El Amor y los Chackras

El Amor es, entonces, la frecuencia que liga las partes que componen cada identidad de vida. Es la resonancia armónica entre los elementos que al combinarse componen un nuevo elemento. Las partes del avión unidas en armonía componen una nueva unidad: el avión, pero, si desarmamos íntegramente un avión y luego amontonamos las partes separadas, de ello no conseguiremos el avión nuevamente sino solo cuando las partes sean ligadas en armonía, en este caso, siguiendo todas ellas el mismo propósito: componer un avión.

Esta comunión de partes ordenadas por el mismo propósito es posible solo cuando se da entre las partes de compatibilidad necesaria para que cada una encaje en la otra y ambas vayan dando forma al avión, así como sucede con las piezas del rompecabezas cuando encaja el cóncavo con el convexo.

La separación, la divergencia rompe la unión original de lo que se separa con el sistema que componía o del que formaba parte. Para que sea posible la separación debe dejar de existir resonancia armónica entre el elemento que se separa y el sistema al cual estaba unido. Un ejemplo de esto es la separación de la semilla y su caída. La semilla se separa del árbol para dar inicio al proceso de germinación de un nuevo árbol. Es necesaria la pérdida de “amor” entre  la semilla y el árbol para que la Vida del Árbol se multiplique en los cientos de árboles nuevos que surgirán de la germinación de las semillas que éste deja caer al suelo.

Pero, esta pérdida de resonancia armónica (de amor) entre la semilla y el árbol no está mal, no es un castigo ni un error, es parte del proceso de multiplicación pues, la Vida es Creación constante y la creación es multiplicación. La semilla debe desarrollar resonancia armónica (amor) con el entorno a fin de conseguir del entorno los estímulos que necesita para activar el proceso de germinación (nacimiento del nuevo árbol) La semilla se funde en el suelo, se hace parte de esta nueva realidad componiéndola como un elemento más del suelo y así y solo así puede dar paso al nacimiento del nuevo árbol.

El ser humano es como la semilla, fue separado del Arbol de la Vida, no por castigo o error, sino por continuidad del proceso vital de multiplicación. Pero, el ser humano debe fundirse en amor con este mundo, “el suelo” a fin de recibir de él los estímulos necesario para activar el proceso de germinación de la Vida del Ser que estamos destinados a Ser: el Co Creador, el que sembrará nuevas semillas….

¿Qué tienen que ver los Chackras en todo esto?

El ser humano, recibe de Gaia, a través de la resonancia armónica con el “suelo” la energía que activa el proceso vital y lo hace uno con el planeta. Los chackras inferiores reciben y refractan la Luz que Gaia irradia a toda su vida, entonces la energía de Gaia se descompone a través de cada uno de los 3 chackras inferiores en una onda de frecuencia correspondiente a cada función vital que es irradiada por cada uno de estos chackras. La Luz de Gaia se descompone en Rojo, Naranja y Amarillo hasta llegar al Corazón donde converge con la “Luz de Dios”, la Luz Cristalina, la cual entra por los chackras superiores y se descompone en Violeta, Indigo y Azul hasta llegar al corazón donde converge con la Luz de Gaia.

De la convergencia de ambas energías, por un lado la Luz de Gaia y por otro la Luz de Dios, surge la frecuencia Cristica que es, precisamente la llamada Energía del Amor Incondicional porque es la que hace posible esta convergencia dual.

Si cada chackra cumple su propósito sin imperfecciones, sin bloqueos o interferencias, entonces, la refracción que emite cada uno de ellos constituirá la Luz que surge de la convergencia armónica de Gaia – Dios. Cada chackra emite su frecuencia de onda y color, la combinación de estas frecuencias y colores da como resultado la Luz Blanca Platino, y surge así el Cuerpo de Luz activado. Pero, si algún chackra no cumple esta tarea, el cuerpo de luz no se activa, no funciona pues, sería como quitarle al cuerpo físico algunos de sus órganos y funciones.

El dibujo adjunto en esta publicación muestra la Luz Blanca ingresar en la Pirámide y descomponerse a la salida del otro lado en una banda de colores tipo Arco iris. Esos mismos colores que son refractados si no han perdido pureza, pueden re componer la misma Luz Blanca en toda su plenitud pero, si en el proceso de descomposición de la Luz Blanca se pierde calidad, atributos, si se corrompe la luz entonces será imposible recomponerla.

Por esta razón es necesario sanar y activar al menos los 7 chackras principales, pues, necesitamos dar Vida al Cuerpo de Luz, a la Identidad Etérica del Ser Humano para continuar el proceso evolutivo.

Para multiplicar la Vida, la Luz Blanca es descompuesta en miles de millones de seres humanos que la recomponen y multiplican, siempre y cuando, el ser humano este puro y limpio como un Cristal… tal cual la Pirámide del dibujo.

Esta es la relación entre Chackras y el Amor, cuando los chackras emiten pura su luz, y cuando ambas naturalezas, Terrenal y Divina convergen en armonía (en amor) en el Chackra Corazón, entonces se compone la Luz Blanca, se activa la  energía Cristal y componemos la Luz en su plenitud.

El Amor es esa frecuencia que compone, que permite la re composición de lo que ha sido separado. Debemos comprender que hay un tiempo para sembrar (para separar la semilla del árbol) y un tiempo para cosechar, para que la semilla germine, evolucione y de sus frutos y esto último es posible solo cuando vibramos en la frecuencia del Amor.

Saludos, Nicolás Niglia

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