¿Cuál es el propósito de mi vida?

A veces nos preguntamos “¿cuál es el propósito de mi vida?” o sentimos que  tenemos mucho para dar y no sabemos cómo canalizarlo. Para quienes sientan esto o lo hayan sentido alguna vez va dirigido este mensaje.

Existe lo que llamamos la Ley de Atracción o Principio de Resonancia Armónica por lo cual todo lo que vibra en una frecuencia complementaria es atraído y de la unión de ambas partes surge una nueva identidad de vida. Así como macho y hembra se atraen uno al otro siendo uno el complemento del otro en cuanto al propósito de la reproducción y continuidad de la especie, del mismo modo todo lo que existe es atraído por su complemento a fin de  sostener la Creación y darle vida. Este Principio de Resonancia Armónica es lo que une las partes que constituyen el “cuerpo” del TODO, es lo que comúnmente llamamos amor.

Ahora bien, en cuanto al propósito de tu vida o a la manera de canalizar tus cualidades sobresalientes, en ello se aplica el mismo principio de resonancia. Esto quiere decir que la cualidad atrae las circunstancias para  las cuales es necesaria esa cualidad. Dicho de otro modo: la cualidad revela el propósito!. Tu cualidad destacada, tu habilidad, talento o don, revela el propósito de tu vida y es independiente de tu comprensión pues, la cualidad está presente en vos más allá inclusive de que seas consciente o no de cuál es esta.

Las circunstancias de tu vida resuenan con tu cualidad, con tu don. Pues es la vibración que surge de tu habilidad diferencial lo que atrae a vos ciertas y específicas circunstancias y personas.

Dado esto, cuando sientas confusión en cuanto a cuál es el propósito de tu vida o bien, en cuanto a cómo canalizar tu habilidad y darle uso y sentido, solamente debes ir a tu esencia y permitir que tu cualidad se exprese plena o lo menos interferida posible.

Así como el Jilguero atrae a la hembra en celo a través de su canto, cada uno de nosotros está emitiendo constantemente el canto de su cualidad, esto es una frecuencia de onda que llama a todo aquello que se complementa con nuestra cualidad. Pero, si el Jilguero tiene el pico lastimado o si es encerrado o si es acallado por miedo o a fin de evitar el acecho del depredador cesa el canto para no ser distinguido, entonces, su cualidad estará interferida y sentirá una clara desconexión entre su habilidad y el propósito de su vida, se sentirá incompleto, insuficiente, vacío.

Sin embargo, todo lo que nos pasa en la vida está en directa relación con el “para qué estamos aquí y ahora”. Nada es una pérdida de tiempo, nada es un error o resultado de la mala suerte. Pues, como sabemos, existe lo que llamamos Karma y esto interfiere nuestra habilidad y debemos sanarlo a fin de expresarnos en plenitud y armonía. Entonces, algunas circunstancias de la vida que pueden parecer como totalmente descolocadas del propósito de nuestra vida, que pueden sonar a un estorbo, son en realidad sucesos que traen a la pantalla de la consciencia un tema que debemos resolver y por el cual no estamos en la frecuencia de nuestra cualidad / propósito.

El Propósito fundamental de la vida es el de evolucionar, así como el propósito fundamental de la semilla es el de germinar la vida que lleva adentro, la del árbol o la planta para que estos a su vez den los frutos de su existencia. Nuestro Propósito fundamental es el de Evolucionar hacia los siguientes estado de Ser. Pero, en este proceso existen metas que debemos alcanzar, como propósitos intermedios que nos irán conduciendo al definitivo. Debemos tener claro esto pues una vida, una encarnación, puede no tener un propósito cuyo resultado o consecuencia se de en la misma encarnación. Cuando esto sucede podemos percibirnos como inactivos, como insuficientes y esta sensación puede corrernos de la senda correcta.

Es tan importante hacer lo que hay que hacer cuando hay que hacer algo como NO hacer cuando es momento de quedarse quieto. Creemos que la generación de resultados depende siempre de hacer algo cuando en realidad es una combinación de hacer y no hacer, de avanzar y de retroceder y a veces, debemos retroceder un paso para luego avanzar dos hacia delante.

Esta vida no es un fin en sí misma, es una etapa dentro de una Vida mucho mayor. Esta vida es a la Vida del Yo Superior lo que un día es a nuestra vida cronológica (por dar un parámetro, no quiero decir que sea exactamente así) por ende, podemos tener la sensación de apuro por resolver un montón de cosas pero, debemos comprender que lo importante no es tener todo resuelto sino estar en la senda de la solución pues, probablemente y seguramente en esta vida muchos temas no serán resueltos o bien sus resultados no serán cosechados sino en otras vidas y en otras realidades.

Para los que prefieren argumentas más concretos y no tan metafísicos y para concluir este mensaje les digo: todos tenemos una cualidad especifica que nos diferencia, que nos destaca aún cuando no sea reconocida por otros ni por nosotros conscientemente. Esa cualidad atrae a nosotros su complemento, así como el que tiene el don de escuchar atrae a quienes necesitan ser escuchados, y es en las circunstancias de cada día, en lo que nos pasa, donde se manifiesta la cualidad y como la otra cara de ella, el propósito pues, la cualidad revela el propósito y el propósito se manifiesta a través de la cualidad. Pero, si por alguna razón te sientes confundido o crees que no estás expresando tu cualidad y que las cosas del día a día no están en relación a tu propósito, debes saber que no debes buscar realidades o circunstancias sino solamente debes trabajar sobre la expresión limpia de tu cualidad y dejar que la Ley ejerza su voluntad atrayendo a tu realidad todo lo que es complemento de tu cualidad, es decir, lo que está en línea con tu propósito.

Antes de nada, debes tener claridad acerca de tu juicio en el sentido de qué es lo que te lleva a pensar que tu realidad y las circunstancias que la componen no se ajustan a tu propósito. Si crees que tu propósito es ser una estrella de rock y contar con miles de fanáticos que te sigan, tal vez esa idea surja de una influencia externa y el problema no está en que no tienes una cualidad propia o que no sabes cuál es el propósito de tu vida sino que el problema es que eres permeable y sensible a la manipulación externa, a la publicidad del mundo y a sus mecanismos de control. En este caso, debes trabajar en la conexión con tu esencia, a través de la meditación y del auto conocimiento por ejemplo (introspección).

Algunas causas de confusión

Por condición natural humana y resultado del impulso instintivo, existe un propósito de vida que es el de sobrevivir. El propósito común a todos los individuos de la especie humana y de otras especies sino todas es el de mantenerse con vida y mantener la vida de la especie (a través de la reproducción y del trabajo en equipo).

De la cualidad humana animal surge la identidad del Yo Ego (de lo cual he escrito y subido videos explicativos) de esta identidad surge la cualidad que expresa el propósito de la supervivencia. El “ego” es precisamente una de las cualidades más destacadas que revela el propósito de supervivencia del individuo pues destaca la individualidad y la preserva.

Pero, como no somos solamente un animal sino que nos servimos del animal que somos para realizar la experiencia y recibir de ella los estímulos necesarios para evolucionar, que es lo que nos interesa en realidad. No nos alcanza quedarnos en cumplir el propósito del instinto, y solo sobrevivir. Por esta razón, algunas personas que han “conseguido todo”, dinero, fama, etc. sienten a su vez que no tienen nada…

Este mensaje que les he compartido está relacionado no al propósito que surge del instinto sino al que trasciende la condición transitoria de ser humano. El propósito que se sirve de la condición de ser humano y de este mundo para alcanzar su objetivo, a eso me refiero en este mensaje.

Algunas personas están confundidas en cuanto a que asumen como su propósito individual el que en realidad es el propósito común a todos, que es el propósito de la supervivencia que surge del instinto. Todos tenemos las cualidades que la supervivencia demanda y en ello nos igualamos en el aspecto animal humano pero, en lo concerniente al Propósito Superior, cada uno tiene su cualidad pues cada uno está en un nivel de consciencia específico y necesita de determinadas experiencias / estímulos para continuar su crecimiento evolutivo hacia el Adam Kadmon (el ser humano perfecto).

La confusión surge cuando queremos conseguir el Propósito Superior a través de la cualidad del ego, la cual está en resonancia con el propósito inferior, el de supervivencia y allí se produce una incompatibilidad que resulta en conflictos y dilemas de todo tipo.

Mientras demos poder a las cualidades del instinto y nos destaquemos en ellas, solo conseguiremos el propósito inferior, el de mantenernos con vida y más que eso, el de rebosar de vida y poder (ostentación) y solo cuando resaltemos y expresemos las cualidades del Yo Superior, las que surgen del estado de consciencia, entonces las circunstancias de la vida, lo que nos toca vivir, estará en relación al propósito superior y nos sentiremos alineados con el TODO.

 Cada cosa en su lugar y un lugar para cada cosa…

 Saludos, Nicolás Niglia

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