El nacimiento de una nueva identidad.

Cuando eras pequeño tu percepción acerca de la vida era distinta a lo que hoy es, ¿verdad? Es que has crecido, y tus ideas y creencias, las que te han inculcado y que has aprendido a través de la experiencia de vida, han ido alterando tu precepción de la realidad, de lo que es y de lo que no es, pero, el mundo no ha cambiado sino solo tu percepción.

De eso se trata, de crecer, de ir ampliando la percepción, de alcanzar un estado de sensibilidad cada vez más profundo y, aunque el mundo siga siendo el mismo, vos lo verás con otros ojos y percibirás lo que antes estaba oculto o era invisible a tu mirada. De esto se trata, de Ver lo que antes no veías, de sentir lo que antes era imperceptible para los sentidos del cuerpo y por ende, para vos “no existía” aunque siempre estuvo ahí, al alcance de tu mano solo que no sabias que allí estaba porque no eras capaz de percibirlo.

Así como tu  cuerpo humano ha ido creciendo y conforme madurabas ibas desarrollando todas tus cualidades humanas hasta llegar al máximo posible para un ser humano, del mismo modo y considerando que “la parte Espiritual” es un aspecto más que constituye “el que sos”, la maduración no concluye en el desarrollo del cuerpo y  de sus habilidades sino que continúa a través de tu aspecto Espiritual, del cual surge la sensibilidad extraordinaria que te permite percibir la vida de una manera mucho más amplia y profunda.

El desarrollo Espiritual no es algo adicional o aparte del desarrollo físico humano, es parte del mismo proceso así cómo la vida surge en mamá, a partir de la concepción pero la vida no se completa dentro de nuestra madre sino solo una parte pequeña de ella, la necesaria para desarrollar las aptitudes y capacidades que el siguiente escenario nos demandará para existir. Así también, esta etapa del desarrollo nos llevará al máximo de lo que podemos ser encarnados, esta etapa nos permite desarrollar las capacidades y aptitudes que son requeridas en el siguiente escenario de vida.

Cuando estábamos aún dentro del cuerpo de nuestra madre, teníamos ojos, pero no veíamos, teníamos pulmones pero no respirábamos, teníamos piernas y pies pero  no caminábamos… estábamos desarrollando los recursos que serían útiles en el próximo escenario de realidad. Del mismo modo, en esta realidad actual, tenemos recursos, sentidos, capacidades que no son propias de este estado actual, que “no sirven para esta vida” pero que debemos activar y reconocer, debemos desarrollarlas para acceder al siguiente estado de realidad.

Estas capacidades extraordinarias y extrasensoriales a este mundo y a los sentidos del cuerpo humano, nos permiten comprender esta realidad desde una percepción profunda y amplia, trascendental. Esta comprensión extraordinaria de la vida nos permite darle a esta vida un sentido favorable al propósito que esta vida tiene en realidad y que es el que he mencionado precedentemente, es decir, desarrollar las habilidades y aptitudes que el siguiente escenario de vida requiere para Ser. Entonces, antes de “pasar al nuevo mundo” debemos comprender lo que este mundo ha sido y es, debemos quitarnos la ceguera y Ver, debemos activar los estados de sensibilidad que nos permiten sentir la vida en cada manifestación, en cada forma. Luego, entonces, estaremos en condiciones de existir en el Nuevo Mundo.

Es que si así no fuera, si no debiéramos despertar a un nuevo estado de sensibilidad extraordinario, aún estando en este mundo y padeciendo por ello esta realidad pues, este mundo duele al sensible; si así no fuera, si pasáramos al otro mundo antes de alcanzar este nuevo estado de sensibilidad y percepción, entonces seriamos torpes y andaríamos como ciegos, no tendríamos ojos para Ver lo que Es ni sensibilidad para Sentir lo que existe más allá de la ilusión que creamos a través de lo que creemos que Es y puede ser. Sería como sacar de la madre el bebé antes de que éste tuviera desarrollada la capacidad de sobrevivir fuera de su madre. Gaia actúa como el cuerpo de la madre al que estamos conectados, así como el bebe lo está al cuerpo de su madre humana, nosotros estamos conectados al cuerpo de Gaia y lo estaremos hasta tanto hallamos desarrollado las cualidades necesarias para vivir en el siguiente escenario de realidad. Ascender implica cortar el cordón umbilical con Gaia y, para ello, debemos estar preparados y capacitados para el Nuevo Mundo.

Por ello, seguiremos viviendo en este mundo hasta tanto hallamos crecido a la máxima expresión del que podemos ser en 3D. Así como ha crecido tu cuerpo a lo largo de la vida y desde que has sido concebido, así como has madurado como ser humano y tu percepción del mundo ha cambiado radicalmente conforme te desarrollabas y aún viviendo en el mismo mundo y sin que éste cambiara, así deberás llegar a la máxima expresión Espiritual posible para un ser humano encarnado y solo allí estarás en condiciones de dar el Salto!

Claro! andar por la vida a “corazón abierto” es doloroso, es este el sacrificio que se nos pide, es esta la consagración necesaria que debemos asumir, la incondicionalidad requerida… andar por la vida como Cristos encarnados, es que eso somos! a eso hemos venido y solo en eso tiene sentido esta vida.

jesus333

Saludo al Cristo que hay en vos! Bendigo tu existencia!

Nicolás Niglia

Anuncios

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s