechazo de la oportunidad de sanarnos.

Si el reptiliano que encarnó como ser humano con el propósito de restablecer el orden que él mismo, como reptiliano, generó, rechaza las circunstancias negativas que le tocan vivir considerándolas injustas, inapropiadas, etc. No solo no conseguirá el propósito por el cual vino a esta vida sino que agregará más causas negativas y sus efectos consecuentes a su lista de cuestiones a sanar… es, en estos casos, donde nuestro rumbo es involutivo, regresivo y discordante, vibramos entonces en una muy baja frecuencia.

Lo que nos toca vivir, lo que nos pasa, es una oportunidad de sanarnos! Y es lo que antes de encarnar hemos aceptado para conseguir la sanación que venimos a buscar! Por ello, es de fundamental importancia restablecer la conexión entre el Yo Ego Humano y el Yo Superior pues, es el Yo Superior el que ha elegido y aceptado esta vida y sus circunstancias y es él quien sabe por qué lo hemos hecho. El Yo Ego debe ser obediente del Yo Superior, debe ser humilde y consecuente con el propósito de la vida, debe acatar el Plan de Vida que el Yo Superior ha trazado y dejarse Guiar.

Sanadores y Técnicas de Sanación

Existe otra alternativa de sanar, que no reemplaza a la anterior, es decir, no nos exime de vivir la experiencia negativa sino que la hace menos dolorosa y nos salva de las consecuencias negativas de rechazar lo que nos pasa. Es decir, si nosotros rechazamos lo que nos pasa, si no aceptamos lo que “la ola trae a la orilla” porque es incomodo, doloroso, o por que no se ajusta a nuestro anhelo, entonces nos estamos condenando a vivir experiencias más intensas que nos empujarán cada vez más a asumir lo que debemos asumir.

Este mecanismo obra en nosotros como el hambre. Cuando el cuerpo necesita alimentarse genera u impulso leve de hambre, si no lo obedecemos ese impulso va aumentando en intensidad hasta llegar al punto de dolernos. Del mismo modo surgen las consecuencias negativas de la vida, cuando eludimos nuestro Plan de Vida, el que trazamos y aceptamos desde el Yo Superior, las circunstancias van ganando en intensidad y dolor hasta que nos sea imposible eludirlas.

Los Sanadores y las Técnicas de Sanación sirven en el sentido de ayudarnos a aceptar lo que nos toca vivir, es decir a aceptar incondicionalmente nuestro Plan de Vida. Si ante el primer impulso de hambre, nos alimentamos, entonces evitamos sufrir por hambre, sentir dolor! Pero si insistimos en no alimentarnos, por la razón que sea, entonces nos condenamos a sufrir y padecer dolor y hasta morir.

Los Sanadores y las técnicas de sanación lo que hacen es ayudarnos a liberar esos patrones, las causas que precisamente nos inducen a rechazar nuestro Plan de Vida. Algunas de estas causas son otros seres, involutivos, quienes se abusan de nosotros utilizándonos para su beneficio y apartándonos así de nuestra senda (como el caso del reptiliano del ejemplo). Pero, cuando sanamos estas interferencias que nos impiden aceptar nuestro Plan de Vida, entonces, las circunstancias negativas de la vida cuyo sentido es el de darnos la oportunidad de ordenar lo que hemos desordenado en nosotros y en el mundo (de sanar), ya no tendrán sentido de ser y por ende nos evitamos “el mal trago”..

Continuando con el ejemplo del reptiliano que encarnó para ordenarse y alinearse con la senda evolutiva ascendente, quien en su estado anterior de reptiliano regresivo causo daño a seres humanos y a Gaia, en esta encarnación tendrá como meta entablar vínculos con la Vida, con los seres humanos y con Gaia desde el amor. Para lo cual deberá darse incondicionalmente ayudando y aceptando la ayuda. Es probable que esto no surja naturalmente, que este ser tenga dificultades para amar, comenzando por sí mismo, es decir, para amarse para amar su humanidad, su cuerpo, su condición, su género, etc.

Pero precisamente este es el reto! Amarse y amar… todo y cada cosa. Si no lo hace por iniciativa propia, lo cual difícilmente suceda, lo tendrá que hacer a causa de las circunstancias de la vida que la “ola le traerá a su orilla”. Tendrá necesidad que resolverá a través de la ayuda de otros, así, a través de la necesidad de los otros tendrá la oportunidad de vincularse con ellos desde el corazón y liberarse de todas las barreras y memorias contrarias al amor. Tendrá un cuerpo que lo exhortará al amor más profundo para aceptarse, deberá amarse a pesar de sus limitaciones físicas, en fin. A ojo de un humano, será una vida cargada de retos desde la misma concepción…

Esto se aplica tanto al caso de, por ejemplo, reptilianos en proceso de evolución y sanación, como en seres de Luz que en vidas anteriores han debido experimentar el error para comprenderlo y trascenderlo y en esta vida están, precisamente transmutando todo ello. Como quien se mete en el barro para rescatar a otros y al salir debe limpiarse toda la mugre que le ha quedado (leer el artículo acerca del Laberinto 3D que he publicado).

La Sanación, entonces, nos libera de vivir experiencias negativas innecesarias para nuestra evolución, esas que son consecuencia de la no aceptación de las experiencias que consideramos incomodas o dolorosas y por eludir el dolor generamos más trauma y más dolor, como el ejemplo del hambre. Pero, la sanación puede liberarnos de raíz en algunos casos y evitarnos vivir ciertas experiencias. Esto último solo se da cuando uno se da cuenta y comprende el asunto. Es decir, cuando despertamos! Cuando conectamos con el Yo Superior y mantenemos una conexión continua y regular con él, cuando el Yo Superior se Ancla en el Aquí y Ahora, entonces podemos acceder a niveles de Sanación mucho más profundos, podemos “viajar en el tiempo” y resolver no solo los efectos sino las causas…

Podemos ir al origen del problema y transmutar la causa, ya no el efecto. Por lo cual, el efecto pierde sentido y razón de ser. Pero, a este tipo de sanaciones y sanadores solo acceden quienes han alcanzado el nivel de noción, de consciencia y comprensión tal por el cual no tiene sentido experimentar el efecto de su error (la causa). Estas personas son las que de pronto encuentran “el sanador” correcto o la técnica de sanación adecuada. Por esta misma razón es que el sanador sabe que no puede convencer ni obligar a nadie de aceptar su sanación o de someterse a ella sino que debe esperar a que el individuo, por nivel de consciencia, requiera la sanación. Por supuesto, el sanador debe darse a conocer, debe mostrarse como se muestran los caminos delante de cada uno y cada uno elige qué camino tomar.

Dejando de lado a los que fingen ser lo que no son y a los confundidos de siempre, no hay un sanador mejor que otro ni una técnica de sanación más efectiva que otra. Cada sanador y técnica de sanación encuentran efectividad y eficacia en el sujeto que las reclama pues, solo quien resuena con el sanador y la técnica es quien está en el nivel de consciencia correspondiente y necesario para recibir y ser sanado.

Así como existieron personas que de solo tocar el manto de Jesús, fueron sanados, otros, como por ejemplo quienes lo crucificaron no sintieron absolutamente nada! por qué? Porque el poder del Sanador y de la Técnica no está en el sanador sino que se produce de la unión que se conforma entre el Cielo, el Sanador y el Sanado… Utilizo otro ejemplo ilustrativo: el hombre no tiene el poder de procrear sino solo cuando se une con una mujer, y solo cuando la mujer está fértil, solo allí se produce el efecto, la concepción de una nueva vida, entonces, quién tiene el poder de concebir, el hombre, la mujer o ambos en la unión correcta y oportuna? Ambos, en la unión correcta y oportuna verdad? Es decir, que ni siquiera depende de ambos sino que hay un tercer factor que es determinante…

Con la sanación ocurre igual, existe el sanador (quien da), el sanado (quien recibe) y el tercer factor que determina (el Cielo). El sanador no produce nada en el sanado si acaso el sanado no está en resonancia con la sanación, y ninguno de los dos pueden producir nada si acaso no cuentan con el “tercer factor” la dispensación del Cielo en cuanto a la sanación. Si el sanador, confundido, se deja inducir por su ego y trata de conseguir riqueza, autoridad entre los hombres, reconocimiento, fama, poder a través de “ su don de sanador” será como el hombre estéril, realizará todo el acto pero no producirá ningún fruto bueno sino solo el placer superficial e inmediato.

Cuanto mayor es el compromiso del sanador con el Cielo, cuanto mayor es su incondicionalidad con el propósito de la evolución, cuanto más elevado es su estado de consciencia, entonces mayor será su poder. Veámoslo así, imaginemos que todos y cada uno recibimos la Energía Vital a través de un canal de Luz, un cilindro, un tubo de Luz que viene de La Fuente y entra por nuestro Chackra Corona. El diámetro del tubo o canal de Luz determina el caudal de Luz que ingresa y que nosotros multiplicamos a través de “las buenas obras”.

Cuanto mayor es nuestro estado de consciencia y nuestro compromiso con la Luz, mayor es el diámetro de ese canal y mayor es el caudal de Luz que ingresa ay mayor es el poder de multiplicar la Luz a través de nuestras obras.

Saludos
Nicolás Niglia

Anuncios

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s