El Cuerpo de Luz y la amplificación de los sentidos.

Cuando miras a alguien, aún cuando aquel a quien miras no te está mirando, sabrá que lo miras y volteará hacia vos… ¿por que? ¿cómo sabe aquel que lo estás mirando?, ¿cómo sabemos que alguien nos mira cuando nos miran y nos damos vuelta?

Más allá de la explicación “técnica” del por qué pasa esto, lo que quiero resaltar es el hecho de que estamos conectados unos con otros. Esta conexión no se da a nivel físico, por supuesto, sino que a un nivel imperceptible por los sentidos del cuerpo, es decir, no vemos esa conexión, no vemos la continuidad entre nosotros y los otros y, precisamente al “no ver tal continuidad física” asumimos que estamos separados. Al asumir esta separación como real, sentimos la distancia, al creer que estamos separados del otro sentimos su ausencia pero, esto es solo una ilusión que surge de una percepción parcial e incompleta.

Si estuviéramos realmente separados del otro, no nos daríamos vuelta cada vez que alguien nos mira… Que no seamos capaces aún de distinguir lo que nos une a los demás y a Todo lo que Es, no quiere decir que no exista tal unión.

Son estos vínculos, imperceptibles por los sentidos del cuerpo, los más importantes pues son los que nos mantienen unidos a la Fuente. A través de estos vínculos recibimos información, así como sabemos que otro nos está mirando y nos damos vuelta para ver quién nos mira, por estos mismos canales “invisibles” de conexión nos llega el conocimiento. Esto es lo que usualmente denominamos intuición.

El cuerpo físico cuenta con una serie de sensores, los que componen los sentidos, el aparato sensorial a través del cual recibimos y detectamos imágenes, olores, sonidos, formas y otras cualidades. Pero como no somos solo el cuerpo físico sino que nuestro cuerpo real excede al cuerpo físico, contamos con más sentidos que los propios del cuerpo de “carne y huesos”, Estos sentidos corresponden a la parte del cuerpo que no es tangible o material, es decir: al cuerpo sutil del ser humano. Este cuerpo sutil cuenta con su sistema sensorial el cual es muchas veces más sensible que el sistema sensorial típico del cuerpo físico.

Cuando trabajamos la activación del Cuerpo de Luz, precisamente lo que hacemos es estimular los aspectos sutiles que componen el Cuerpo sutil del ser humano. Al activar nuestro cuerpo sutil encendemos los sentidos, el aparato sensorial sutil y accedemos a un nivel de sensibilidad perceptiva mucho, pero mucho más profundo y amplio. Comenzamos, entonces, a recibir información que antes no recibíamos, nos hacemos capaces de percibir otras cualidades que antes no percibíamos. No solo “vemos” lo que antes no veíamos sino que vemos con mayor claridad lo que ya estábamos viendo. Este estado de sensibilidad amplificada transforma las ideas y creencias sobre las que estaban basados nuestros juicios y pensamientos acerca de nosotros mismos, de los demás y de la vida, acerca de lo posible y de lo imposible, de lo real y de lo irreal….

Para liberarnos de la visión parcial de la realidad, y por ende insuficiente para comprender lo que Es tal cual Es, es necesario buscar estímulos que enciendan nuestros aspectos sutiles, que activen el Cuerpo de Luz a fin de que al despertar los sentidos de este aspecto sutil humano, obtengamos mayor claridad y mejor conexión con Todo lo que Es, con la Fuente!

cuerpo de luz2

Cuando comenzamos el proceso de activación del aparato sensorial del cuerpo sutil o cuerpo de Luz, y accedemos a un estado de sensibilidad perceptiva mucho más amplio, sentimos nuestra vida de manera mucho más intensa y, lo que antes incomodaba ahora dolerá, y lo que antes nos daba alegría ahora nos llevará a estados de éxtasis. Es decir, al amplificar la sensibilidad perceptiva, se amplifica la sensación de lo bueno y de lo malo, de lo que incomoda y de lo que acomoda, de lo que nos desordena y de lo que nos ordena… Es por esta razón que, en algunos casos, quienes inician el proceso de sanación y activación del Cuerpo de Luz experimentan dolores, incomodidades, y desórdenes de todo tipo… es que, precisamente su nuevo estado de percepción amplificada intensifica lo bueno y lo malo de la vida que llevamos.

De esta manera nos veremos “obligados” a ordenar lo que está fuera de orden pues eso es lo que nos causa dolor… lo que antes era un desorden tolerable ahora, cuando encendemos los sentidos del cuerpo sutil, se hace intolerable. Imagina que amplificas tu capacidad auditiva, entonces algunos sonidos que antes eran apenas incomodos ahora se harán insoportables… Un ejemplo ilustrativo de esto que digo es el de la canilla que gotea, si bien el sonido constante y regular del goteo te molesta, prefieres seguir durmiendo antes que levantarte para ir a cerrar bien la canilla pero, si amplificas tu capacidad auditiva y ese sonido se convierte en explosiones no tendrás más remedio que levantarte e ir a cerrar la canilla.  Algunas personas pueden percibir esto como una consecuencia negativa del despertar de sus aspectos sutiles, es decir, pueden llegar a la conclusión de que el Despertar hace intolerable la vida… otros pueden percibir lo contrario, asumiendo que gracias al nuevo estado de percepción amplificada se vieron obligados a resolver lo que antes no podían por falta de determinación y voluntad… son distintas maneras de juzgar lo mismo…

Saludos, Nicolás Niglia

Anuncios

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s