Cómo nos relacionamos con los demás y con nosotros mismos

Toda relación está basada en una razón ya sea de necesidad, de conveniencia para lograr un resultado o para alcanzar un objetivo dado o bien por el simple hecho de que esa relación nos provee una sensación agradable de compañía, o nos alegra estar con esa persona, o la admiramos. Verifiquemos nuestras relaciones cotidianas, los vínculos con las personas con las que más tiempo compartimos y aquellas relaciones intensas que ocupan los pensamientos aunque no veamos con frecuencia a esa persona y, en cada relación, analicemos con la mayor honestidad con nosotros mismos que seamos capaces de asumir, cuál es la razón de ese vínculo

De esta manera podremos distinguir con claridad de qué manera estamos utilizando el poder, a qué ideas estamos enriqueciendo pues, si nuestras relaciones más frecuentes y significativas tienen que ver con necesidades, como por ejemplo las relaciones comerciales, laborales, etc. el poder se lo estamos otorgando a la necesidad. Si nuestras relaciones tienen que ver con el miedo y nos relacionamos con personas que nos proveen seguridad (protección, respaldo económico, respaldo social, etc.) entonces es al miedo al que le estamos entregando nuestro poder. En todos los casos, cada vez que entablamos una relación con otra persona existe una relación “espejo” con nosotros mismos.

reflejo

Cuando me relaciono con alguien por miedo a no tener y por la necesidad de tener aquello que necesito, a su vez la relación espejo conmigo mismo es de descrédito pues me estoy diciendo a mí mismo “tu no eres suficiente”. Sin embargo,  cuando me relaciono con los demás desde mi vocación, por ejemplo, la relación con el otro exalta mi vocación, estimula mi particularidad, me enriquece pero, además, la relación espejo conmigo mismo es  positiva pues estoy asumiendo un compromiso constructivo conmigo mismo, me estoy diciendo “confío en mi”.

Cuando decimos “amate a tí mismo pues no podrás amar a nadie si no te amas!” nos referimos a esto, al hecho de que primero debes entablar contigo una relación de respeto, de confianza, de compasión, de tolerancia pues solo así te permitirás expresar lo bueno de tí, los frutos de tu vocación, de tu sensibilidad particular. Cada relación con los demás, refleja una relación espejo con nosotros mismos, verifiquemos cómo nos estamos relacionando con cada persona y entonces, comprenderemos gran parte del por qué de tantas insuficiencias en nuestra vida.

Saludos, Nicolás Niglia

Anuncios

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s