Mujeres que viven a la sombra de su marido, atrapadas en la dependencia.

Si eres de esas mujeres que viven a la sombra de su marido… esclavas del temor y de la culpa, que se excusan en su dependencia, en sus obligaciones de esposa y de madre para no Ser y evitan así la incomodidad que representa el salirse de su rutina, el hacerse cargo de sus decisiones, el salirse del confort que una vida acomodada, aunque nada satisfactoria en su esencia, les otorga, entonces, debes leer esto…
dependencia-emocional
El Despertar de Consciencia representa una verdadera revolución en la vida de las personas, pero en este caso me concentraré particularmente en la vida de las mujeres casadas, con hijos, las que viven en el confort de la protección y provisión que el marido y que el hecho de estar casadas les otorga. Mujeres presas de la culpa y del miedo y, sobre todo, de la dependencia que tienen no tanto del hombre que ostenta el cargo de marido sino de la figura del marido, figura que por cultura y por costumbre resulta indispensable en la vida de este tipo de mujeres.
A ti te hablo, a ti que vives dos vidas paralelas y no me refiero a los amantes que puedas tener, sino a la vida que muestras y que ostentas ante los demás y a la vida que dentro de ti se marchita día a día conforme la otra vida, la pública, avanza y gana terreno en tus decisiones.
No hay despertar de consciencia, no hay expresión plena del Ser, no hay Vida sino vives, si no eres y, mientras insistas en la conveniencia de ostentar y sostener una vida aceptable y reconfortante en cuanto a que no provoca culpas y te mantiene a salvo de ser señalada, mientras continúes en esa actitud servil del miedo y de la culpa, marchitas la vida y te marchitas a ti misma; y, dime,¿ cómo crees que se ve una planta que se está secando, cómo crees que se percibe una flor marchita, sin brillo? así te ven quienes tienen ojos para ver…
Hablas de amor incondicional, hablas de Espíritu, hablas de la Verdad… y buscas todo esto en terapias y técnicas novedosas y por cierto muy costosas… buscas magia, un poder externo que te libere de ti misma, de tus miedos y costumbres, de tus culpas… pero, ¿eres coherente con lo que hablas, con lo que decides a diario? ¿es amor lo que sientes, es amor lo que te vincula a ese hombre, o es la necesidad de lo que te provee, de la imagen que has construido y sostienes junto a él, de la seguridad que consigues al ser esposa y estar “bien casada”? y si es así, debes saber que no habrá magia que te libere de ti misma, lo único que te libera es la Verdad o la muerte.
Podrás engañar a muchos, pero ¿sabes? A tu corazón no lo engañas y por ello se marchita la vida, y por eso vas de un gurú a otro, de una enfermedad a otra, de un problema a otro, pues no enfrentas tu único y real problema que es la falta de amor en ti… pues no te amas mujer! No te respetas y dices, “no romperé una familia, no dejaré a mis hijos sin padre, no seré yo a quien todos acusarán por haber roto esta familia”… en este falso sacrifico te escondes… en otras palabras, lo que estás diciendo es: “tengo miedo a ser acusada, tengo miedo a que me culpen por el dolor que mi decisión pueda causar, tengo miedo de mi misma, de ser quien sería si acaso no tuviera miedo y si no me doliera la culpa”… no hay sacrifico ni heroísmo en ello…
El Despertar de Consciencia comienza por soltar todos los condicionamientos que nos impiden SER, soltar los apegos, y no me refiero a los apegos hacia las cosas, a la camioneta bonita, a la casa grande, a los gastos acostumbrados, a los viajes a la playa, soltar los apegos implica algo más profundo y comprometido con la Verdad y con la Vida, significa soltar al personaje que has interpretado hasta ahora y comenzar a vivir desde quien eres, desde lo que sientes en realidad y tal cual lo sientes.
Tus hijos copian lo miso que hay en ti, tus comportamientos son la enseñanza que les estás dando, no tus consejos! Tus hijas buscarán en el matrimonio lo mismo que tú has buscado, tus hijos buscarán en sus esposas lo mismo que tu das a tu marido… ¿es esto lo que quieres enseñarles, es esto lo que quieres transmitirles? Pues, te diré, de esto sí eres responsable, de lo que transmites a tus hijos, de lo que haces con tu vida eres la única responsable, te culpen o no, te señalen o no, eres responsable de lo que haces y de lo que no haces con lo que eres.
Sin darte cuenta has llegado a esta situación de dependencia y de esclavitud, estas enredada en una trampa que no has visto antes pues, ¿quién se casa sabiendo lo que será su matrimonio? Nadie. Cuando te has casado no sabías lo que sería, claro, tenías una idea un anhelo, una necesidad que satisfacer y te has embarcado en esta aventura siguiendo esa idea pero, hoy descubres que tus expectativas no se han cumplido y eso no está mal, pues lo normal es que no se cumplan, pues tus expectativas surgen de una visión limitada de lo que la vida es y de lo que debería ser, limitada por la inmadurez, por la inexperiencia y por la misma naturaleza humana.
Lo que sí está mal es que hoy, sabiendo lo que sabes hagas de cuenta que no lo sabes, que no pasa nada… cuando sabes que pasa y mucho! Eres responsable de tu vida, tu vida es una semilla que te han dado para que cuides y hagas germinar y para que una vez germinada de sus frutos y que éstos sean frutos buenos, que alimenten la vida de tus hijos y de todos.
Piensa: ¿quisieras que tu hija, a tu edad, esté en la misma situación que tu estas ahora? ¿Quisieras que tu hijo tenga con su esposa la misma relación que tu marido tiene contigo? Por un momento piensa que eres la esposa de tu hijo, ¿cómo quisieras que ella actúe con su marido, que es tu hijo? pues hazlo! Has con tu marido lo que quisieras que la esposa de tu hijo hiciera con él si acaso sintiera lo que tu sientes hoy… Lo que haces es lo que ellos reciben y no tus consejos! entonces tu hijo esperará de su esposa lo que tu has enseñado como esposa… tu hija será con su marido tal cual ha visto en tí.
Los matrimonios han degenerado en meros acuerdos de convivencia y de conveniencia económica y social (de estatus), donde ambos se han acostumbrado el uno al otro, donde se desprecian pero sienten a la vez determinada empatía pues, te diré, todo ser vivo en este planeta siente empatía con respecto al medio sustentador, a los padres, al líder, a quien le resuelve una necesidad elemental de supervivencia. Lo que te une a tu marido, cuando lo necesitas, no es amor, no hay amor cuando hay condicionamiento, lo que te une es la empatía que todo animal siente por aquel que le provee la sustentabilidad indispensable para existir en el mundo en un grupo social, etc.
Has hecho de tu marido una necesidad, necesitas ser esposa y ser vista como una esposa normal y buena, necesitas ser aceptado porque necesitas de quienes te aceptan para poder aceptarte pues has anulado tu idea, has dejado de escucharte y en cambio escuchas voces ajenas. Te has negado y por eso la vida se ha ido marchitando en ti, y por eso debes esforzarte en buscar soluciones alternativas, terapias, estímulos, entretenimientos que te distraigan y te sirvan de escape.
Pero, no te confundas, no es tu marido el problema, sino tu y tu insistencia en que él tome la decisión y claro, sería él el culpable y no tu… quieres encontrarlo in fraganti en el error para, entonces, tener una causa justa sobre la cual basar tu decisión de ser libre pero, el error de tu marido no es exclusivo de él y por ello no es suficiente causa y por ello te obligas a aceptarlo y a convivir con “sus errores”, pues todas las esposas así lo hacen… te has acostumbrado a ser “la esposa de…” y te has olvidado de ser tu… eso es negación, eso es desprecio, eso es desamor… y, tal cual dijo Jesús el Cristo: “si no hay amor en tí, pues no hay nada”…
Mientras te empecinas en sostener el personaje que interpretas y mientras disfrutas de los beneficios de ello… la vida se marchita, como una planta a la que ya no riegan, las hojas se apocan y se secan… Te miras al espejo y te preguntas “¿qué he hecho con mi vida?”, pero el miedo y la culpa te acobardan y la comodidad en la que vives no ayuda… Te das cuenta entonces que estas atrapada… que no tienes vida, que no eres sino la sombra de un personaje que has creado.
¿Quieres Despertar la Consciencia, quieres sentirte viva? Pues vive! Siente la vida según tú la percibes, toma decisiones ya no como consecuencia de lo que otros hacen o no hacen, sino como consecuencia directa de lo que tu sientes que la vida es y debe ser… si tú no te comprometes contigo misma, con tu percepción y sentir, nadie lo hará por ti… y si no enseñas compromiso con la Vida, con la Verdad, con el Amor… ¿qué es lo que estás enseñando entonces?
Digas lo que digas, vayas a los cursos y talleres que vayas y aun cuando completes de diplomas tu muro, si no honras la vida, si no fluyes con la vida y la vida en ti, si no te respetas y no te comprometes con lo que eres… si no hay amor en tí! pues no habrás hecho nada nuevo y nada cambiará tu vida… seguirás atrapada en el personaje, marchitando al actor que vive en tu esencia… estarás cada vez más ausente de ti misma, serás la imagen y semejanza de tus miedos y culpas y menos tu…
Comienza por el principio, comienza por donde todo en tu vida comienza, por ti! Mientras seas esclava del personaje, no habrá nada nuevo ni bueno ni trascendental en tu vida… Tú eres la responsable de lo que te pasa, tú eres la responsable de lo que es hoy tu vida… tú eres la única que puede cambiarlo! ¿Quieres una vida plena, de paz, amor y armonía?, pues, entonces, sé digna de ello… siembra lo que deseas cosechar… libérate de los miedos y de las culpas pues ese es un pensamiento egocéntrico, pues piensas solo en ti, en tu miedo, en tu culpa… eso no es amar ni a tus hijos ni a tu marido ni a la vida…se honesta, se sincera, se coherente contigo misma primero.
Honra la vida, cada día, mira a los ojos y di lo que sientes, actúa con honorabilidad, con impecabilidad y será esta tu mejor técnica y el más efectivo de los métodos de sanación, de iluminación y de Espiritualidad… todo lo demás no servirá en tanto que no seas coherente y sincera… Esto no quiere decir que debes divorciarte, sino que debes ser tu y darle a tu marido la oportunidad de que te conozca realmente como eres y quien eres y que él decida si eres tu con quien desea estar… pues, nadie quiere cargar con nadie, nadie quiere ser la solución de la necesidad de nadie sino que todos queremos ser amados y amar sin condición… enseña a amar amando, pero si hay culpa, si hay miedo a perder o a que te quiten, no hay amor y no es el amor el protagonista en tu vida, entonces, ¿qué estas dando, qué estas enseñando?
Toma esto como una oportunidad de verte de otra manera, como un estímulo para comenzar hoy una nueva vida, de recuperar la senda hacia la plenitud! Toma esta incomodidad que tal vez esta nota te provoque, no para hacer de esto o de mi tu enemigo, sino más bien para que sea esto tu mejor aliado, pues la Verdad es siempre el mejor aliado y cuando la Verdad es tu enemigo, tu verdadero enemigo eres tú.
Saludos, Nicolás Niglia
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