Patrones de Carencia: teniendo, no tenemos!

Si ponemos cosas sobre la mesa hasta cubrir toda su superficie, entonces la mesa deja de estar disponible para su uso: para el desayuno, el almuerzo, la cena, para tomar un café. La mesa pasa de ser funcional a ser disfuncional al propósito por el cual está. Lo mismo pasa cuando colocamos cosas sobre los sillones y sobre las sillas ocupándolos y así nos privamos de su funcionalidad, no tendremos adonde sentarnos y generamos carencia de asiento, teniendo sillas y sillones para sentarnos. Algunos patrones de comportamiento, los que podemos llamar “regresivos“, son precisamente los que causan circunstancias de carencia, disfuncionalidad y, teniendo, no tenemos!

Una casa ordenada significa que todo lo que está en esa casa está a disposición, está “en funcionamiento” entonces, cuando necesitemos una mesa, la mesa estará disponible; cuando necesitemos adonde sentarnos, las sillas y sillones estarán disponibles y todo lo que tenemos será funcional al propósito por el cual lo tenemos.

Debemos observarnos con detenimiento para distinguir patrones regresivos que causen disfuncionalidad en nosotros, es decir, aquellos comportamientos que bloquean nuestras cualidades, impidiéndonos que contemos con ellas cuando las necesitamos y por lo cual surgen las carencias, las insuficiencias, el desorden. Una de las cualidades fundamentales que  tenemos a disposición para Ser, es el tiempo. los patrones de carencia le quitan la funcionalidad esencial al tiempo, lo hacen insuficiente y vivimos contra reloj. Cuando el tiempo es impedimento para que hagamos aquello que realmente queremos hacer y sabemos que es para nuestro bien, entonces actuamos del mismo modo que al llenar la superficie de la mesa con cosas bloqueándola para su uso.

El tiempo es uno de los recursos más importantes que  tenemos para crear nuestra realidad, la vida fluye (o no) en una línea de tiempo cronológico. Tenemos tiempo para Ser! sin embargo cuando surgen patrones de carencia que causan desorden y disfuncionalidad, el tiempo de una vida surge como esa casa desordenada, con la mesa llena de cosas, con los sillones y sillas cubiertos por ropa, cajas, objetos, es decir, teniendo no tenemos! y ¿quién crea esa insuficiencia?

La primera de todas las revisiones debería dirigirse, precisamente, al uso del tiempo. Es muy útil escribir a modo de agenda, las actividades y tareas en las que consumimos el tiempo de cada día. Tomemos un día típico y anotemos desde que nos despertamos y hasta que nos volvemos a acostar, qué hacemos, a quién y/o a qué idea, objetivo o necesidad le dedicamos el tiempo? Esto nos dará claridad acerca de “para qué y para quién estamos viviendo”. Analicemos las razones que nos impulsas a hacer lo que hacemos con el tiempo y ordenémonos! el tiempo sirve al propósito, al Plan de Vida. Nuestro principal compromiso no es con el banco al cual debemos la hipoteca, no es con el proveedor de internet, no es con nada de este mundo! el principal compromiso lo asumimos antes de encarnar en el ser humano en el que estamos! entonces, debe ser esta nuestra prioridad a la hora de utilizar el tiempo, de administrarlo. Pues, de nada sirve tener una vida sin deudas, sin contratiempos, sin incumplimientos con los hombres pero, sin sentido y sin razón pues, lo que da sentido a esta vida no es la vida misma sino lo  que esta vida estimula en nuestra evolución. Primero lo importante, luego lo urgente!

Esta breve anécdota resume lo que trato de decir, o parte de ello: un hombre tenía deudas, de la casa que había comprado mediante una hipoteca, del auto, de las tarjetas de crédito, etc. Pero esas deudas no representaban un problema dado que su sueldo mensual le permitía pagarlas y además llevar una vida tranquila. Un día, por distintos cambios en su país, la empresa en la que trabajaba debió reducir su planta y este hombre, como tantos otros, fue despedido. Al quedarse sin ingreso mensual, sus deudas se tronaron impagables y corría riesgo de perderlo todo! Este hombre vivía con su esposa y sus dos hijos pequeños, los cuales iban a un colegio privado, costoso. Ante esa situación y desesperado por la posibilidad de quedarse sin nada, salió a buscar cualquier tipo de empleo. Consiguió trabajo en poco tiempo, no ganaba lo mismo que antes y apenas le servía para pagar la cuota mensual del préstamo de la casa y otros gastos esenciales pero, debió privarse de otras cosas. Trabajaba seis días a la semana y el día que tenía de descanso estaba muy agotado como para realizar programas con su familia, a sus hijos casi ni los veía. En poco tiempo vino el divorcio, y entonces, ese hombre, “lo perdió todo”. Agotado por el estado de tensión permanente, sin ideas salvadoras, sin respuestas ni argumentos, enfermó y gradualmente su cuerpo manifestaba disfuncionalidades de todo tipo, este hombre ya no quería vivir más… y, ¿de qué sirve la vida sino para el propósito por el cual la hemos tomado? Este  hombre priorizo lo urgente, reaccionó a la necesidad y fue el miedo su motivador, nada más lejano del Propósito original fue él mismo su peor enemigo, su verdugo.

La carencia no la  produjo la pérdida del empleo, sino la rigidez de este hombre y de su esposa. Como quien se para frente a la ola y en vez de zambullirse en ella o saltarla, se queda quieto y tenso, así fueron arrollados por la ola de la circunstancia. Porque se aferraron a lo urgente en vez de abrazar siempre lo importante! Las cosas de este mundo, se pierden! son de este mundo, no perdamos de vista lo transitorio de esta vida y pongamos las cosas en orden, lo transitorio siempre debe ser funcional a lo permanente, y no al revés! Debemos ser flexibles como el agua, donde cae enseguida encuentra el nivel y siempre fluye y encuentra la salida.

a22

Mientras estés ocupado y atento a lo Importante, entonces habrá tiempo y lugar para lo demás, para las cosas de este mundo! pero, si acaso olvidás para qué viniste, y te dejás encantar por los espejismos de este mundo, entonces, nada será suficiente pues, tu vida será insuficiente para cumplir el propósito por el cual tu vida Es. ¿Cómo se crea la carencia y la insuficiencia? Cuando no das a tu vida el sentido y el rumbo de lo Importante, cuando te perdes en los entretenimientos de este mundo, cuando olvidas quien sos pero, peor aún, cuando rechazas quien sos y pretendes ser alguien que no sos. Vos mismo bloqueas la mesa, poniendo cosas en su superficie, vos mismo bloqueas la sillas y sillones, liberate de todas esas cosas (pensamientos, creencias, culpas, miedos, ideas, deseos y ambiciones) y tendrás todo lo que necesitas para Ser y fluirás como el agua! pues, todo eso que necesitas, ya está en vos!

Observá tu casa, mirá tu dormitorio, mirá tu auto… ¿está disponible, libre de cosas y objetos, está limpio, está funcional? Observá tu agenda, ¿cómo estás utilizando el tiempo, a quién lo dedicás, a qué? Si esperás a “necesitar” para Ser, si esperas a enfermar para buscar la Salud, entonces, harás de la necesidad tu patrón de comportamiento y, la necesidad es siempre carencia e insuficiencia.

Esta vida es transitoria, sos mortal en cuanto al ser humano en el que estas, entonces, esta vida debe ser funcional a la Vida Permanente, del que es inmortal en vos. Y, entonces, lo importante  no es lo que el mortal decide, anhela y necesita sino lo que el Inmortal ha determinado como propósito para esta encarnación. Viví con la flexibilidad del agua, no te aferres a ninguna circunstancia, flui y encontrarás la salida, así como el agua escurre entre los dedos de la mano y no habrá experiencia que sea lo suficientemente negativa como para atraparte y retenerte.

Saludos, Nicolás Niglia

Anuncios

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s