Cuestion de vida o muerte…

Cuando nacemos asumimos un compromiso con la vida, con el Orden Natural que rige este sistema de vida planetario animal. Este compromiso adopta la forma de un mandato y nosotros los mandatarios. Desde que somos concebidos en el vientre de mamá nos impulsa la necesidad y el deseo, y de este impulso surge un comportamiento que tiene como fin precisamente la satisfacción de las necesidades y los deseos. Así vivimos la vida, así construimos la vida y nuestra realidad, a imagen y semejanza de este impulso automático e instintivo.

El Orden Natural de la Vida, de este sistema de vida planetario animal, se encarga de proveer a cada individuo lo que éste necesita para cumplir su voluntad, la del Orden Natural y no la del sujeto en concreto pues todos los animales expresan la voluntad de la naturaleza de acuerdo a los programas específicos que rigen su comportamiento. Nosotros, no escapamos de este régimen, somos un animal más, aunque no somos solo un animal. El Orden Natural se encarga también de quitar del “juego” a los individuos que pierden la capacidad de cumplir correctamente este mandato.

Cuando perdemos capacidad de cumplir el mandato original que asumimos al nacer en este mundo, el mundo nos expulsa así como el cuerpo expulsa las células que no le sirven más. El mundo no es malo o bueno, pero debe mantener un equilibrio y necesita que cada individuo que compone el sistema de vida animal cumpla el mandato que le ha sido asignado, de lo contrario generaría desequilibrio. En la selva ningún animal muere de viejo sino que muere cuando pierde capacidad para cumplir su mandato, su rol específico.

Perdemos la capacidad de cumplir este mandato cuando envejecemos y cuando decidimos a consciencia ir por otro camino y no por el que nos sugiere el instinto.  Cuando desobedecemos al Orden Natural de este sistema de vida animal, cuando dejamos de concederle el poder a la necesidad y al deseo y dejamos de servir a su satisfacción y nuestras decisiones se basan en un sentido “extra sensorial”, es decir, un sentido que no es el que provee la naturaleza terrenal (el instinto animal) sino uno que viene de la naturaleza Divina, entonces perdemos capacidad de cumplir ese mandato instintivo y terrenal y por ello el mundo nos expulsa.

Pero, frenemos un poco aquí, analicemos ahora a esas personas que no tienen interés en desobedecer al impulso terrenal, que quieren ser obedientes de su instinto y hacen por ello todo lo posible. Esas personas que no tienen problema en hacer cualquier cosa con tal de satisfacer las necesidad y deseos. Esas personas no lo hacen por ellas mismas, no son ellos en uso de un estado de libertad y libre expresión de su voluntad los que deciden sino que es el Orden Natural de este sistema de vida planetario animal el que se está expresando a través de esos individuos.

La manera en la que el Orden Natural Animal nos persuade para que seamos buenos mandatarios, es a través de la amenaza de la muerte. Perdemos derechos si desobedecemos o si incumplimos el mandato original con el mundo. Si no aportamos dinero a nuestra casa perdemos derechos sobre nuestros bienes, sobre nuestros hijos, etc. Es una cuestión de vida o muerte constante, estamos luchando por sostener no las cosas que hemos conseguido sino, más que ello, estamos luchando por el derecho a la vida, el derecho a ser padres, hijos, el derecho a existir en este mundo.

Debemos comprender a quienes hacen cualquier cosa por conservar sus derechos, sobre todo el derecho a la vida. Pero no solo se trata de vida o muerte en el sentido de perder la vida del cuerpo sino que perder el derecho como padre por ser incapaz de sostenerlos implica la muerte de la identidad de padre o madre. Cada identidad que desarrollamos y que constituye al que somos es una vida, y perdemos esa vida, morimos cuando perdemos el trabajo por ejemplo, morimos cuando nos divorciamos, morimos a una vida muere una identidad hasta que mueren todas las identidades que hemos desarrollado en esta encarnación.

Quienes obedecen el mandato terrenal y se comportan de acuerdo a lo que el Orden Natural Animal les ordena, ellos hacen lo que sea necesario para cumplir su rol. El Orden Natural Animal premiará a quienes mejor obedezcan y mas consigan en esta competencia. De esta manera, el Orden Natural Animal se garantiza el equilibrio en el sistema de vida, animal en este caso, que administra y gobierna.

Quienes no tienen sensibilidad perceptiva para ver más allá, para ver… y actúan inducidos por el Orden Natural Animal, impulsados por el instinto hacia la satisfacción de las necesidades y los deseos, ellos son ciegos para ver y sordos para escuchar la Verdad.. para ellos este mundo y esta vida es todo lo que hay… para ellos ese al que ven reflejado en el espejo cuando se miran ese es todo lo que son, esta idea limitante es la que los tiene atrapados pero, su idea es limitada porque su sensibilidad perceptiva lo es. No ven más allá de la necesidad y del deseo, ¿de qué culparlo entonces? ¿es justo culpar al ignorante por ser ignorante?

Alguna vez te has quedado sin dinero, ni siquiera para alimentarte y has tenido que pedir prestado? alguna vez has dejado de ver a tus hijos por no tener dinero ni siquiera para llegar hasta su casa? alguna vez te han expulsado de tu casa por ser incapaz de llevar el pan a tu mesa? alguna vez te has sentido indigno por incumplir los deberes básicos y elementales? y, cómo lo has sentido? bien, nadie quiere sentirse así, es una lenta agonía, es una espera larga de un condenado a muerte, es ser un indocumentado, un “nn” en un mundo que te ha quitado los derechos… si has caído en esta circunstancia de manera “fortuita”, es decir, si has caído en ello sin aceptarlo, habrá sido entonces una experiencia traumática y es la intensidad del trauma lo que te impulsará a hacer cualquier cosa por recuperar tus derechos…

Pero, si has caído en esas circunstancias como consecuencia de las decisiones que has tomado y sabiendo que caerías en ello… entonces no hay trauma pues no hay sorpresa, no consideras esa experiencia como un castigo y no le temes a la condena a muerte con las que te amenaza el Orden Natural Animal, pues, si aceptas esas circunstancias es porque has visto la Vida más allá de la vida… has visto la continuidad del Camino mas allá de la muerte del cuerpo, has visto y eso es todo…

Pero, quienes no ven más allá, quienes no ven… harán lo posible por evitar la muerte, por evitar la pérdida de derechos… el macho que es incapaz de liderar la manada pierde el lugar, pero además, pierde la vida lentamente y muere. El cazador que es incapaz de cazar su presa pierde el derecho al alimento y pierde la vida… cuando somos plena expresión del instinto animal, actuamos  obedeciendo el mandato natural del mundo y haremos cualquier cosa con tal de sobrevivir…

Entonces, no se trata de juzgar y castigar al que hace cualquier cosa por sobrevivir… sino que debemos estimular la sensibilidad perceptiva que no tiene, debemos ayudarlo a “abrir los ojos”, a renacer… de esa manera, liberado del velo que el instinto coloca sobre los ojos, podrá escoger en libertad si sirve al mundo o si sirve al Reino… si vive tal cual el esclavo o si vive como un ser libre y eterno…

curacion del ciego

Que Dios ilumine los corazones y abra los ojos de los que aún no ven….

Saludos, Nicolás Niglia

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