¿Por qué ha fracasado el viejo paradigma?

La vida, tal cual la hemos conocido hasta ahora, ha girado en torno de un estado de necesidad crónico del cual surgen los comportamientos que han sido el fundamento de la estructura de pensamientos del hombre actual. Este estado de necesidad crónico está basado en los aspectos de la condición humana terrenal, en el hambre y en la sed de lo cual surge la necesidad de conseguir alimentos y agua; en el sueño, del cual surge la necesidad de conseguir un sitio cómodo donde dormir; en el celo sexual, del cual surge la necesidad de conseguir pareja; y todo ello nos empuja a la competencia, a la lucha y nos pone en rivalidad con los otros. Así es que hemos construido este mundo, a imagen y semejanza del estado de necesidad permanente característico de la condición humana.

No hay que ser muy inteligente o muy iluminado para comprender, entonces, cuál es el objetivo evolucionista del hombre, precisamente, liberarnos de ese estado crónico de necesidad! La necesidad de alimentarnos, que surge del hambre no se satisface comiendo mucho pues, al día siguiente volveremos a tener hambre, sino que podemos atenuar el impulso que surge de esta necesidad no a través de la competencia sino a través del uso del conocimiento y de la tecnología, de las técnicas de producción y almacenamiento de alimentos, y así el hombre podría contar con los alimentos que necesita sin destinar para ello demasiado tiempo o esfuerzo. Del mismo modo ocurre con las demás necesidades, las que podrían ser resueltas fácilmente y destinando muy poco tiempo y esfuerzo pero claro, para ello deberíamos cambiar la idea rectora que rige este juego.

El sistema de poder que el hombre ha construido está basado en la exaltación de la necesidad como medio de construir poder. Es decir, de la necesidad que todos tenemos de alimentos, de agua, de un lugar donde vivir, de sexo, etc. de ello se ha hecho la fuente del poder de quienes se han adueñado del agua, del suelo, de la salud y se estimulan estas necesidades en vez de atenuarlas para construir más poder aún. No se resuelve el hambre sino que se sirven del hambre quienes se han adueñado del suelo, de la tierra de la cual surgen los alimentos. No se ha resuelto la enfermedad y eliminado las causas que la provocan sino que se han adueñado de las droguerías, de los derechos sobre las patentes, etc. Y así, exaltando la necesidad y adueñándose de la que la satisface, el hombre ha construido poder sobre el hombre.

Está claro que esto no cuadra con el propósito evolucionista pues, ni siquiera los “dueños del mundo” quienes se han adueñado de la tierra, del agua, de la salud y de la vida en general, ni siquiera ellos se han liberado del estado crónico de necesidad! Pues ellos, si bien, debido a sus fortunas y posesiones, no tienen necesidad de alimentos pues son dueños del suelo y de los animales, no tienen necesidad de agua, ni de remedios, ni de pareja pues cuentan con la empatía y la devoción de muchos dispuestos a cualquier cosa con tal de conseguir su gracia… ellos, los  dueños del mundo no solo no se han librado del estado crónico de necesidad pues solamente han conseguido cambiar la necesidad de alimentos, de agua, de sexo, de remedios y un lugar donde vivir por una nueva y única necesidad: la necesidad de dinero/poder. Estos individuos, “poderosos” sobre los otros seres humanos siguen siendo vulnerables ante la necesidad, solo que han mutado el objeto de su necesidad hacia  uno artificial y creado por ellos mismos. Pero siguen cautivos en el estado de limitación y carencia, es decir, no han evolucionado y, además, interfieren con la evolución de la especie pues, al exaltar la necesidad de todos para construir el poder que ostentan, se han convertido en el problema a resolver, en “la piedra en el zapato” de la humanidad, la cual incomoda y detiene nuestro andar evolutivo.

Este paradigma ha fracasado! no solo porque no  nos ha liberado del estado de necesidad sino que lo ha exaltado para el “bien de unos pocos”, un “bien” que tampoco lo es pues, esos pocos creen haber resuelto su necesidad, su vulnerabilidad pero lo único que han logrado es mutar la necesidad por una nueva y, además, cargarse la responsabilidad de ser ellos los actores que detienen la evolución de la especie. Pero, la idea no es castigar a nadie sino que todos evolucionen, estos sujetos, los “dueños del mundo” tienen la misma oportunidad que vos y que yo de redimirse, de “soltar” el juego y permitir el cambio hacia el nuevo paradigma, el que será aún a pesar de su insistencia en sostener lo viejo.

Nos hemos equivocado TODOS! no solo quienes ostentan el poder del hombre sobre el hombre, sino todos! aún los que nada tenemos pero insistimos en conseguir lo que ellos, los dueños del mundo poseen! Este juego está basado en la premisa de que  muchos deben perder para que unos pocos ganen, pero aún esos pocos que ganan no deben ganar lo suficiente a fin de que sigan interesados en el juego. Es la misma premisa que dio forma al Casino. Por esta razón suelo referirme al mundo actual del hombre como “el sistema Casino” pues, es la misma lógica la que impera nuestra vida. Todos apostamos lo que tenemos pero solo unos pocos ganan y se quedan con todo lo apostado y, mientras sigamos apostando y perdiendo, otros ganarán! pero, si un día dejamos de apostar, no habrá nada que  otros puedan ganar y el juego estará acabado. Para ello, debemos renunciar al juego, debemos liberarnos de la idea que nos hace creer que algún día ganaremos y si somos los que están ganando, debemos comprender que en este juego no gana nadie! como lo he explicado en los párrafos anteriores, “no ganan ni siquiera los que están ganando”. En este juego Casino… todos los apostadores pierden! y, aún los dueños del casino, aunque ganen, pierden! pues son responsables de la pérdida de los otros son sembradores de discordia, de carencia…

El hombre mata por hambre, por sed, por sexo, por territorio…. evolucionar significa liberarnos del estado de necesidad que nos lleva a esos comportamientos regresivos, salvajes! pero, si mutamos la necesidad en vez de transmutarla y liberarnos de ella, entonces seguiremos en el mismo estado salvaje pues, el hombre que no tiene hambre, ni sed, ni necesidad de pareja y es dueño de vastos territorios no matará por ello pero sí matará por dinero/poder pues si pierde el dinero/poder pierde todo ello…. el hombre es más propenso a matar por dinero que a matar por hambre, pues el sistema Casino actual “premia” y empondera a los más débiles, a los más salvajes y menos escrupulosos, a los que menos frenos inhibitorios poseen a los más inconscientes.

evolucion

¿Qué es lo que apostamos y de lo cual surge el poder del hombre sobre el hombre?

Son dos cosas las que apostamos en este juego: tiempo y dinero. Son estas dos las formas de otorgar poder y de conseguir poder. Cuando le concedemos nuestro tiempo cronológico y mental a una empresa para la cual trabajamos a cambio de dinero, le estamos otorgando el poder que surge de nuestra singularidad. El poder de ser y hacer. El poder de ser y hacer se manifiesta a través del tiempo, por ello, en lo que usamos el tiempo, aquello a lo que asignamos el tiempo es a lo que estamos otorgándole poder. Del mismo modo, aquello en lo que gastamos el dinero es a lo que estamos cediendo el poder que el dinero representa para quien lo posee. Si compramos un objeto en el mercado negro, por ejemplo, estamos otorgándole poder al negocio ilegal… y así, cedemos el poder a través del tiempo y del dinero.

Como no se trata de destruir sino de transformar o, transmutar la oscuridad en Luz, la necesidad en autosuficiencia, no será destruido el mundo ni el sistema económico, ni las instituciones del poder del hombre sobre el hombre, como algunos han propuesto y difundido sino que se trata de transformar y transmutar desde adentro de cada organismo, de cada institución del mismo modo como debemos hacer en la individualidad de cada uno, es decir, no tenemos que eliminar nuestros aspectos terrenales de los que surgen el estado de necesidad sino que debemos elevarlos, transmutarlo. No se trata de hacer ayuno para evitar el hambre, sino de alimentarnos de una manera sencilla y simple y así salir rápido de ese estado de necesidad. No se trata de ser célibes para contrarrestar el impulso sexual y todo lo que este suscita, sino de darle un lugar y espacio tal que no interrumpa nuestro propósito evolutivo, que no nos condicione en nuestro andar. Y así, con cada necesidad, debemos actuar no en la destrucción o en la oposición pues le estaríamos otorgado poder, tal cual lo hemos hecho hasta ahora, sino que debemos transmutar ese estado, dándole al cuerpo lo que necesita y ya!

Es increíble y sorprendente cómo seguimos cayendo en las trampas de este mundo Casino… y cómo son exaltadas las necesidad a fin de quitarnos el poder. La gente ya no tiene necesidad de alimentarse, sino de alimentarse de maneras complejas y elaboradas y ni que decir de esas dietas sin carnes y sin alimentos vivos…. y así, estamos dando a la necesidad de alimentarnos una participación en nuestro día más allá de lo necesario. Como he dicho antes, el tiempo y el dinero son las dos maneras de articular y utilizar el poder creador, si estamos dedicando cada vez más tiempo a la alimentación a la preparación de comidas sin carnes, etc le estamos dando poder a la necesidad. Es preferible dedicar 30 minutos en prepararte un trozo de carne con una ensalada y listo! que dedicar 90 minutos en preparar una comida basada en vegetales, semillas…  Qué hacen los dueños del mundo, los administradores del Casino, ven esta inquietud naturalista y crean enseguida productos que satisfacen la demanda y así, consiguen que las personas permanezcan dentro del juego… exaltándoles la necesidad… aquellos que estimulan la alimentación naturalista sin  saberlo o, tal vez, teniéndolo muy en claro, están haciendo el juego a este sistema involutivo pues exaltan la necesidad no solo de alimentarnos sino que, además, de alimentarnos “bien” sin matar seres vivos que mueren a causa de nuestro capricho como si el hecho de no alimentarnos de ellos les concediera vida eterna….

Es cierto que una vez que comienzas a activar tu cuerpo sutil, preferirás alimentos más sutiles, menos densos como lo es la carne, pero la dieta alimenticia no te llevará a elevarte sino que al elevarte te verás “obligado” a cambiar gradualmente tu alimentación, dicho de otro modo… el “hábito no hace al monje”.

Todos somos parte de este error, todos contribuimos en sostener y convalidad este paradigma involutivo en el cual todos perdemos! aún los que creen que están ganando. Debemos, entonces, transformar el mundo, la realidad, el paradigma y salir del viejo esquema. Para lo cual, no debemos eliminar lo que ya existe sino que debemos transmutarlo. Lo trasmutamos haciendo un uso positivo del tiempo, de nuestro tiempo, asignándolo a la expresión de nuestros aspectos más sutiles, de nuestra inspiración particular, de nuestra vocación. Lo hacemos dando un uso positivo al dinero, otorgándolo a quienes expresan su vocación  a quienes manifiestan y aportan el fruto de su inspiración… en vez de seguir otorgándole poder a lo negativo de este mundo, cambiemos la lista de gastos y comencemos a dar parte del dinero a cuestiones que estimulen nuestras cualidades más elevadas.

Como decía Jesús, “no hagamos como los actores, quienes simulan ser algo que no son (cuando actúan), no seamos hipócritas”. No simulemos, seamos realmente lo que sabemos que debemos ser! Expresemos los aspectos más elevados y sutiles de nosotros mismos y así iremos transformando este juego en uno que sea favorable al propósito de la vida:. Evolucionar, liberarnos del estado salvaje! de lucha, adversidad, carencia y necesidad crónica.

Si tienes noción acerca de lo que es justo, de lo que es lo correcto, de lo que es mejor para todos, ¿por qué, entonces, no actúas conforme a ese estado de comprensión? ¿qué fuerza es la que te impide hacer lo correcto, lo que es mejor?

Para vivir una vida en gozo y plenitud no necesitamos nuevas Verdades… ya sabemos lo necesario para construir una realidad mejor para todos. Sin embargo, la realidad actual, en la que vivimos, no refleja lo que sabemos pues no actuamos en base a nuestra noción de justicia, de equilibrio…

Eso que nos impide ser justos, tan justos como nuestra percepción de lo que la justicia es, eso que nos impide hacer lo correcto en vez de lo “conveniente”… eso es nuestra “oscuridad” la que debemos iluminar, transmutar! son las fuerzas que actúan desde las sombras, desde nuestro “lado oscuro”.

Si no comprendemos por qué no tenemos una realidad mejor! si no comprendemos nuestras sombras, no sabremos de qué manera estamos contribuyendo en el sostenimiento de la realidad actual… y de qué manera estamos nosotros mismos interfiriendo nuestra plenitud. Y así es que vamos ciegos por la vida, detrás de otros ciegos que nos guían hacia el precipicio….

¿Si sabes qué es lo mejor y qué es lo correcto, por qué NO decides siempre conforme a ese saber? Cuando halles esta respuesta, habrás resuelto gran parte de tus limitaciones…. estarás comprendiendo tus sombras y el enigma comenzará a develarse. Pero, mientras te sigas excusando en los compromisos asumidos, en las necesidades, en las obligaciones cotidianas, el mundo y tu vida seguirán siendo lo que son…

Saludos, Nicolás Niglia

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