¿Por que morimos?

Aceptamos la idea de que podríamos vivir en cualquier otro planeta que tuviera oxígeno y cumpliera algunas condiciones de atmósfera similares a las de este planeta, sin embargo, vivimos aquí y sobrevivimos no porque tenemos lo que necesitamos sino porque somos una parte de este planeta, somos al planeta lo que las células son al cuerpo del hombre.

Para responder la pregunta con la cual he titulado este artículo: “¿por qué morimos?”, debemos comprender antes ¿por qué vivimos? Vivimos porque este planeta, del cual somos parte, vive, existe y es! Nuestra vida cumple un propósito que no tiene origen en nosotros sino en el propósito que le da razón de ser al planeta y al sistema de vida que lo característica.

Dicho de otro modo, no vivimos para nosotros sino para dar vida a una forma de vida que conformamos y de la cual somos parte y expresión. Este sistema de vida, este cuerpo vivo y consciente que llamamos planeta Tierra o Gaia, expresa su voluntad de ser a través de todas las expresiones de sí mismo y por las cuales es lo que es tal cual es.

Los seres humanos somos una de estas expresiones del Ser Gaia y, precisamente expresamos la voluntad de Gaia a través de nuestro comportamiento característico (instintivo). Gaia expresa su voluntad de ser lo que es a través del comportamiento de todas las formas en las que Gaia se manifiesta (mineral, vegetal, animal). Todas estas expresiones de Gaia conforman a Gaia.

Nuestra vida cumple la voluntad de Gaia, vivimos para sostener esta forma de vida planetaria. La voluntad de Gaia se expresa a través de todas las formas de vida que la componen, no hay manera de eludirla mientras estemos encarnados pues el cuerpo (humano) es una parte de Gaia. La voluntad de Gaia se expresa a través de comportamientos característicos en cada especie, en el caso nuestro, este comportamiento identifica al sujeto humano y es esta identidad humana surgida del comportamiento del hombre en cumplimiento de la voluntad de Gaia lo que llamamos el Yo Ego.

Hasta aquí tenemos una idea aproximada del por qué vivimos, pero, entonces, ¿por qué morimos? Morimos cuando dejamos de cumplir la voluntad de Gaia, cuando perdemos eficacia y eficiencia para representar su intención, en la selva ningún animal muere de viejo sino que muere cuando deja de cumplir el propósito que Gaia expresa a través de cada individuo, “la higuera que no da higos se seca” pues el propósito de la higuera son sus higos, sin ellos pierde sentido su existencia y se seca, muere.

Entonces, si al dejar de cumplir la voluntad de Gaia deviene ineludible la muerte, ¿por qué dejamos de cumplir su propósito condenándonos así a un final ineludible? Pensemos, ¿qué es lo que Gaia pretende de nosotros? ¿cuál es la voluntad que debemos expresar en nuestro comportamiento a fin de mantenernos con vida? Gaia pretende de nosotros 4 cosas que representan 4 etapas:

1era Etapa:         que aprendamos a sobrevivir en el mundo, que sepamos mantenernos con vida.

2da Etapa:          que formemos pareja y nos reproduzcamos a fin de dar continuidad a la especie

3era Etapa:         que protejamos y eduquemos a nuestra descendencia en las técnicas y maneras de mantenerse con vida en este mundo.

4ta Etapa:           que llevemos la cualidad humana a su máxima expresión siendo referentes para el resto en el cumplimiento de la voluntad de Gaia.

La 1era Etapa nos hace dependientes de nuestros padres, en la 2da comenzamos a valernos por nosotros mismos aunque lo que hemos recibido en la etapa anterior es fundamental en cuanto al resultado en las siguientes etapas. En la 3era Etapa continuaremos con la línea educativa, cultural que hemos recibido de nuestros padres y de la sociedad más lo que hemos aprendido en la experiencia personal; y, en la 4ta Etapa solo llegaremos si acaso acreditamos como referentes, solo unos pocos llegarán a la cúspide de la pirámide, allí solo llegarán los “Alfa de la manada” los que han llevado su obediencia de la voluntad de Gaia a su máxima expresión.

Todos los que no acrediten para ingresar al podio que significa la 4ta Etapa, y por lo cual dejan de servir a Gaia, a su pretensión para con cada uno, todos ellos irán perdiendo vitalidad, comienza el proceso de “apagado”, del mismo modo que sucede con la fruta en el árbol la cual a medida que avanza en el proceso de maduración va perdiendo agarre a la rama hasta que al llegar al punto máximo de maduración es su propio peso lo que la separa del árbol y cae.

Aquellos que llegan a la 3era Etapa y no acreditan para pasar a la 4ta y los que no han superado las etapas anteriores, por ejemplo, los que no han constituido pareja, o no han dejado descendencia, etc. Sentirán que están en falta, en incumplimiento con la vida, sentirán la pérdida de resonancia como si hubieran perdido derechos, se sentirán menos. Esa es Gaia, la que dice “no me has cumplido”, es la expresión de la naturaleza terrenal pura y clara. Y si no le cumples, pues te mueres.

Pero, aclaremos algo: la muerte no es un castigo! Ni es injusta o malvada Gaia por actuar como actúa, solamente está manteniendo un equilibrio indispensable para sostenerse con vida y alcanzar su Propósito de Vida, lo que le da razón de ser pues ella también expresa una voluntad que la excede, que es la voluntad de un Ser Mayor a ella y al cual debe obediencia para ser.

El sujeto Ego es el que siente este compromiso pues él es resultado directo de la expresión de la voluntad de Gaia, por ello decimos que somos Hijos de Madre Gaia. El hijo de Gaia es el sujeto Ego, hecho a imagen y semejanza de esta vida y este mundo, moldeado a través de la experiencia en el cumplimiento de la voluntad de Gaia. Cuando perdemos esta resonancia con Gaia sentimos morir, pues las alarmas suenan y nos exhortan a cumplir la voluntad del planeta y el dolor, la angustia y la tristeza nos intentan empujar a la vida pero, cuando somos insuficientes para cumplir su voluntad, entonces estos síntomas se intensifican y aparece la depresión y la vida nos duele.

Entonces, el Yo Ego muere y pierde fuerzas y la capacidad de control, es la oportunidad perfecta para expresar otra voluntad y otro paradigma de vida ya no regido por la voluntad terrenal.

Pero -retomando la pregunta acerca de por qué morimos- no solo mueren aquellos que incumplen el propósito de Gaia, sino que los que llegan a la 4ta Etapa y se constituyen en fieles representantes de su voluntad, también mueren!  ¿por qué estos también deben morir?

Pues somos la expresión natural de un cuerpo que llamamos planeta, el cual es mortal! por ello, toda manifestación de este cuerpo será mortal como el cuerpo que manifiestan. Pretender nuestra inmortalidad, la del cuerpo humano, es un error si acaso no consideramos que somos, en realidad, una expresión de un cuerpo mayor, el cual es mortal. Deberíamos pretender, en tal caso, la inmortalidad primero del planeta pues, ¿qué sentido tiene hacernos inmortales los humanos, que el cuerpo no muera, si un día morirá el planeta que conformamos y del cual somos parte? ¿qué sentido tiene que tu mano derecha sea eterna si tu cuerpo morirá?

¿Por qué, entonces, no vivimos el mismo tiempo que vivirá el planeta, nacer el mismo día y morir el día de su muerte? El planeta, como todo ser, pulsa la vida en forma de latidos, así lo hace el corazón en tu cuerpo. En cada pulsación se cumple un “ciclo esencial” y en cada ciclo esencial verifica la salud y calidad de cada expresión de vida que la compone. Así como tu corazón pulsa y envía sangre nueva con todo lo que cada expresión de tu cuerpo necesita y retira lo que ya no sirve al propósito del cuerpo.

Del mismo modo, la pulsación esencial de Gaia envía energía vital en cada pulso, verifica el cumplimiento de su propósito y alimenta a toda expresión de vida que cumple fielmente su voluntad, y retira todo aquello que pierde eficacia para expresar su Propósito, este “retirar” es la muerte.

Si quieres hacerte inmortal, y dado que eres expresión natural de un Ser mortal: el planeta, y éste a su vez depende de otro ser también mortal: el sol;  para lograr la inmortalidad deberías ser expresión fiel y natural de un Ser Mayor que tú y que todos esos otros seres mortales de los que dependes actualmente, un Ser que además sea naturalmente inmortal. Precisamente, a este Ser Mayor e inmortal por naturaleza lo llamamos Dios.

Cuando expresas la voluntad de Dios sirves a ese Ser Mayor y por eso recibes, en cada pulsación esencial de vida la energía vital que necesitas para Ser. Por ello, y dado que el Ser Mayor al que sirves no está condicionado por la muerte, tu tampoco lo estarás pues formas parte de un ser inmortal, eres Hijo de Dios a su imagen y semejanza.

jesus lavando los pies

La muerte en el ser humano es como la noche, concluye un ciclo vital: el día; entonces evalúas, planificas, decides los siguientes pasos en tu andar evolutivo y al otro día tendrás una nueva oportunidad. Estaremos sujetos a la muerte mientras seamos expresión de un Ser mortal, en este caso de Gaia pues, como se dijo “el siervo no es mayor que su amo” y, seremos inmortales cuando seamos fiel expresión de la voluntad del Ser Mayor Inmortal, al cual llamamos Dios.

¿Por qué morimos? Porque servimos a un ser que es mortal, porque hacemos su voluntad y nos convertimos en su imagen y semejanza…

Saludos, Nicolás Niglia

Anuncios

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s