Entre dos mundos

La vida animal y vegetal cuenta con un aspecto fundamental para mantenerse con vida, su capacidad de adaptación al medio. Esta facultad les permite adaptarse rápidamente a los cambios que ocurren en su medio ambiente. Visto de otro modo, podemos decir que esta cualidad es simplemente un aspecto de lo que llamamos resonancia armónica, y que es el vínculo que mantiene a cada especie en equilibrio con el mundo en el que están y al que pertenecen y, precisamente, para seguir perteneciendo y estando en el mundo, las especies animales y vegetales deben mantener esta relación de resonancia con la Naturaleza (considerando a la Naturaleza como la consciencia viva que rige toda manifestación de vida vegetal y animal y que sostiene el perfecto equilibrio).

equilibrio natural

El mismo principio de resonancia armónica que le da participación y permanencia a cada especie viva en el mundo, se aplica en toda unión de partes que componen el TODO VIDA. Por ejemplo, la fruta es parte del árbol frutal, vibra en la misma frecuencia y por ello está en perfecta resonancia con el árbol pero, cuando la fruta comienza a madurar va perdiendo la resonancia con el árbol, pues su vibración cambia conforme avanza en el proceso de maduración. A medida que el vínculo de resonancia se pierde, el tallo que une la fruta con el árbol se va debilitando hasta cortarse cuando la fruta ha perdido toda resonancia con el árbol y es allí cuando la fruta está en su punto justo de maduración. Si la fruta permaneciera más tiempo, entonces pondría en peligro la salud del árbol ya que se pudriría y afectaría a todo el árbol y a las demás frutas aún en maduración.

Lo mismo sucede con cada especie vegetal y animal que compone el Árbol de la Vida Natural de Gaia. Cada especie animal y vegetal es un fruto que da este “árbol de Vida”. Cuando los frutos de este árbol van perdiendo resonancia entonces el árbol debilita su vínculo, los suelta hasta que los expulsa. Este es un proceso natural y ocurre todos los días. La manera en la que somos expulsados es a través de la muerte pero esto afecta a la individualidad y no a la especie pues, la muerte de la especie significa la extinción de una forma de vida. Si toda una especie pierde la resonancia con Gaia, entonces esa especie se extingue.

Con la especie humana sucede igual, sin embargo, nosotros no hemos ejercido la capacidad de adaptación al medio sino que hemos roto el vínculo directo con Gaia construyendo un espacio artificial que nos libera parcialmente del imperio de la Naturaleza. Hemos abandonado el estado salvaje y nos hemos apartado de los estímulos que nos mantenían en ese estado de resonancia, tal cual sucede con las especies animales que aún permanecen en su estado primitivo. Al salirnos de la selva y migrar hacia las ciudades que hemos construido, al producir los alimentos, almacenar el agua, etc. hemos dado un paso al costado del Equilibrio Gaia y hemos establecido un nuevo estado de realidad. Al hacer esto hemos perdido la resonancia con Gaia, es decir, si quisiéramos reinsertarnos en la vida salvaje esto no sería posible, sencillamente porque jamás estuvimos en estado salvaje, pero sí es cierto que hemos vivido en un estado de relación con Gaia muy cercano casi como el que tienen los animales.

“Salimos de la selva”, migramos a las ciudades, pero seguimos regidos por los mismos principios salvajes, competencia por los recursos, lucha, rivalidad, inseguridad, escases… hemos perdido el vinculo de resonancia con Gaia pero nos comportamos aún como salvajes por lo que no hemos podido establecer vínculo con otro estado de realidad. Así es que la humanidad estuvo viviendo entre dos mundos pero sin pertenecer a ninguno. Nos salimos el equilibrio natural del planeta, pero no supimos construir la relación de equilibrio “con el Cielo”. Y así hemos llegado al final del siglo XX.

Pero todo es movimiento y transformación por lo que este estado que describo es una foto que tomamos a un momento de la evolución de la especie humana, no es definitivo sino solo un momento en nuestra historia. A raíz de esta pérdida de resonancia con Gaia es que Seres han encarnado con el fin de restituir este vínculo, Es así que surgen los movimientos ecologistas, personas con un estado de sensibilidad inusual con respecto a la Naturaleza. Ellos han venido precisamente a recomponer esa relación para evitar que seamos expulsados de este mundo.

ecologistas

Mientras estos seres se ocupaban, y se ocupan, de recomponer esta relación fundamental entre el ser humano y el planeta, otros seres han encarnado con el propósito de construir el vínculo de la humanidad con “el Cielo”. Perder el vínculo de resonancia con Gaia no sería un problema si acaso tuviéramos un vínculo de resonancia con otra realidad o dimensión. En ese caso seríamos expulsados por Gaia pero al mismo tiempo seríamos atraídos hacia esa otra dimensión de realidad, esto es lo que se llama Ascensión.

 

resonancia con Gaia

El proceso de Ascensión implica un desequilibrio con el Orden Natural en Gaia, pero este desequilibrio no es negativo dado que nos da la pérdida de anclaje que necesitamos para elevarnos hacia el siguiente. Del mismo modo que ocurre con el barco una vez que transfiere energía al motor para avanzar si acaso no suelta amarras no irá a ninguna parte. Pero, si soltamos amarras y no tenemos motor, ni vela ni timón… quedaremos a la deriva y seremos arrastrados a ninguna parte. Esto es lo que ocurre con la humanidad y con los individuos cuando pierden su resonancia con Gaia y no han establecido resonancia con el Cielo, es decir, con su Espiritualidad. La humanidad y cada ser humano en particular necesita recomponer su vínculo con Gaia y a la vez construir su Identidad Espiritual, entablar resonancia con el Cielo.

Los Mayas visualizaron el fin del mundo para el año 2012. Algunos creen que esto fue un error de interpretación. Lo cierto o lo más próximo a lo cierto, es que los mayas vieron esta relación de discordancia con Gaia y con el Cielo y siguiendo la lógica Universal, la consecuencia era obvia, la especie humana se extinguiría, sería expulsada así como el cuerpo humano expulsa las bacterias o virus que rompen su equilibrio orgánico. Gaia nos expulsaría con un estornudo así como solemos expulsar bacterias y micro organismos que no están en resonancia con nuestra salud.

A principios de este siglo la humanidad comenzó a ser exhortada al cambio, conforme nos acercábamos al 2012 las señales y las circunstancias eran más y más intensas y se manifestaban en todos los ámbitos de la vida. Así es que poco a poco más y más personas iban sintiendo la inquietud y se sintieron llamadas a dar un nuevo sentido a su vida a dar  un “giro de timón”. Estos que han sido llamados y que han respondido al llamado satisfactoriamente han re establecido el Orden Ascendente y nos han conferido la oportunidad de continuar en la senda evolutiva. Entonces, la Profecía Maya que anticipaba el fin del mundo, quedó desactualizada pero no del todo pues, toda profecía no es un anticipo de lo que ocurrirá sino una advertencia de lo que va a ocurrir si acaso no se producen los cambios requeridos.

Los que han encarnado con el propósito de restablecer el vinculo de resonancia con Gaia, los ecologistas, han conseguido resultados favorables y, los que han encarnado para construir el Puente hacia el Cielo, también han conseguido su propósito pero, aún faltan almas que siguen durmiendo, que siguen atrapadas en las ideas y prejuicios del viejo mundo. Hasta que la última de esas almas no despierte, seguiremos dedicados a la tarea que nos ha convocado pues, ni uno solo es abandonado o dejado atrás, salvo que sea ésta su determinación.

Gaia será liberada de todas las interferencias que el ser humano ha generado a través de sus técnicas y tecnologías, a través del uso y abuso de los recursos y del suelo y subsuelo, etc. Pero esto será solo cuando concluya este proceso de Despertar. Solo cuando el último de los elegidos responda al llamado, entonces allí comenzará el proceso de reestablecimiento del Orden Natural en Gaia. Todos sus chackras, los de Gaia, serán activados y los nuevos chackras, los que reciben las frecuencias de 5ta Dimensión serán activados y proyectarán en plenitud los aspectos correspondientes a esa nueva realidad lo cual cambiará la escenografía del planeta.

 

Las Razas Iniciaticas y la Resonancia con Gaia.

La especie humana no es un cuerpo homogéneo, tampoco lo es el cuerpo humano. Así como nuestro cuerpo está compuesto de órganos encargados de realizar determinadas funciones especificas, el cuerpo de la humanidad está formado por razas que tienen sus cualidades específicas y características. Algunas de estas razas son las que nos dan el anclaje, la resonancia con Gaia. Estas son las razas originarias o iniciáticas. Son las que sostienen la relación con la Pachamama y son, precisamente las razas que han sido corridas de sus suelos, expulsadas y disminuidas. Conforma matábamos a estos seres y les quitábamos la posibilidad de ejercer su función natural imponiendo nuevas costumbres y religiones, perdíamos todos las resonancia con el planeta, la que estas razas nos proveían. Debemos restituir los espacios, o parte de ellos, a estas razas, debemos permitirles ejercer sus costumbres y reconstruir la relación con la Madre Tierra.

quechuas chamanes

 

Las Razas Celestiales

Mientras las razas iniciáticas recuperan el vínculo con Gaia, otros seres, quienes han venido a este mundo con el fin de Guiar a la humanidad en la construcción del vínculo con el Cielo, tienen la oportunidad de realizar su tarea estimulando a las personas al encuentro con su Divinidad. Para ello, han sido dispensadas herramientas de Luz, técnicas de sanación que sirven a este propósito. Estos seres revelan nuevos conocimientos y, sobre todo, una nueva visión sobre los temas ya conocidos a fin de recuperar el Equilibrio perdido. Estos seres son los que hemos conocido como Profetas, Elegidos, Santos, Maestros/as, etc. Entre estos dos mundos, está el grueso de la humanidad, esas almas que están experimentando la vida para recibir los estímulos que la elevan a su siguiente nivel de consciencia.

Maestros ascenndidos ets buenos

Ellos tienen su tarea que realizar y la están realizando, mientras tanto, cada uno de nosotros debe ocuparse de lo que nos corresponde a cada uno, es decir, de recuperar el equilibrio con Gaia y/o de desarrollar nuestra identidad Espiritual, nuestro Cuerpo de Luz con el que existiremos en el siguiente nivel de realidad. Debemos dar espacio y tiempo al desarrollo de nuestra cualidad Divina y apartarnos gradualmente de los estímulos del mundo, esos que nos conducen a un estado de tensión y densificación tal que nos condena a manifestar el aspecto más primitivo de nosotros mismos, la mínima expresión de nuestro Ser. Recuperemos el contacto con la Naturaleza, sin regresar al estado salvaje sino desde un estado de comprensión, gratitud y responsabilidad.

Saludos, Nicolás Niglia

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Un pensamiento en “Entre dos mundos

  1. Tess Lara

    Muchas gracias por compartir, tiene mucha resonancia con lo que esta ocurriendo actualmente. Estoy en la practica de la Imposicion de la mano desde hace 30 años a travez de Sukyo Mahikari Gracias a DIOS SUpremo.

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