El amor está en cada uno

Solemos considerar el amor como una emoción o como una sensación, creemos que podemos dar amor a otro, amarlo/a, como solemos decir, y pensamos que el amor se transmite. Solemos decir que alguien nos ama o no nos ama.

El amor es lo que une las partes que constituyen una identidad, el amor es lo que une a los individuos de una especie para constituir la especie en cuestión. Pero no es el amor de las criaturas, de los individuos de la especie, lo que compone la especie, aquello que los une, sino que es el amor de quien creo esa especie y solo cuando la criatura Despierta y deja de ser criatura, solamente allí puede expresar amor y vivir en estado de amor.

Confundimos amor con empatía y no son la misma cosa. Al perro lo une un vinculo de empatía con su amo y no de amor, a quien necesita de nosotros y es dependiente de lo que le proveemos, no lo une amor sino empatía. Dejando esta comparación de lado, vamos a lo que propone este mensaje.

El amor es un Estado del Ser, en el cual el individuo vibra en una frecuencia que es compatible con otras frecuencias al punto que el individuo se hace uno con aquellos conformando una identidad que los integra a pesar de sus diferencias individuales. El hombre y la mujer son muy diferentes en muchas cosas, sin embargo el amor hace de esas diferencias la razón de la unión en vez de ser excusa de separación. El amor transmuta las disonancias en resonancias. Esto es lo que el amor consigue y es por esta razón que el AMOR está en TODO lo que Es, dado que el TODO ABSOLUTO se compone de muchas partes diferentes entre sí, cada una con su característica diferencial.

Pero, así como sucede con el cuerpo humano, el cual está conformado de órganos que se encargan de tareas especificas y que adoptan un comportamiento específico pero todos perfectamente unidos y dando forma así a una identidad que es el Cuerpo Humano, del mismo modo el Universo se compone de partes diferentes y especificas pero que unidas en AMOR, dan forma al TODO.

Cuando el individuo alcanza el Estado del Ser que llamamos AMOR, vive en un estado de AMOR, es decir, vibra en la frecuencia del amor. En este caso, ese Ser es AMOR e irradia esa vibración estimulando en otros el amor.

Pero, ¿qué pasa con aquellas personas que no están vibrando en amor y reciben esta estimulación de otro que sí está en esa frecuencia? El amor es esa frecuencia que neutraliza las oposiciones que surgen de las dos naturalezas en nosotros, la naturaleza animal, de la cual surge la identidad del Yo Ego y la naturaleza Divina de la cual surge la identidad del Yo Espiritual o Divino. Estas dos naturalezas son opuestas y antagónicas en algunos aspectos. Solo el amor puede neutralizar estas oposiciones (disonancias) e integrar ambas naturalezas en una (haciéndolas resonar en armonía).

Pero no todos están vibrando ya en esta frecuencia de amor por  lo cual la oposición está activa y la separación es concreta. Cuando esto es así, el individuo que vive en este estado de separación, está anclado en el Yo Ego y, en el mejor de los casos, experimenta esporádicamente su identidad Espiritual.

Es que por más que dediquemos espacio y tiempo a la meditación y al yoga, por ejemplo, o a la actividad que sea, si no activamos la frecuencia del amor, la frecuencia Cristica, ambas naturalezas seguirán separadas y seremos uno cuando estamos en meditación y con los amigos de ese ámbito y seremos otro cuando vayamos al trabajo a “ganar el pan de cada día”, itinerando entre el Yo Ego (supervivencia, apegos, competencia) y el Yo Espiritual. Solo cuando activemos la frecuencia del amor ambas naturalezas convergerán en una sola y seremos uno solo en todo momento y en toda circunstancia.

Para quienes viven en este estado de separación, el estímulo que el amor ejerce sobre ellos, cuando es irradiado por otros que viven en estado de amor, no surte efecto pues esa persona vive anclada en el Yo Ego y no solo eso sino que rechazará la estimulación del amor dado que el Yo Ego, como he mencionado, está en disonancia con la frecuencia del amor. En el caso de quienes tienen su aspecto espiritual en desarrollo pero aún siguen en estado de separación, esta estimulación será como la semilla que es sembrada en tierra poco profunda, comenzará a germinar pero a falta de profundidad dejará de crecer y se marchitará.

Comprendamos que el AMOR es un Estado del Ser, una frecuencia en la que estamos vibrando y es allí cuando vivimos en amor, irradiamos amor, estimulamos amor. Nos uniremos siendo uno con quienes están en la misma frecuencia, percibiéndolos como parte de nuestra familia esencial, como si nos conociéramos de toda la vida! recibiremos gratitud y alegría en quienes están en desarrollo de su Identidad Espiritual quienes“van y vienen” del amor y al amor, y por ello son inestables aún en esa vibración pues la alcanzan pero caen ante la primera circunstancia desfavorable; y, recibiremos rechazo y condena de quienes están anclados en la vibración del Yo Ego dado que estas son disonantes una con otra. En este ultimo caso, sucede exactamente lo contrario a lo que nos pasa con quienes vibran en amor, en vez de sentirnos parte de la misma familia y como si nos conociéramos de toda la vida sentiremos una distancia infinita y un rechazo profundo.

¿Cómo ayudar a quienes están anclados en el Yo Ego y no vibran en el amor? A veces nos surge esa vocación de asistir a otros, a esos que están anclados en el Ego y con quienes sentimos la disonancia profunda. Y pareciera que cuando más queremos ayudarlos más se alejan y damos más argumentos a su rechazo. Es que la manera de ayudarlos no es “hablando con el ego de esa persona”, recordemos que el Yo Ego no tiene “ojos para ver lo esencial ni oídos para escuchar lo que Es”, son ojos y oídos de animal los que utiliza el Yo Ego.

Entonces, debemos irradiar Luz, amor, estimulando así su Despertar. La Luz que irradiamos estimulará la semilla Crística en su corazón y, tal cual la semilla que al germinar rompe el concreto de la ruta y lo atraviesa en un tallo verde que busca el sol, así será su despertar. Debemos irradiar amor a esas personas, esto es, debemos dar comprensión, compasión y libertad. Cuanto más interferimos su camino, aún cuando vemos que van a ciegas, peor es pues damos más excusa para su alejamiento. Dejemos que cada uno viva sus experiencias mientras los irradiamos con Luz. Para lo cual, debemos amplificar más y más nuestra Luz, a fin de que la irradiación sea más y más intensa! entonces, la manera de ayudar es iluminándonos, amplificando nuestra Luz e irradiándola a todos y al mundo.

Dejemos que cada uno realice su camino, que viva sus experiencias y a su tiempo todos irán Despertando. No impongamos dogmas ni rutinas a los niños, comprendamos que ellos están en pleno desarrollo de su identidad Ego, la que necesitan para sobrevivir en este mundo de Ego’s. Eso no está mal! es así como debe ser, guiemos a los niños en su desarrollo Ego irradiándoles Luz para que su corazón no se cierre del todo y cuando lleguen a su madurez entonces la Luz ingrese a su corazón y active la semilla Cristica, la frecuencia del AMOR.

Consciencia cristica1

Irradiemos Luz, estimulemos el AMOR en los demás! y comprendamos que no es el otro quien nos ama, ni quien deja de amarnos, somos nosotros los que vivimos o no en amor. Cuando vivimos en amor, el otro, si acaso también vive en amor, será estimulo de amor y amplificará el amor en nosotros, pero, si no vivimos en amor, no tendremos “ojos para ver el amor ni oídos para escucharlo” y no será el otro quien no nos ama sino la ausencia de amor en nosotros. Entonces, cuando vivamos en estado de amor, todo a nuestro alrededor será estimulo de más amor y amplificará nuestra Luz dado que quien no vibre en amor no se acercará pues la disonancia con el amor lo mantendrá alejado así como quienes rechazan la Luz del día y prefieren la oscuridad.

Mientras no vivas en estado de amor, entonces resonarás con quienes tampoco tienen amor en su corazón sino que viven a corazón cerrado, guiados por la lógica del mundo y por los caprichos del Yo Ego, estarás apegado a aquel pero no por el amor sino por las razones del instinto. Si ese/a “no te ama” no es que aquel no te ama sino que en vos no hay amor.

Y, cuando comiences a Despertar en el Amor, si el otro te rechaza, te odia y te expulsa, no es que no hay amor en vos sino que has activado el amor en vos y aquel, quien viven en disonancia con el amor, escapa de tu Luz así como un vampiro que huye del Sol. No te culpes, ni lo juzgues, ilumínalo hasta que llegue su tiempo.

Vive en Amor, sembrarás amor pues estarás estimulando el Despertar en quienes aún no han nacido a la Vida y cosecharás amor pues solo se acercarán a vos quienes resuenan en el amor y quienes tienen el corazón dispuesto para Despertar a la Vida!

Saludos, Nicolás Niglia

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Un pensamiento en “El amor está en cada uno

  1. MAMEN

    Pienso lo mismo.. No todo el mundo vibra en la misma sintonía.. Cada uno vive su vida como la planificó antes de encarnar… El amor une y sana, el amor es luz y donde hay luz hay vida.. Amar sin condiciones no es tarea fácil pero se puede trabajar en ello si hay una buena disposición y ganas de superarse en espíritu… Fabulosa entrada.. Abrazos infinitos de luz.. Namastê 🙂

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