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Acerca de nicolasniglia

Todo lo que escribo surge de mi consciencia, no canalizo ni escribo en nombre de organización o entidad alguna.-

Yo Superior

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El Matrimonio Primordial, Yo Superior-Yo encarnado (Ego)
Cuando cosechamos derrotas comenzamos a buscar alternativas que nos lleven a los triunfos que no estamos consiguiendo. Así es que llegamos, por ejemplo, al mundo de la Consciencia en el cual se propone no una nueva manera para conseguir lo que no has conseguido en el mundo sino que se ofrece el Camino para liberarnos del juicio ciego que nos condena a la peor de todas las derrotas que es no dar a la vida el rumbo que le da sentido a la existencia….
Meditaciones, técnicas y herramientas de armonización y sanación nuevas revelaciones nos conmueven y nos llevan a nuevos estados del Ser, aunque fugaces, estas experiencias nos estimulan y queremos más, con la ilusión de que al fin conseguiremos mágicamente liberarnos del dolor que nos causa la existencia humana.
“Buscamos la Luz” e Invocamos al Yo Soy, al Yo Superior, al Ser en nosotros, al que encarnó y nos día la existencia, al Observador Presente. Pero… una vez que llegamos a la puerta detrás de la cual está el Yo Superior, qué viene después?
Algunos llegan hasta esa instancia o pretenden llegar allí para hacerle saber a su Yo Superior de todos los anhelos incumplidos, de los dolores y del sufrimiento que nos causa la derrota, para que nos libre de ello y/o para que nos conceda las victorias que no hemos conseguido “por nosotros solos”…
Primer error…. llegar al Yo Superior para pedirle o para reclamarle es como ir al médico para decirle lo que tenemos y lo que deberíamos tomar, en vez de que sea él quien nos diga qué tenemos y qué debemos hacer y qué debemos dejar de hacer e intentar conseguir…
Sintonizar con el Yo Superior no es difícil, lo difícil es que el ego acepte las indicaciones del Yo Superior y las obedezca… esto requiere humildad, obediencia, fe…. cualidades que el Yo Ego no posee o en las que es muy inmaduro aun…
Llegar al Yo Superior es como conocer “al amor de tu vida”… inicia una pareja perfecta… Como en el juego de “la gallina ciega” en el cual uno, el que ve, guía al otro, el que no ve y debe sortear obstáculos y llegar a la meta…
Pero, ¿de qué sirve este matrimonio si el que no ve no cree ni acepta la Guía del que ve? Debemos trabajar en neutralizar los patrones y programas del ateísmo y del pragmatismo natural del Ego por el cual insistimos en negociar o reclamar al Yo Superior lo que anhelamos o ambicionamos… sin comprender que nosotros, el encarnado, somos el que tiene los ojos vendados, el que no ve y por ende, todo juicio que surge del ciego, es un juicio viciado por la ceguera y es un juicio injusto, incompleto… mejor, confiemos en el que Sí Ve! en el Yo Superior….

Tus razones y excusas son tu creación, son el fruto de tu juicio. Y toda creación hereda las limitaciones de su creador. Tu juicio es limitado y, por ello, también lo son tus razones y tus excusas… Deja de lado tus juicios y sus frutos y mejor escucha y acepta la Guía de tu Ser… Como ya se dijo “Busca el Reino, que todo lo demás se te dará por añadidura”

Quieres aprender a ligar con tu Yo Superior? quieres aprender a neutralizar la resistencia que genera el Yo Ego y que te impide darle sentido y utilidad a este matrimonio perfecto? o quieres seguir cosechando derrotas y frustraciones?
Nicolás Fernando Niglia
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Nuevo Orden

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Algunos interpretan los cambios que se están dando como favorecedores y promotores de un Nuevo Orden Mundial que no viene a traer soluciones sino a perpetuar nuestros problemas. Otras personas, en cambio, interpretan este proceso como el fin del Orden Mundial actual y, dado que este orden actual es el causante de los actuales problemas del hombre, se interpreta, en este caso, al fin de este orden como el fin de los problemas que este orden genera y como el nacimiento de una nueva realidad muy prometedora.
Siguiendo la interpretación de los que consideran que el orden actual está llegando a su fin y con él también concluyen los problemas que dicho orden ha generado, hacemos el siguiente análisis de qué es lo que en cada individuo debe llegar a su fin para que este orden actual finalice definitivamente y de una vez por todas.
El poder que ostenta el orden actual se basa en un Sentido de Propiedad que el ser-humano ha expresado hasta el día de hoy. Este Sentido de Propiedad consiste en la propiedad y control de las cosas y personas y condiciones sobre las que fundo mi identidad. “Mi” cuerpo, por ejemplo, es la primera propiedad que constituye el patrimonio del individuo, sin “mi”cuerpo no existe, por ello debo proteger, cuidar, controlar y ejercer gobierno sobre mi cuerpo y su salud. Del mismo modo, “mi” casa, “mi” auto, “mi” dinero, “mi” pareja, “mi” profesión, etc Todo ello compone el patrimonio del sujeto, aquello sobre lo que ejercemos control y con lo que estamos íntimamente ligados y de lo que somos dependientes pues, sobre todo ello basamos nuestra idea del Yo, nuestra identidad.
Perder identidad es perder existencia. Sin una idea de quién o de qué soy, no existo! POr ello, perder alguna de las cosas que compone nuestro patrimonio personal, aquellas que os determinan como persona y nos confieren la existencia, es perder la vida.
Estamos programados por naturaleza para conservar la vida a como de lugar, es decir, matando si fuera necesario. Y, dado que la vida se sustenta en la identidad, y la identidad en las cosas sobre las cuales fundamos la idea del Yo, tendremos el mismo apego y necesidad de esas cosas como lo tenemos a y de la vida misma.
Sobre este Sentido de la Propiedad es que se funda el Orden Mundial Actual. Para que este Orden Mundial concluya y con él concluyan también todos los problemas que ha generado, debe concluir primero este Sentido de la Propiedad vigente aún en la gran mayoría de los seres humanos. De lo contrario, seremos nosotros, todos los que seguimos actuando desde ese paradigma de propiedad, los que sostenemos vivo al actual Orden Mundial, del cual nos quejamos y al cual padecemos pues, como digo, este orden se basa en nuestro sentido de propiedad, el que acabo de describir.
¿Qué hacer entonces? Pues bien, debemos re fundar el sentido de la propiedad, debemos re fundar la Identidad y ya no basarla en las posesiones circunstanciales y transitorias sino más bien en aquello que es esencial en nosotros y de lo que somos inseparables, es decir, de nosotros mismo. No me refiero al nosotros identificado con el cuerpo en el que estamos pues del cuerpo somos separables a través de la muerte. Debemos buscar más profundo hasta llegar a “suelo firme” allí donde está la esencia de lo que somos, el Ser. Pues del Ser jamas podemos ser separados.
Cuando fundemos la identidad en el Ser que habita en la profundidad de nosotros, el cual hemos vestido de muchos disfraces conforme vivimos las experiencias sujetos al sentido de propiedad actual, entonces, no necesitaremos de las cosas, de las relaciones y de las condiciones externas sobre las cuales basamos la identidad sin que seremos nosotros mismos el fundamento de nosotros mismos. Re fundar la idea del Yo implica re definirnos a nosotros mismos. Es este todo un proceso de transformación, de expansión de la idea central del sujeto.
Solo cuando hayamos re fundado la identidad en un nuevo paradigma, en un Paradigma de Consciencia, solo allí tendrá oportunidad un nuevo Orden favorable y positivo. Hasta tanto sigamos inmersos en el Paradigma del Ego, sobre el cual se funda y fortalece el orden regresivo actual, seguiremos convalidandolo así y rechazando el Nuevo Orden Positivo al mismo tiempo que lo anhelamos. Para que algo cambie, primero debe cambiar en tí, de lo contrario ningún cambio será significativo en tu vida.
Re fundar la idea del Yo en un nuevo paradigma de propiedad, que no base nuestra identidad en las cosas o en lo que está más allá de nosotros o, inclusive, en el que somos pero circunstancialmente y no esencialmente, no implica que debamos rechazar o privarnos de las cosas del mundo y del disfrute de ellas sino todo lo contrario.
Mientras que fundes tu identidad en las cosas que posees y en los juicios de los otros, serás dependiente de ello y no tendrás paz pues no controlas ni a las cosas y su suerte ni al juicio de los otros. Pero, cuando seas independiente de ello y seas tu mismo tu fundamento y respaldo, entonces podrás relacionarte con al vida y sus cosas de manera agradable y sin necesidad de control ni el estrés que la dependencia de algo externo produce.
Si quieres disfrutar las cosas del mundo, entonces, debes primero renunciar al mundo con tu fundamento. Vive con actitud de turista! el turista no es dueño de nada y, sin embargo, disfruta todo!
Nicolás Fernando Niglia,
Escuela de Servidores del Plan Mayor
Ingresa a la web de la Escuela de Servidores del Plan Mayor: Proyecto Arca 333

“Renacer de Agua y Espíritu” (Evento)

San Cristóbal de las Casas, Chiapas, México

17 al 19 de noviembre 2017

Es ésta una maravillosa y única oportunidad para reencontrarte con la naturaleza en ti y para reconciliarte con la vida. “El Renacer de Agua y Espíritu” evento que desarrollaremos en San Cristóbal de las Casas, Chiapas, México; tiene como fin sanar el vínculo con la vida, sanar la raíz y fortalecer el cimiento de nuestra existencia. En los dos primeros días trabajaremos la relación con el Divino Femenino, con la Madre Tierra, la sanación y el fortalecimiento del arraigo a la vida (prosperidad, abundancia, armonía con la existencia). En el segundo día trabajaremos la relación con nuestro destino y misión trascendental, con el Cielo, con el Propósito. El domingo 19 trabajaremos en la pirámide de Toniná, allí sanaremos las relaciones y apegos que nos mantienen en carencia, en discordancia y separados del sentido ascendente que debemos dar a nuestra vida. En este último día de trabajo nos ocuparemos de la relación con el Divino Masculino del cual surgen las cualidades que nos dan la capacidad de elevarnos a la siguiente Octava de Consciencia. 

Entonces, y con un poco más de detalle, el programa es el siguiente:

1er día: “El Palpitar del Corazón” Taller de construcción del tambor ceremonial Maya. Construirás tu propio tambor con elementos de la naturaleza y siguiendo el ritual correspondiente, guiados por Fernando.

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2do día: Temazcal, “Regreso al útero de Madre Tierra, reconciliación y reconexión con la Vida” En la primera mitad del 2do día concluiremos el taller de construcción de tu tambor. En la segunda mitad de ese día realizaremos el Temazcal dirigido por Fernando y en el cual harás sonar tu tambor, afinando así tu vibración con la vibración de Madre Tierra.  ¿Imaginas el sonar de varios tambores en su primer sonido, como el llanto del bebé recién parido que anuncia la nueva vida? Así será, un renacer a la vida…

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3er día: Ascensión, En el tercer día de este evento, trabajaremos en la Pirámide de Toniná. La particularidad de este sitio, además de ser ésta la pirámide más alta de Mesoamérica (75 metros de altura), cuenta con los cuatro rituales que involucran el “sentido y Propósito” de nuestra existencia. Esto es: alcanzar la máxima expresión de la condición humana, luego, liberar las emociones bajas y apegos que nos mantienen atrapados en el inconsciente animal, luego comprobarnos y verificar nuestra determinación; y, por último, Ascender, nacer de agua y de Espíritu, expandir la idea del Yo en la cual hemos estado atrapados y condicionados.

La Pirámide de Toniná, coordenadas: 16º54’07.90” N –  92º00’33.54” O, a 900 metros del nivel del mar (la base de la pirámide). Es un sitio muy particular y poderoso. Es uno de los vórtices o portales dimensionales aún activos y en los cuales todo trabajo energético se intensifica y se hace más efectivo y rápido.

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Los 4 sectores: podemos diferencia en cuatro sectores con propósitos específicos:

1ero. Inframundo, se compone de una especie de laberinto oscuro, en el cual los guerreros dispuestos a dar el siguiente paso evolutivo (Ascensión) se sometían a una ceremonia de purificación de sus miedos y emociones bajas, aquello que los retenía en la densidad del cuerpo y en la inconsciencia del animal humano.

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2do Campo de Fútbol; luego de la purificación en el Inframundo de las emociones bajas y apegos, cada uno de los guerreros era sometido a una auto comprobación a través de este juego ritual de fútbol (hoy llamado fútbol). Allí cada quien se demostraba a sí mismo si realmente se había liberado de apegos, miedos, patrones y anclajes a la densidad pues, solo quien ganaba el juego daba el siguiente paso y ganar el juego no era nada fácil. El siguiente paso significaba la muerte del cuerpo, el sacrificio voluntario, por ello, había que estar muy bien determinado y decidido para ganar el juego dado que a continuación el premio era la muerte.

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3ero. Sacrificio; el sitio en el cual el guerrero se sometía voluntariamente a la muerte en manos de una mujer que cortaba su cabeza con un disco de acero muy afilado, era una pirámide de unos 2,5 metros de altura, una pirámide trunca en cuya altura la base tenía unos 6 metros cuadrados aproximadamente. Allí el guerrero se liberaba de su cuerpo humano el cual era reclamado por la Madre Tierra y por ello era una mujer quien ejecutaba el sacrificio, representando el Divino Femenino, a la Madre Divina que reclama lo suyo y libera al Ser de la densidad en la cual éste estuvo atrapado, así como el árbol está atrapado dentro de la semilla hasta que éste germina y se libera de ella.

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4to. Ascensión, La pirámide es un Portal de doble sentido. Es portal de manifestación y portal de Ascensión. La pirámide manifiesta la Voluntad del Todo-Uno Dios, en su cúspide está el Inicio de la Voluntad, la Idea Original la cual se manifiesta a través de los cuatro elementos: tierra, agua, aire y fuego. Los cuatro elementos componen la base cuadrada de la pirámide. Cuando completamos la Idea Original y los 4 elementos están en armonía en nosotros, entonces, el proceso se da en el sentido contrario al de la manifestación y es lo que se llama Ascensión.

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El bebé mientras está gestándose dentro del vientre de su madre, del cual recibe todo lo que necesita para ello, desarrolla allí cualidades que no sirven para ese estado de realidad, como por ejemplo los pulmones y la capacidad de respirar. Dentro del vientre de su madre no necesita pulmones ni necesita respirar, pero, si acaso no desarrolla esa capacidad allí, entonces, cuando se corte el cordón umbilical no prosperará y la vida no será capaz de continuar.

Del mismo modo, nosotros, aquí, en este espacio-tiempo que llamamos 3era Dimensión, sujetos al cuerpo humano en el que estamos anclados y con el cual nos hemos identificado y construido la idea del YO; debemos desarrollar aquí cualidades que si bien no tendrán una utilidad directa e inmediata (como es el caso de los pulmones en el bebé que está dentro del vientre de su madre) pero que si no desarrollamos aquí y ahora, cuando sea el momento de utilizarlos al no tener estas cualidades no podremos dar continuidad a nuestra existencia en los siguientes estados que nos corresponde experimentar.

Sin embargo, existen apegos, patrones, oposición a este propósito que nos impide avanzar en este sentido, evolutivo de Ascensión. Por ello, en este evento, trabajaremos la liberación de lo que nos retiene en el comportamiento animal, en la carencia y en la insatisfacción. Y reconectaremos nuestra vida con el Propósito que da razón de ser a nuestra existencia.

Será, sin dudas, una experiencia transformadora e inolvidable, de esas que marcan un antes y un después en tu vida.

Saludos, Nicolás Fernando Niglia Verdino


Con la participación y coordinación de Fernando Hernandez (TsoTsil Maya)

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Fernando Hernández Ojob es un ilol (curandero) tradicional del pueblo Maya Tzotzil. Creció con el conocimiento de la cosmo-visión del Pueblo Maya Tzotzil, comenzó a curar y guiar a la edad de 13 años. La necesidad de descubrir nuevas formas de curación, enseñanzas y una comprensión mas amplia del mundo espiritual lo lleva a viajar a diferentes partes de la Madre Tierra.

 En los últimos 30 años ha vivido y trabajado con la población Indígena de Canada y Estados Unidos. Guiado por las Ancianas y Ancianos, curanderos, madres de Clanes, y jefes tradicionales de diferentes pueblos Indígenas de México, Estados Unidos y Canada, fue enseñado y autorizado a conducir ceremonias de Inipi (temazcal), ceremonias de la Chanupa (pipa), ayuno tradicional (búsqueda de la visión).

A dirigido y conducido ceremonias no solamente en Norte America y México sino tambien en Europa. Así como también se ha dedicado al arte del teatro y cine. Su mas reciente aparición fue como el Sacerdote Mayor en Apocalypto de Mel Gibson y como el Guerrero de Fuego en La Fuente (The Fountain) de Darren Aronofsky.

 Fernando Hernandez Ojob es también miembro fundador de la Fundación Y’ibel Cuxlejalil (El Arbol de la Vida, fundación registrada en Francia) la cual se dedica a la Preservación del Conocimiento Ancestral. Trabajamos en asociación con la OMIECH (Organización de Medicos Indígenas del Estado de Chiapas, CELALI (Centro Estatal de Lenguas, Arte, y Literatura Indígena) y con Semillas del Sur, la cual se dedica a la solidaridad y apoyo a comunidades en resistencia en el estado de Chiapas, Mexico.


 

Web: Proyecto Arca 333

 

El Propósito

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Ninguna creación puede exceder lo que su propia naturaleza es. El Propósito que da sentido y dirección a la existencia de cada creación está programado en su naturaleza y, dado que la naturaleza de lo creado determina lo que lo creado es; entonces, el propósito de lo creado es servir a su naturaleza, es manifestarla en su máxima expresión.

La naturaleza terrenal del ser-humano se manifiesta en él a través de las necesidades propias del humano, todas ellas giran alrededor de una única y esencial necesidad que es la de conservar la vida. Para conservar la vida y para cumplir este requisito fundamental de la existencia, el ser-humano debe atender ciertos asuntos y cumplir determinados roles que la misma naturaleza le impone, algunos de los cuales puede resolver solo, los menos, pero otros roles deberá resolverlos colectivamente, en pareja, en sociedad.

Sin embargo, no es ésta la única naturaleza que se manifiesta en el ser-humano. El poder que el hombre tiene para desobedecer la naturaleza terrenal, para alterar el orden y para contradecir a su propia naturaleza (y a su propósito); ese poder proviene de otro estado de naturaleza y no de la naturaleza terrenal. Así es que en el ser-humano participan dos naturalezas y cada una expresa un propósito particular.

El Propósito del ser-humano es cumplir el propósito de estas dos naturalezas. Lo cual implica todo un reto. Alcanzar la convergencia armónica de estas dos naturalezas es el Propósito de Propósitos.

Así como la naturaleza terrenal, a la cual estamos sujetos inicialmente en esta existencia como Ser-Humano, nos indica qué es lo que quiere de nosotros mediante la necesidad; es decir, cuando sentimos hambre sabemos que el cuerpo necesita alimento, cuando sentimos sueño sabemos que necesita descanso y así la necesidad nos informa qué es lo que debemos hacer en cada momento; del mismo modo, la otra naturaleza, a la que llamamos Naturaleza Divina, también nos hace saber qué espera y requiere de nosotros a través de necesidades y, para cumplir el propósito que la naturaleza Divina nos impone, solamente debemos atender sus necesidades tal cual lo hacemos con las necesidades propias de la naturaleza terrenal.

Estas dos naturalezas no surgen simultáneas en nosotros, sino que primero es una y luego surge la otra. Primero somos creación y manifestación de la naturaleza terrenal, primero somos animales sujetos al instinto y muy similares a tantos otros animales; luego irá brotando el Ser que es manifestación de la Naturaleza Divina. Primero somos solo semillas y luego la semilla germina y deja de ser semilla y es otra cosa… pero la vida continúa.

Para entender mejor este proceso, imaginemos una semilla que es sembrada en el subsuelo, en la tierra. El inicio de esa vida se debajo del suelo y en forma de semilla, pero, la vida que continuará y que atravesará el subsuelo y la superficie, buscando la Luz del Sol, no será ya una semilla sino un brote, un árbol o una planta.

Del mismo modo, nosotros estamos aquí, en el inframundo, en el subsuelo, en el lado oscuro de la existencia tal cual el bebé dentro del vientre de la madre y tal cual la semilla que está enterrada para germinar y brotar en un nuevo estado del Ser. Nosotros debemos brotar en el Ser que trasciende este mundo de densidad, de oscuridad, de inconsciencia; pero, lo que resurgirá y atravesará el suelo hacia la Luz no es la semilla, no es el cuerpo y su mecanismo animal humano sino el Ser Naciente y en un nuevo cuerpo, tal cual el brote que emerge de la semilla.

Para ello, necesitamos los estímulos que activan el proceso de “germinación del Ser”. Entonces, intencional y voluntariamente buscaremos la Luz que nos estimula y esta búsqueda se originará en una profunda necesidad impulsada por un vacío interior, por una sensación de insatisfacción, de que la vida cotidiana no nos ofrece lo suficiente, nos deja insatisfechos. Esta nueva necesidad -y la búsqueda consecuente de ella- nos llevará hacia “arriba”, tal cual sucede con el brote de la semilla que inmediatamente busca la Luz del Sol.

Entonces, podemos decir que tu propósito, y el propósito de todo ser-humano, es el de seguir el impulso de la necesidad conforme éste se vaya manifestando, así como cuando tienes hambre te alimentas y cuando surja la necesidad que tiene origen en la Naturaleza Divina, debes actuar del mismo modo que lo haces con las necesidades que surgen de la naturaleza terrenal; debes asumir un comportamiento pro activo hacia ella, aceptando los requerimientos que la naturaleza nos impone. Tú no te opones a alimentarte, no te opones a dormir, sino que lo has integrado en tu actividad diaria asumiendo que debes hacer. Del mismo modo, debemos asumir las necesidades propias de la Naturaleza Divina e incluirlas en tus actividades diarias, así como te alimentas, duermes, te higienizas el cuerpo, así también debes trabajar a diario en la satisfacción de las necesidades que manifiesta en ti la Naturaleza Divina pues de esa manera estarás cumpliendo tu Propósito, tu razón de ser y te sentirás pleno. Aceptar a la Naturaleza Divina e integrarla en nuestra vida, en nuestras tareas y agenda cotidiana, no luchar en contra de ella, no oponernos a ella.

Libre Albedrío. El Libre albedrío surge de la dualidad activa de estas dos naturalezas. Tenemos la capacidad de elegir entre servir a una o a la otra. Hemos dicho que nada ni nadie puede exceder a su naturaleza, por ello, si servimos a la naturaleza terrenal no seremos más de lo que nos corresponde ser por naturaleza terrenal, lo mismo si servimos a la Naturaleza Divina, pero, la diferencia es que ésta última es la Naturaleza del Todo-Uno, del Absoluto y Eterno y la otra es la naturaleza de la criatura, del inconsciente y del mortal.

Saludos, Nicolás Fernando Niglia Verdino

Proyecto Arca 333

Materia, Emociones, Razón y Consciencia

La emociones frenaron el imperio inescrupuloso de la fuerza física,ordenaron la barbarie pero, las emociones son impulso inconsciente e ingobernable por el hombre. Entonces la razón vino a ordenar el impulso emocional para ganar así cierta estabilidad y regularidad en los comportamientos y ello permitió la construcción de un orden de vida, de la convivencia, que sea favorable al bienestar general y al crecimiento de la familia, de la sociedad, de la especie…

Pero, la razón también tiene sus límites, sus creencias y prejuicios, su percepción limitada…Entonces, aparece la consciencia, y expande la percepción y nos hacemos sensibles y considerados no solo de nuestro interés y del interés de quienes nos obedecen y nos aman, sino que sentimos y comprendemos la circunstancia de todos, inclusive de quienes no nos aman, de quienes no favorecen a nuestro interés…

La materia, entonces, encuentra orden en la emoción, luego, la materia y la emoción se ordenan en la razón y es la razón la fuerza y no la materia ni la emoción, luego, la materia, la emoción y la razón se ordenan y ceden el poder a la consciencia, y es la consciencia la que ostenta el poder Ser y no la razón, ni la emoción ni la materia…

De acuerdo en dónde esté el poder en tí, sabrás en qué estado de evolución te encuentras. Si ostentas y te sirves de la fuerza física, o de la emoción o de la razón o de la consciencia…

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Quienes buscan emociones positivas, en ese estado de consciencia o de inconsciencia están, quienes buscan argumentos favorables están en el nivel de la razón y quienes comprenden a los otros, al mecanismo que los gobierna y a sí mismos, esos están en la consciencia y miran con ojos de creador, comprendiendo la naturaleza que se expresa en cada creación.

Quien quiera oír, que oiga..

Nicolás Fernando Niglia Verdino

Proyecto Arca 333

El Ser-Humano, Divino-Terrenal, Alfa-Omega

Todo lo creado expresa la voluntad de su creador. Lo creado no decide nada nuevo, sino que se ajusta estrictamente a su naturaleza, a la intención que su creador ha plasmado en ella y que es, además, lo que éste espera de su creación. Por ende, lo creado no puede re definirse a sí mismo, no puede alterar su naturaleza pues, de esa manera, se rompería el ligamento original que une a lo creado con su creador y con la intención de su creador; y, sin este ligamento, lo creado se quedaría sin naturaleza y sin destino, sin razón de ser pero sobre todo, se quedaría sin existencia pues nada de lo que existe escapa a la voluntad del Todopoderoso creador de todo lo que existe, el Todo-Uno Dios.

​El ser-humano es creación, y como todo lo creado también expresa la intención de su Creador y está sujeto a su naturaleza, la cual le indica el sentido de la existencia y, además, le provee las capacidades que le permiten al sujeto cumplir con las expectativas de su Creador. El ser-humano, como toda creación, no puede re definirse a sí mismo, sino que solo puede hacer y ser lo que es propio de su condición, lo que surge de su naturaleza por ello es sumamente importante comprender la naturaleza del ser-humano; pues, aunque no todos los individuos conseguirán los mismos resultados y aunque no todos tomarán el mismo camino, sin embargo, el objetivo que todos persiguen es el mismo y es el que impone su naturaleza, es la expresión de la intención de su creador plasmada en ella.

Por ello, podemos decir con total certeza que toda creación tiene en común esto: que todo lo creado cumple en rigor el designio de su naturaleza y que todas las naturalezas son expresiones particulares de una única voluntad y de un único Creador y que, dado que todo lo creado no es algo diferente a su creador, todas las naturalezas componen a la Naturaleza del Creador, todo lo creado compone a su Creador. El Todo-Uno Dios es la consciencia inmanente en todo lo creado, la cual es consciente de toda su creación y la dirige en el sentido de su voluntad.

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La Flor de la Vida es la geometría que mejor expresa el criterio de la creación, el algorítmo de Dios y de lo creado por Dios. Cada esfera que compone la Flor de la Vida es un estado de naturaleza particular, y como deja ver la figura, todos los estados de naturaleza particulares están contenidos en una gran esfera que es el estado de Naturaleza del Todo-Uno. Podemos cambiar de un estado de naturaleza a otro o vivir entre dos o más estados de naturaleza, como es la vida del ser-humano, pero no podemos existir sin un estado de naturaleza.

¿Cuál es la naturaleza del Ser-Humano? Si creemos que el ser-humano es un animal racional, un animal evolucionado, capaz de desligarse del imperio de su propia naturaleza y contradecirla y de alterar al mismo Orden Natural al cual pertenece, entonces asumiríamos que el ser-humano es una creación con poder sobre su creador, es decir, que su creador es menor que el ser-humano, su creación. Si así fuera, el ser-humano se quedaría entonces sin destino y sin razón de ser pues si incumple el destino que su naturaleza le impone, ¿a qué destino sirve entonces cuando incumple a su naturaleza?

Está claro que el poder que el ser-humano ostenta y que ejerce en contra del Orden Natural Planetario animal humano, del cual forma parte, no proviene de esa misma naturaleza animal, sino de otro estado de naturaleza. Ese otro estado de naturaleza, que le confiere al ser-humano la capacidad de contradecir al Orden Natural animal y terrenal, es lo que llamamos: La Naturaleza Divina. La Naturaleza Divina es la Naturaleza de Dios, de la cual surgen las cualidades que nos hacen imagen y semejanza de Dios, Hijos de Dios. Es la naturaleza inmanente en todo lo creado.

En el ser-humano convergen dos naturalezas, en él finaliza un proceso de plena inconsciencia, al cual podemos llamar “oscuridad”; y en él comienza o nace la Luz, la consciencia. En el ser-humano se compone una dualidad Alfa Omega, Divino-Terrenal.

Por esta razón, la vida del ser-humano es una vida compleja y dual, de confusión y de dilemas y, por ello también, existe y está permitido el error pues, como todo recién nacido que comienza a dar sus primeros pasos, caerá varias veces, fallará en el intento, hasta que al fin lo logrará y está bien que así sea.

​Si creemos en la existencia de un único creador de todo lo que existe, entonces, no podemos aceptar que alguna de las creaciones tiene el poder de re definirse a sí misma y, por ello, de desobedecer así la voluntad e intención de su creador; pues esto, además, haría a su creador un creador limitado y no omnipotente (Todopoderoso) como creemos que es.

Por supuesto, nosotros aceptamos que el Creador de Todo lo que Es, es verdaderamente uno y es Todopoderoso; entonces, y como resultado de esta apreciación, asumimos que todas sus creaciones, que todo lo que existe, es siempre expresión de su voluntad y que el comportamiento de todo lo que existe está siempre circunscrito a los límites que su naturaleza le impone, naturaleza que expresa la voluntad del Todo-Uno.

Dado que el Creador de todo lo que existe, el Todo-Uno, es uno solo y es Todopoderoso e insuperable por ninguna de sus creaciones, entonces, no queda alternativa más que la de concluir en lo que hemos supuesto ya en cuanto a que ninguna creación puede ser más de lo que su propia naturaleza le indica. En este sentido, el ser-humano es todo lo que puede y debe ser por naturaleza humana, por ello, todo análisis acerca del ser-humano, que el mismo ser-humano realice, no es un acto de creación o de innovación sino más bien es un acto de descubrimiento de lo que ya es. Todo lo que el ser-humano debe ser ya existe plasmado en su naturaleza o en sus naturalezas, éste solo debe descubrir y manifestar lo que ya fue decidido por el Todo-Uno.

¿Por qué razón deberíamos descubrirnos y no simplemente ser? Si lo creado tuviese la capacidad de re definirse a sí mismo, como ya hemos analizado, lo creado se desligaría de la voluntad de su creador y se quedaría sin destino, sin propósito y sin razón de ser pero hemos concluido ya que lo creado no tiene esa capacidad; entonces, ¿cómo es que el Creador mantiene este ligamento entre su intención inicial, de la que surge todo lo creado, y lo creado, para que lo creado no se desligue de su creador y cumpla así su voluntad lo que el creador espera de lo creado?

La manera en la que el Creador logra mantener este vínculo entre su voluntad e intención y lo creado, es a través de la capacidad de estar presente en todo lo creado. Esta capacidad de estar presente en lo creado, en todo lo que existe, es lo que llamamos: Omnipresencia. De esta manera el Creador observa todas sus creaciones sin que existe secreto para Él. Además de estar presente, el Creador de todo lo que existe, para no perder ligamento sobre sus creaciones, ejerce poder sobre ellas y sobre su accionar y esto lo hace a través de la misma naturaleza a la cual está sujeto lo creado; esta acción sobre lo creado produce la relación de correspondencia entre el individuo y su circunstancia de modo tal que el individuo se dirija siempre en el sentido de su naturaleza. A esta capacidad de ejercer poder sobre lo creado y sobre las circunstancias que le tocan, se lo llama: Omnipotencia.

​El ser-humano compone a Dios. Dado que Dios, el Todo-Uno, es todo lo que existe y no algo más allá de ello, sino que es algo inmanente a todo lo creado; por ello, todo lo que existe, en su conjunto y totalidad, es Dios; y Dios es la capacidad de crear, primero, la idea de todo lo que existe; y la capacidad de manifestar esa idea en todas sus particularidades para completarla.

​Entonces, las cualidades de Dios deben estar presentes en algunas de sus creaciones, dado que Dios no es algo más allá de lo creado, sino que lo creado compone al Todo-Uno Dios. Dado esto, las cualidades de Dios (Omnipresencia y Omnipotencia) deben estar presentes en algunas, al menos, de sus creaciones. Estas creaciones que ostentan las cualidades de Dios son los Arcángeles. Los 12 Arcángeles ostentan las principales 12 cualidades del Todo-Uno. Luego, ellos expresan en mayor detalle esas mismas cualidades y así van manifestándose los reinos y las dimensiones.

​El Ser-Humano es la mínima expresión de las cualidades de Dios, es la criatura menor en jerarquía en el “Reino de los Cielos”, es la “semilla de consciencia” sembrada en este suelo planetario, en esta dimensión espacio-tiempo. Cuando el ser-humano comienza a expresar las cualidades de su Naturaleza Divina, a lo cual llamamos “Despertar de Consciencia” o como Jesús el Cristo llamó: “Renacer de Agua y Espíritu”, cuando esto ocurre comenzamos a expresar las cualidades de esta naturaleza en su mínima expresión. A través de las experiencias de la vida desarrollaremos estas cualidades hasta completar el Camino que nos corresponde para esta realidad espacio-tiempo y que nos lleva al Portal dimensional de Ascensión. Estas cualidades son, precisamente, la capacidad de estar presente (Omnipresencia) y la capacidad de tomar decisiones, de ejercer una intención y manifestarla (Omnipotencia).

​Antes del Despertar de Consciencia o, dicho de otro modo, mientras vivimos sujetos plenamente a la imposición de la naturaleza terrenal humana, nos corresponde la “ley del hombre”, la que es hecha a imagen y semejanza de lo que la naturaleza animal humana impone y requiere como condición para ganarnos el derecho a la existencia. Pues, en esta instancia de la vida, no somos más que un animal racional, una criatura. Pero, una vez que comenzamos a expresar las cualidades de la Naturaleza Divina, las cualidades de Dios, a partir de allí, de este “renacer de agua y Espíritu” serán las Leyes de Dios las que nos rigen y las que nos corresponden y ya no las leyes del hombre.

¿Qué es lo que separa un régimen del otro? Al nacer estamos sujetos al imperio de la naturaleza de la criatura humana, del animal racional. La primera etapa de la vida, el primer tercio de cada encarnación, lo dedicamos al cumplimiento de los requisitos que el Orden Natural Planetario, animal y humano reclama para concedernos la existencia en esta realidad planetario de espacio-tiempo particular. En este primer tercio de la vida nos dedicamos al desarrollo de los tres chackras inferiores, los que componen la idea del Yo que llamamos: Yo Ego. Esto es así en todas las encarnaciones, desde la primera y hasta la última antes de la Ascensión.

Pero, así como sucede con las semillas que suelta el árbol y donde solo algunas de ellas cumplen su destino de germinar y transformarse en un nuevo árbol y las otras no; con nosotros sucede del mismo modo, no todos los seres humanos completamos el desarrollo los tres chackras inferiores y no todos cumplimos al 100% los requisitos que la vida demanda para darnos el 100% del derecho a la existencia. Solo quienes hayan logrado en determinada encarnación el cumplimiento pleno de esta demanda, solo ellos podrán y tendrán derecho a comenzar a expresar las cualidades de la Naturaleza Divina en las siguientes encarnaciones.

Entonces, las Semillas de Consciencia, el Ser encarnado en el humano, que en determinada encarnación inicia el proceso de expresión de las cualidades Divinas, si bien en el primer tercio de esa encarnación deberá ajustarse a la demanda de la naturaleza terrenal, tal cual todos los seres humanos, sin embargo, cumplido ese primer tercio comenzará el proceso de Reversión de Polaridades o, lo que llamamos: despertar de consciencia. No importa cómo le ha ido a este ser en el primer tercio de la encarnación, no importa si ha cumplido o no las demandas de la naturaleza terrenal pues ya las ha cumplido en las encarnaciones anteriores y encarna ya no para componer al Orden Natural Planetario animal humano sino para expresar las cualidades de la Naturaleza Divina, las que le dan la continuidad en su senda evolutiva.

¿Cómo saber si en esta encarnación nos corresponde esta Reversión de Polaridades y el Despertar de Consciencia? Pues, no es necesario que lo sepamos, esto ocurrirá de todos modos cuando corresponde que ocurra. Y será esta la primera observación que en el ejercicio de la Omnipresencia naciente en nosotros experimentaremos, la observación de nosotros mismos de la cual surge la idea de un nuevo Yo.

Sin embargo, aun cuando hayamos comenzado a experimentar la reversión de polaridades y expresemos las cualidades Divinas, mientras estemos encarnados en un cuerpo humano y por ello condicionados por el instinto, deberemos vivir administrándonos entre estas dos naturalezas, cumpliendo los requisitos que cada una exige, pero comprendiendo que primero es lo primero, primero lo importante y luego lo urgente que es lo emergente de la naturaleza terrenal y circunstancial; es decir, primero atendamos lo relativo a lo eterno y luego lo que corresponde a las demandas del mortal.

Es esta dualidad lo que produce el conflicto y hace de nuestra existencia algo complejo y por lo cual necesitamos y recibimos el apoyo del Cielo mientras vivimos en esta dualidad (ver Litios Cristales Luminosos); pero, a la vez, algo muy particular y extraordinario. Es esta vida una verdadera oportunidad de existir, de pasar a la Vida Eterna, de Ser. El Ser-Humano es un Portal Vivo pues en él convergen dos naturalezas, las dos polaridades del Todo-Uno se encuentran en el ser-humano, el Alfa y el Omega. Por esta razón, es esta vida una maravillosa oportunidad de Ser, es decir, de liberarnos de la existencia inconsciente (humana) y de pasar a la Vida Eterna, al mundo de lo que Es sin imposición de otra naturaleza sino la propia esencia del Ser.

​La noción de la existencia, de nosotros mismos, no surge de nosotros, de lo creado, sino del creador, de su capacidad de Omnipresencia. Esta capacidad se hace presente en nosotros y es llamada “el observador presente” pero siempre está ligada a la única capacidad de Omnipresencia que existe. La capacidad de crear la idea de nosotros mismos y de comprender el destino y propósito que nos corresponde por naturaleza, no es una capacidad aislada o separada de la capacidad que nos creó con un destino y propósito, sino que es lo mismo, es la misma capacidad en acción.

Por esta razón, siempre la observación del comportamiento de lo creado alterará el comportamiento de lo creado que es observado pues, lo creado es expresión de la misma y única voluntad creadora, de la cual surge también esta capacidad de observar presente en nosotros. Cuando observamos a otra persona que no nos está mirando y que no sabe siquiera de que estamos allí y esa persona siente que la observan y gira hacia nosotros, lo que sucede es precisamente esto, que la misma capacidad de observación que se hace presente en nosotros y que nos hace parte del Todo-Uno, también presente en aquel que es observado por nosotros, nos liga con aquel y a aquel con nosotros.

A medida que esta cualidad Divina crece, a medida que la capacidad de observar se expresa más clara y se expande, nos hacemos uno con el Ser, con el único Ser que existe que es El Que Es, el Todo-Uno. A medida que nos unificamos con el Todo-Uno lo hacemos con todo lo que compone al Todo-Uno, es decir, nos unificamos con todo. Y así, vamos expandiendo la consciencia de todo lo que existe, de todo lo que Es. Vamos reconociendo a la Creación en todas sus particularidades. Ciegos, son aquellos en quienes esta capacidad de observar no se ha hecho presente aún. Estos viven en “tinieblas”, a ciegas. Son observados, pero no pueden ver.

Del mismo modo que sucede con respecto a la capacidad de observar, la capacidad de ejercer una voluntad tampoco es una capacidad aislada de la capacidad de Omnipotencia del Creador, sino que ambas son la misma capacidad pues, si acaso suponemos que son capacidades separadas, entonces, estaríamos determinando que existe la posibilidad del des ligamiento de la intención original, lo cual concluiría en la des naturalización de lo creado, apartando a la creación de la voluntad de su creador y, por ello, de su razón de ser como ya hemos explicado.

Pero claro que no es una capacidad desligada de la capacidad única de Omnipotencia, sino que es la presencia de esa capacidad en lo creado, confiriéndole a lo creado, al ser-humano en este caso, una cualidad Divina que le confiere pertenencia a un nuevo estado de naturaleza, al estado de naturaleza Divina. Cuando el sujeto despierta en consciencia comienza a expresar también esta cualidad de omnipotencia, cualidad que le confiere la facultad de manifestar su voluntad a través de una intención, intención que es el intento de hacer realidad manifiesta una idea que el sujeto crea en su mente, en la mente del Observador Presente.

Del mismo modo que en el caso del bebé gestándose en el vientre de su madre, el cual, luego del primer tercio de vida en el que se comporta como un órgano de ese cuerpo comienza a desarrollar las cualidades que le permitirán existir más allá del cuerpo de su madre; así también el ser-humano, luego del primer tercio de vida encarnado y siempre que  corresponda con esta encarnación despertar en consciencia, comenzará a desarrollar las cualidades que le permitirán existir en el otro estado de naturaleza, la Naturaleza Divina.

El desarrollo de estas cualidades se expresa a una velocidad de manifestación en correspondencia con los ciclos de la existencia de la realidad particular manifestada en la cual el ser-humano existe. Estas cualidades, de Observador Presente y la capacidad de manifestar la idea que surge de la observación se hacen presentes a partir del despertar de consciencia en su mínima expresión y van expandiéndose a medida que el sujeto ejerce estas cualidades y así las hace crecer.

Al final de la vida encarnada, en el momento de la muerte y tal cual sucede en el momento del parto, si el sujeto ha desarrollado estas cualidades de manera suficiente como para existir en la nueva realidad, entonces la vida del sujeto continúa en ese nuevo estado de naturaleza, pero, si no es así, entonces es necesario continuar este desarrollo a través de las reencarnaciones.

​El ser-humano es creación y si bien contiene y expresa las cualidades que son propias de su Creador, cualidades que componen lo que llamamos Naturaleza Divina; el ser-humano es la expresión parcial y circunstancial de una intención que aún no ha alcanzado su destino final. Es decir, somos una creación incompleta que es dirigida en el sentido de su propósito mediante estas dos cualidades que son expresión también de nuestro Creador y único creador de todo lo que existe. Y, al mismo tiempo que estas cualidades Divinas presentes en nosotros dirigen nuestro desarrollo en el sentido del Propósito, que es la Voluntad del Creador, ejercitamos estas cualidades y las expandimos en nosotros.

​El ser-humano tiene la noción del presente pero no es omnipresente en todas sus creaciones ni en sí mismo, sino que es ésta una expresión condicionada de la capacidad de Omnipresencia de su Creador, Dios. El ser-humano tiene voluntad e intención y la capacidad de manifestarla, de hacer realidad sus ideas, pero esta capacidad también está condicionada. Ambas capacidades irán expandiéndose conforme el ser-humano se aproxime al final de su Camino y cumpla así su destino y propósito, su razón de ser.

Pero, mientras estemos en tránsito hacia nuestro destino final, mientras estemos sujetos a esta realidad de tiempo y espacio, estaremos incompletos y en transformación; y esto es lo que produce lo que conocemos como: carencia. La carencia es la falta de lo que nos falta para cumplir nuestro destino y propósito, el que impone la naturaleza de la cual somos expresión. Existe una “carencia original” que es la falta de todo lo que nos falta para cumplir la razón de nuestra existencia, la falta de todo lo que nos falta para ser aquello que debemos ser según lo que nuestro Creador ha decidido y espera que seamos.

​Esta carencia original se expresa en cada estado de realidad particular a modo de necesidades que dan sentido y dirección a nuestro comportamiento. La carencia es parte de nuestra naturaleza. Está en nuestra naturaleza todo lo que debemos ser y hacer para completar el Camino hasta su fin, así como en la semilla del árbol está todo lo que ésta necesita saber para transformarse en un árbol cumpliendo así su razón de ser. De la misma naturaleza surge, entonces, el Propósito y lo que nos conduce hacia él, es decir, la necesidad que da sentido y dirección al comportamiento.

​La necesidad nos conduce hacia el propósito, por ello, la necesidad es la manera en la que la naturaleza nos dice hacia dónde ir y qué hacer. La necesidad nos pone en resonancia con lo necesario, con lo que satisface la necesidad. Así como el hambre nos liga con el alimento y cuando tenemos hambre cualquier alimento hace resonancia en nosotros, llamará nuestra atención y captará nuestro interés. De esta misma manera, quienes sienten la necesidad de saber más acerca de sí mismos, de su naturaleza y de su destino y Propósito, del sentido de la vida más allá de lo cotidiano y de lo comúnmente aceptado por todos, a estos, su naturaleza les dice que es tiempo de dar un paso hacia adelante, en el sentido de su razón de ser. Esta hambre o sed de conocimiento pone al sujeto en resonancia con el saber y con los Maestros, del mismo modo que el hambre te pone en resonancia con el alimento.

Pero somos dos naturalezas encontradas en una misma creación, por ende, experimentamos carencias de distinta naturaleza; por un lado, vivimos sujetos a la necesidad que nos impone la naturaleza terrenal animal humana, la cual nos indica el sentido y dirección que debemos dar a nuestro comportamiento para estar en cumplimiento de sus demandas y ganarnos así el derecho a la existencia. Pero, por otro lado, estamos también sujetos a la carencia original, a la falta de todo lo que nos falta para cumplir nuestro destino y misión final, para completar el Camino.

La necesidad impuesta por la naturaleza terrenal nos induce un comportamiento animal, común al de todos los demás animales sujetos al imperio de la misma naturaleza, esto es, supervivencia, reproducción y jerarquía o, simplemente, la necesidad de conservar la vida. La naturaleza terrenal, a través de su mecanismo de funcionamiento, elaborará juicios en el sentido de su interés y aplicará acciones en correspondencia con el juicio. El juicio que el mecanismo realiza surge de la percepción que el sujeto tiene y la cual consigue a través de los sentidos físicos. El mecanismo de funcionamiento juzgará entre bueno o malo, entre amigo o enemigo, entre oportunidad y amenaza y aplicará las respuestas correspondientes a ello.

En cambio, la necesidad impuesta por la naturaleza Divina actúa de otra manera, de una manera y con una percepción expandida, además, por la presencia de la capacidad de observar, la cual nos confiere la noción de existencia y por la capacidad de manifestar una idea que ya no surge plena de la naturaleza terrenal. Entonces y a medida que expandimos esa percepción gracias a la presencia cada vez más anclada en nosotros del Observador Presente, vemos menos separación y más ligamento entre nosotros y todo lo que existe y, por ello, nuestros juicios, las ideas que construimos, son cada vez más cooperativas en vez de ser competitivas como lo son los juicios que surgen de la naturaleza terrenal.

El conocimiento debe ser dado solo a quienes lo piden y a quienes lo buscan, tal cual busca alimento quien tiene dolor de estómago a causa del hambre; tal cual el ratón busca el queso y lo encuentra, así también, el hambriento de sabiduría buscará el saber y siguiendo su rastro encontrará al Maestro. Pues solo tendrá hambre de sabiduría quien está en oportunidad de recibir sabiduría, tal cual el cuerpo expresa el hambre cuando necesita el alimento.

​El ser-humano, criatura y co-creador, expresará la intención de su Creador, la cual compone a su naturaleza, de la cual éste no puede desligarse como ninguna creación puede desligarse de su propia naturaleza. La noción de sí mismo, del presente, del aquí y ahora y, además, la capacidad de construir voluntad y manifestarla tal cual su Creador lo hizo con él, es expresión también de la intención de su Creador y sirve, esta capacidad, al fin de cumplir la voluntad del Creador dirigiendo a la criatura hacia su destino y Propósito.

​El conflicto revela carencia. Cuando hay conflicto en la vida esto revela una necesidad insatisfecha y la incapacidad de satisfacer esa necesidad. Cuando la necesidad insatisfecha es el hambre, por ejemplo, el conflicto será a causa del hambre y se resuelve alimentándonos, siempre y cuando podamos hacerlo, tengamos con qué. Del mismo modo, cuando la necesidad es el saber, el conflicto que causa la falta de saber se resuelve con conocimiento. Es la naturaleza la que se manifiesta a través de las necesidades, indicándonos el sentido de la acción, el camino que debemos tomar. Entonces, debemos dejarnos guiar por la naturaleza, la cual es la expresión del Creador y la que tiene en sí misma el perfecto sentido de la oportunidad y la correspondencia.

​La capacidad de estar en el presente -o la capacidad de observar- y la capacidad de ejercer poder a partir de lo observado -de tomar decisiones y hacerlas realidad-; ambas capacidades están sujetas a la necesidad y le sirven así a la naturaleza dual del ser-humano. Estas capacidades Divinas, puestas al servicio de la naturaleza humana terrenal, darán sentido y dirección a nuestra existencia dando a cada naturaleza lo que reclama y en su justa medida.

Dado que estamos en tránsito hacia nuestro destino final, como hemos dicho ya, estaremos en carencia hasta tanto no completemos este Camino y será la carencia lo que dará sentido y dirección a nuestra acción para que a través de ella logremos satisfacer las necesidades que la naturaleza va expresando, hasta que por fin nos liberemos de toda carencia y esto será cuando alcancemos el estado de plenitud definitivo que es cuando cumplimos completa la intención de nuestro Creador.

​Todo lo creado se ajusta siempre a su naturaleza y expresa, a través de ella, la voluntad de su Creador. Por ello, es tan natural el que necesita como el que provee lo que el otro necesita pues ambos son expresión del mismo Creador y ambos cumplen la misma voluntad y componen así una unidad perfecta. Así como el macho y la hembra se necesitan para cumplir su destino de reproducción y ambos cumplen así una voluntad común, la de concebir nueva vida y reproducir la especie; así también todo lo creado se liga y se relaciona con el fin de expresar la voluntad del único Creador.

​Dado que la naturaleza de las cosas surge de la intención del Creador de las cosas y dado que existe un solo Creador, la naturaleza de las cosas cumple y sirve a la misma y única voluntad, por ende, todas las cosas están ligadas, aunque se manifiesten de manera separada. Entonces, la esencia de las cosas es la misma pues surge de la misma intención y del mismo Creador, por ello, no existe verdadera separación entre lo que se manifiesta separado, como puede ser la separación física de las cosas.

​Pero, cuando la capacidad de observar y de tomar decisiones a partir de lo observado está sujeta a la naturaleza de lo físico, entonces actuamos de manera separatista y sentimos mucho más intensa la carencia, padecemos la falta. Pues esto es lógico y está bien que así sea aunque la expresión física de la intención del Creador sea manifestación separada de otras manifestaciones, no lo es en cuanto al rol que esta manifestación física cumple en cuanto al Propósito Mayor. Digámoslo así, si un músico, miembro de una gran orquesta, toca su instrumento sin considerar al director de la orquesta y a los otros músicos, es decir, no oye la música que tocan los demás músicos, sino que toca su instrumento de manera separada del resto, en des armonía, entonces, generará disonancia, desequilibrio, carencia…

​Cuando las capacidades Divinas están sujetas e identificadas con la naturaleza de lo físico, éstas actúan en el modo de carencia y es la necesidad la que determina el sentido y la dirección de la acción pero, cuando estas capacidades se expanden y consideran no solo lo físico sino la intención detrás de lo físico, y que da sentido a la existencia física; entonces, ya no es necesaria la experimentación de carencia para dar sentido y dirección al movimiento sino que al reconocer la existencia del Creador y su intención (su Plan), esto confiere al individuo la capacidad de moverse en el sentido de su destino y misión sin necesidad de persuasión alguna.

Cuando actuamos de esta manera, conscientes de nuestro Propósito y por lo cual no necesitamos que la naturaleza nos guíe mediante la persuasión, sino que lo hacemos de manera voluntaria -consciente- en el sentido de nuestro destino y razón de ser, evitamos así los traumas que produce la necesidad insatisfecha para quien hace lo que debe hacer solo cuando la naturaleza se lo demanda a la fuerza, y evitamos así el conflicto que suscita la existencia cuando conocemos la necesidad en su lado negativo, “nos alimentamos recién cuando nos duele el estómago”. Pero, si te alimentas solo cuando el estómago duele, tendrás una relación negativa con la existencia, relación en la cual el dolor y la urgencia serán el patrón de comportamiento habitual; pero, si acaso te alimentas regularmente y bien, y sin necesidad de llegar al dolor de estómago y a la urgencia, entonces, tu relación con la existencia será agradable.

​Cuando hagas lo correcto, lo que corresponde hacer según tu naturaleza, sin necesidad de que la naturaleza te lo demande, entonces, prescindirás de la naturaleza y serás plena expresión de la voluntad del Creador, serás tú el creador de tu naturaleza y no será tu naturaleza la que te cree a ti.

Tu naturaleza será la Naturaleza Divina. Serás entonces plena expresión de la Divinidad y ya no estarás sujeto al condicionamiento de la naturaleza de lo manifestado en separación, de lo material, sino que serás expresión pura de la idea, serás la idea viva, el Verbo Vivo.

​Dijimos que estamos en tránsito, que somos la intención nacida en el Origen que busca su destino para poner fin a este movimiento y para liberarse así del estado de carencia original. Intención que en su trayectoria va adoptando las distintas naturalezas correspondientes a cada estado particular de expresión de la voluntad original. Esa intención es impulsada por el “soplo original” y nada puede detenerla. Por ello, la necesidad que expresa cada naturaleza es ineludible. Pero, entonces, ¿cómo pasamos de un estado de naturaleza sujeto a la carencia en trauma y urgencias, al estado de naturaleza Divina?

​Como decía en los párrafos anteriores, cuando la capacidad de observar y la de tomar decisiones está sujeta plenamente a la naturaleza de lo manifestado en separación, es decir a la materia, entonces, estaremos condicionados por un mecanismo que nos impulsa a través de la persuasión, del miedo, del dolor y del placer. Cuando estamos sujetos a ese estado somos ciegos para ver lo esencial, para ver y comprender el Propósito de nuestra existencia y para reconocer al Creador y a su intención.

También he dicho que ninguna creación puede desligarse de su naturaleza y quedarse sin naturaleza pues, en ese caso, dejaría de existir. Entonces, para desligarnos de la naturaleza de lo manifestado en separación, de lo físico y de su mecanismo, debemos primero ligar a otro estado de naturaleza, a la Divina. Y solo cuando hayamos ligado a la naturaleza Divina, solo allí podremos desligarnos de la naturaleza de lo físico, del animal humano.

​¿Cómo ligar con la naturaleza Divina? Dijimos que la necesidad es la expresión de la naturaleza, de todas las naturalezas incluida la Divina. La necesidad de la Naturaleza Divina podemos decir que es la de Ser plena y completa expresión de la intención de Ser. La intención original, emanada de la mente del Creador, adopta distintas naturalezas en su expresión, pero las naturalezas no conocen la intención, sino que solo expresan una particularidad de ella. Ser implica el reconocimiento de la Intención, Ser la Intención y no solamente la expresión inconsciente de ella. El reconocimiento de la intención requiere, antes de ello, la aceptación de esta idea, de que somos la intención, además de la expresión inconsciente de una intención.

La capacidad de observarnos, de estar presentes en el aquí y ahora; y la capacidad de tomar decisiones, de ejercer poder a partir de lo observado, todo ello son cualidades del Creador, las cuales nos mantienen ligados a él y hacen que el Creador y nosotros seamos uno, el mismo. Por ello, ejercitar y expandir estas cualidades es la manera, es el Camino para expandir, en nosotros, la Naturaleza Divina y atenuar el imperio de la naturaleza de lo físico, del mecanismo animal, el cual nos mantiene sujetos a la insatisfacción y a las urgencias.

Por supuesto, no es un proceso sencillo ni fácil. Este es un proceso similar al que ocurre en la concepción de la vida dentro del vientre de la madre y el parto por el que todo bebé debe pasar para continuar en el sentido de su destino. Desligarnos de la naturaleza de lo manifestado, de lo físico y de su mecanismo de funcionamiento es similar al proceso de gestación del bebé dentro de su madre. Para ello, debemos desarrollar ciertas cualidades estando aún sujetos al mecanismo que no nos servirán para resolver las necesidades que impone la naturaleza humana pero que nos darán el ligamento con la siguiente realidad, en nuestro caso, la Naturaleza Divina.

​Entonces, así como el bebé desarrolla pulmones que no necesita, piernas que no usa estando aún dentro de su madre pero que si no los desarrolla allí adentro no tendrá posibilidad de cumplir su destino y misión, así también nosotros, mientras estamos sujetos a la naturaleza de lo manifestado en separación, de lo físico y del mecanismo, debemos ir desarrollando las cualidades que son expresión de la Naturaleza Divina.

Autor: Nicolás Fernando Niglia,

Proyecto Arca 333

Extraterrestres y el Ser-Humano, atención y consideraciones para este fin de ciclo.

Extraterrestres-entre-nosotros
Existen seres con razón y con consciencia que no son terrestres y que, además, están muy ligados a nosotros y nosotros a ellos. Algunos de estos seres extraterrestres ejercen una influencia negativa sobre los seres humanos y sobre el planeta, vamos a desarrollar esta cuestión porque es tiempo ya de hablarlo sin vueltas y sin miedo.
¿Quiénes son? Existen dos grupos de extraterrestres en relación al interés del ser-humano, por un lado aquellos que ayudan al propósito de evolucionar del ser-humano o que no interfieren de ningún modo y, por otro lado, los otros, que son aquellos a los que no les interesa en absoluto nuestra suerte o desgracia sino su propio interés y, por ello, representan una amenaza u obstáculo en nuestra evolución y bienestar cotidiano dado que se sirven de nosotros y del planeta.
“Extraterrestres Luminosos” son aquellos que, por supuesto, ayudan al crecimiento evolutivo del ser-humano; y, extraterrestres de consciencia inferior (o involutivos, regresivos o negativos) son, precisamente, los que actúan a modo de depredadores nuestros y quienes no consideran las consecuencias negativas de sus acciones e interferencias sobre nosotros y sobre el planeta. En ambos grupos existen muchas variedades de estos seres. Pero no es el interés de este artículo hacer una descripción de cómo o de quiénes son en cuanto a rótulos y descripciones particulares, sino, más bien, de cómo actúan, de qué les interesa y de cómo impedir que nos manipulen como lo hacen.
¿Por qué son “malos”, para el ser-humano, los “extraterrestres de consciencia inferior”? Vamos directo a lo que nos interesa pues los “buenos” son buenos y lo seguirán siendo, al final hablaremos de ellos, pero son los “malos”, los que nos ocasionan dificultades mayores a las que impone la misma naturaleza animal humana, estos agregan problemas a la vida que no son naturales de la vida y que por ello puede ser evitados, si acaso queremos crecer y evolucionar.
¿Por qué son “malos” los extraterrestres malos? Pues porque interfieren nuestro mecanismo de funcionamiento animal ejerciendo estímulos que alteran los juicios y por lo cual nos desligan primero del Orden Natural Planetario, quitándonos equilibrio con la vida y con la naturaleza en todas sus expresiones incluido nuestro cuerpo físico, emocional y mental como una expresión natural de esta realidad; y, además de interferir nuestra relación con la naturaleza planetaria humana, nos interfieren en cuanto a la expresión plena de nuestro Propósito de Vida o Plan Mayor, poniéndonos así en desobediencia de nuestro compromiso original no solo con la existencia humana (Omega) sino que también inducen nuestro incumplimiento con el Propósito de evolucionar a través de todos los estados de realidad particular manifestados hasta unificarnos con la Fuente, lo cual es nuestro destino y misión o Plan Mayor. Es decir, nos desligan y ponen en discordancia tanto con el Orden Natural (Omega) como con el Orden Divino (Alfa).
¿Por qué nos necesitan, por qué les interesamos? Ellos están sujetos a un proceso de transformación evolutiva tal cual el nuestro y tal cual lo está toda creación. Como sabemos, el poder creador de ideas, el Alfa, expresa sus ideas a través de un impulso que llamamos Voluntad. El reflejo o manifestación de esas ideas que crea el Alfa (tal cual si fueran pensamientos), es el mundo de lo manifestado y material, el mundo del espacio-tiempo, el Omega.
El Alfa, luego de “soplar su idea” y manifestarla, así como un globo que se infla y adopta forma y cuerpo, se hace Omega, es decir, se hace manifestación, pero el Alfa sigue presente en cada creación observándola y dirigiéndola hacia su objetivo sin alterar la naturaleza de lo creado pues, de otro modo, sería una contradicción. El Alfa guía lo creado (las manifestaciones de su expresión) tal cual el Pastor guía a su rebaño cuidando de que ninguna se extravía y se salga de su senda (Propósito).
Pero no todas las manifestaciones están sujetas al mismo tiempo-espacio, sino que cada una tiene sus particularidades y atributos. Mientras haya tiempo habrá oportunidad de cumplir el propósito original y, por ello, mientras haya tiempo nada es definitivo, ninguno es definitivamente “bueno” o “malo” sino que toda la creación está en movimiento y solo cuando se cumplen los tiempos de cada ciclo, solo allí entonces se separa lo que sirve al propósito de lo que no ha alcanzado su objetivo y, tal cual los sobrantes de la masa éstos se integran en un siguiente y nuevo pastel, nada se desperdicia pues, nada es definitivo mientras sea expresión sujeta a tiempo-espacio.
Entonces, estos seres de otros planetas, tal cual aves que han nacido en un nido de un árbol lejano pero que han volado hasta nuestro mundo impulsados por su anhelo esencial de crecer y evolucionar, de cumplir su compromiso original con la creación; estos seres que no son “malos” en sí mismos, ni “buenos” sino que solo son una expresión en proceso de manifestación en busca de su destino, vienen a perturbarnos tal cual el depredador con su presa pero, el depredador no es “malo” ni la presa es “bueno”, sino que ambos cumplen un proceso y mantienen viva una expresión mayor de vida, recrean una voluntad.
Los seres extraterrestres de consciencia inferior se caracterizan por tener un desarrollo extraordinario de su mente racional y una atrofia de su capacidad sensitiva (empática) y física. Es decir. Cuando esos seres en su desarrollo, tal cual el nuestro, han expresado su capacidad mental de componer ideas, de ingeniar realidades mentales primero para luego manifestarlas en los distintos escenarios de realidad, han descubierto que sus emociones eran un impedimento para avanzar en el desarrollo y empoderamiento a través de la capacidad mental. Entonces, fueron anulando las emociones, la capacidad de sentir al otro y a lo otro, a fin de librarse del poder inhibitorio que imponía su sensibilidad. Luego, alteraron su cuerpo para evitar también los condicionamientos que su fisicalidad imponía reduciéndolo a su mínima expresión.
La fisonomía tradicional que solemos conocer de estos seres extraterrestres de consciencia inferior se compone de cuerpos muy delgados y de cabezas muy prominentes. Pues, es ésta una expresión muy clara de lo que aquí explico, de su expresión exagerada mental manifestada en cerebros poderosos y de un cuerpo y fisiología muy sencilla.
¡Hasta aquí uno podría decir “qué bueno lo que han logrado estos seres!” sin embargo, ellos han descubierto que cometieron un grave error y hoy lo están pagando y por ello y en el intento de subsanar su error buscan en otras especies, como la nuestra, reproducir lo que en ellos se ha extinguido prácticamente, es decir, su capacidad emocional de sentir, la cual está ligada además al chackra Umbilical, el cual está relacionado principalmente con la capacidad reproductiva. Estos seres han aniquilado su capacidad de reproducción y deben multiplicarse a través de manipulaciones artificiales pues carecen de la capacidad natural para hacerlo.
¿Por qué es importante para ellos recuperar esta capacidad? Pues lo es para todos! No solo para estos seres. Es que estas capacidades son expresión de la Voluntad del Alfa, cumplen un fin y no sobran, por ello, prescindir de ellas es amputarse una pierna y luego querer correr la carrera y llegar a la meta, es decir, es contraproducente. Ellos, en su exceso de mente racional, en el éxtasis que la inteligencia les provocó, lo cual sucede con muchos seres humanos también, quisieron más y más de los frutos agradables del uso de la mente creativa racional.
Al hacer este uso indiscriminado y cada vez menos condicionado por la sensibilidad y la fisicalidad, se fueron apartando “del Plan” de Dios e incumpliendo su voluntad por lo cual, podemos decir que “quedaron atrapados en el laberinto”, varados en el espacio-tiempo dimensional dentro de su octava de consciencia. Pueden moverse dentro de ella, tal cual el que se mueve dentro del laberinto, pero no pueden salir aún de él. Pueden ir a dimensiones menores de inteligencia y consciencia que la de ellos, pero no pueden ir a dimensiones mayores.
La inteligencia, la mente racional del ser-humano está aún muy condicionada por la sensibilidad, por la emoción, capacidad ésta que permite al ser-humano sentir al otro y sentir lo otro. Entonces, de esta capacidad surge la responsabilidad, la culpa, la solidaridad, la compasión, etc.
Si observas al ser-humano de hoy, cada vez más distante de la emoción y más ligado a la inteligencia y al confort que de ella consigue, verás y entenderás el camino que tomaron los seres extraterrestres de consciencia inferior que nos perturban. Vamos en ese mismo camino…
Entonces, ¿qué quieren de nosotros? Pues, necesitan reproducir las capacidades del segundo chackra, del Umbilical, necesitan o pretenden, mejor dicho, reproducir artificialmente con manipulaciones genéticas, tecnológicas, etc. la capacidad de sentir pues saben que carecen de un aspecto fundamental para continuar su evolución. Intentan hacerlo de una manera que es incorrecta, que está en el mismo sentido de su error, que es producto de la inercia del error original que cometieron al alterar su propia naturaleza para tomar de ella solo lo agradable y liberarse de lo incómodo.
¿Tienen derecho a realizar estas manipulaciones? Pues tienen derecho siempre y cuando lo hagan en nombre de su existencia. Es decir, si miramos la vida salvaje aquí, veremos que todos los animales tienen el derecho y el permiso de la Naturaleza para matar en nombre de la vida, de su supervivencia y conservación. El ser-humano también tiene este derecho, de hecho lo hacemos a diario. Estos seres también lo tienen.
Pero, una vez que se despierta en nosotros el Alfa, es decir, una vez que sintonizamos con la Fuente, y nos alineamos con el Propósito Divino, es decir, con el objetivo de trascender este mundo circunstancial y cumplir el destino y misión que tenemos por esencia, por Voluntad Divina, entonces salimos del régimen del Orden Natural de las bestias y tenemos el derecho a reclamar la liberación de toda manipulación por parte no solo de estos seres extraterrestres de consciencia inferior sino también de la manipulación que ejercen otros seres humanos insensibles y desconsiderados (inconscientes) tal cual lo son estos seres de otros mundos.
¿Cómo nos manipulan los extraterrestres de consciencia inferior? Ellos tienen un extraordinario poder mental racional, es decir, mente sin consciencia. Y pueden influir nuestros pensamientos (percepciones, juicios, opiniones) y luego, y como consecuencia de ello nuestras emociones y luego, como consecuencia de ello también, nuestra biología. Vamos a aclarar, antes de continuar, cómo es esto de una mente racional sin consciencia.

Fisonomía de los ET’s regresivos
Mente Racional, Inteligencia sin Consciencia La mente confiere al sujeto el poder creador, la mente crea ideas, realidades mentales. Imagina cómo sería u vida sin la capacidad de crear ideas? Pues, no existiría un “Yo”, no tendrías la capacidad de crear la idea de ti mismo. Tampoco tendrías la capacidad de crear una idea del ayer ni del mañana, serías un mecanismo automático de estímulo-reacción.
La capacidad de crear ideas, que confiere la mente, está sujeta e identificada con la naturaleza animal, con el instinto y con las demandas que la existencia impone como condición, precisamente para la vida. Es decir, la mente racional se identifica con la naturaleza humana animal o del animal y del planeta de que se trate. Todo su poder creador está al servicio de las necesidades que impone la condición terrenal o planetaria. Hasta allí, la mente no considera ningún propósito más allá de la necesidad natural del sujeto. Es decir, la mente no está ligada aún con el Propósito del Alfa, no sirve a un fin más allá que el fin individual que impone la condición natural y propia del espacio-tiempo al cual está sujeta la criatura en cuestión.
Regresando al asunto, decimos que estos seres extraterrestres de consciencia inferior, pero mucho más evolucionado en inteligencia, intentan recuperar el componente emocional que han perdido y que los condena a no poder avanzar y por ello, a incumplir su razón de ser. Esto no es un problema mientras tengan tiempo y espacio en el cual experimentar y ensayar ideas pero, cuando se acerca el final de su ciclo, esto representa un problema para ellos pues es como si los niños hubieran desordenado todo su dormitorio y saben que se aproxima la hora en que su padre irá a verificar que está todo en orden para dejarlos salir a jugar, saben que no lograrán su anhelo y que serán por ello castigados, es decir, obligados a permanecer allí hasta tanto ordenen lo que han desordenado… Entonces, esos “niños” buscarán a otros a quienes influenciarán para conseguir que los otros hagan el orden que ellos no pueden y no quieren hacer…
Los extraterrestres de consciencia inferior tienen dos problemas fundamentales: por un lado, al haber exagerado el poder creador de ideas y por haber anulado y casi extinguido su capacidad emocional y física, perdieron ligamento con su naturaleza planetaria original, se quedaron sin hogar sustentador, por ello están obligados a salir a buscar lo que sostiene su vida en otros planetas pues no tienen ya su ligamento con un planeta determinado, lo han roto. Son una especie de piratas estelares. Por otro lado, tienen el problema que he descrito antes, es decir, que están en incumplimiento no solo con el Omega, sino que, además, están lejos de cumplir su Propósito natural y propio del Alfa.
Es decir, tienen que prolongar su existencia lo más que puedan mientras intentan religarse con el Alfa, que es el Gran Sustentador. Tienen derecho a existir por lo menos mientras dura su ciclo espacio-tiempo. Por esta razón ellos intentarán atravesar los portales dimensionales de cambios de ciclos, como el que estamos atravesando ahora los seres humanos, para prolongar su existencia.
Imagina que ellos intentan entrar a un país sin pasar por migraciones, es decir, ilegalmente. Bien, así intentan pasar de un ciclo a otro ciclo, de una era a otra era y de una dimensión a otra. Colándose, ocultándose, utilizando a otros seres que sí tienen legítimo derecho para ello. Tu pensarás que esto debería ser imposible, pues sí lo es, es decir, no solo ellos no lo lograrán ni lo han logrado hasta ahora, sino que al hacerlo sabotean la Ascensión de los otros, de los que pudieron haberlo logrado si acaso éstos se dejan manipular por aquellos.
Esto es lo que está pasando ahora en el mundo y por ello es tan intensa y perturbadora la presencia de estos seres. Ellos no podrán lograrlo, pero seguirán recreando una realidad que les permita mantenerse con vida pues, ellos también están sujetos al principio fundamental de “conservación de la vida” y harán todo con tal de permanecer con vida, tal cual nosotros y tal cual cualquier especie.
El cuerpo nos limita, nos impone su condición, su necesidad y debemos ocuparnos de él como condición para la existencia y todo lo que existe desea la existencia y se apega a ella. Quisiéramos prolongar la vigilia y evitar el sueño cuando no nos alcanza el día, quisiéramos estar en más de un sitio a la vez pero no podemos, quisiéramos ser más fuertes de lo que somos, o más flexibles o más altos o más delgados y, así, encontramos en el cuerpo un limitante, un condicionante para conseguir lo que deseamos y lo que nos da el derecho a la vida. Nos empeñamos, entonces, en trasgredir estas fronteras que nos impone el cuerpo y su naturaleza, para que el cuerpo sirva a nuestro interés, subvirtiendo el orden natural de las cosas.
La sensibilidad actúa del mismo modo, nos impone un condicionamiento emocional, sentir las consecuencias de nuestras decisiones, ser solidarios, compasivos o miedosos y culposos nos pesa, nos duele y, por ello, no nos es gratis tomar cualquier tipo de decisión. Queremos quitarnos el miedo, la culpa, el dolor, la angustia, la tristeza, la decepción…
¿Cuántas veces pensamos en hacer algo, o en ir a determinado sitio y no lo hacemos por miedo, por culpa a ser señalados porque seríamos mal vistos o rechazados? Nos pesa que nos señalen, que nos acusen, que nos demanden pues, nos pesa incumplir. Este mismo condicionamiento que imponen la materia y la sensibilidad, es decir, el Orden Natural al cual estamos sujetos, lo experimentan muchas más especies además de la humana y especies de otros planetas inclusive. Todas estas especies están sujetas al cumplimiento de los requisitos que les impone su naturaleza como condición para ganarse el derecho a la existencia y, todas las especies están persuadidas, además, para hacer todo con tal de conservar la vida, con tal de existir.
La mente racional agrega al ser-humano un componente muy poderoso: la creación de ideas, el ingenio, la inteligencia. Si, por ejemplo, dejáramos de lado las leyes, haríamos muchas cosas que no hacemos porque están prohibidas, que no son parte de la costumbre y por ello son rechazadas. ¿Cuántas veces has pensado en un atajo, en una manera más fácil de conseguir algo, pero no lo haces porque está prohibido, porque serías señalado y juzgado?
Es así como la sensibilidad condiciona a la razón, es así como el juicio implica un límite a la inteligencia, cuando el juicio está sujeto a la sensibilidad. La moral ha sido una de las principales barreras para el hombre, entonces, nos hemos encargado de desestimar la moral y todo orden moral en nombre del confort y de los beneficios consecuentes de la utilización de la inteligencia sin limites ni condiciones más que el propio ingenio.
Pues, la vida nos conduce por un camino de sensaciones agradables, cuando conseguimos lo que necesitamos; y, de sensaciones poco o nada agradables cuando incumplimos las demandas que la vida impone como condición de existencia. Todos intentamos a diario evitar las sensaciones desagradables y es aquí donde entra en juego la mente racional. Porque elaboramos ideas de cómo evitar las sensaciones desagradables como el miedo, la culpa, el dolor… construimos realidades artificiales, simulamos, ocultamos, persuadimos, engañamos, etc… utilizamos este recurso mental racional, la inteligencia, para eludir las consecuencias negativas de vivir… y nos focalizamos, en cambio, en conseguir las sensaciones agradables.
En principio esto no parece estar mal, sino todo lo contrario, pues, ¿por qué no hacerlo si acaso podemos? Porque existe un Orden Natural en el cual estamos insertos y al cual pertenecemos por naturaleza humana. Este orden impone condiciones para la existencia, para concedernos el derecho a la vida y dado que necesitamos esta experiencia como ser-humano para avanzar en nuestra senda evolutiva, necesitamos ligarnos en armonía con el Orden Natural en el que estamos. El Orden Natural utiliza persuasivos, estos persuasivos son placenteros cuando nos comportamos en línea con lo que el Orden Natural espera de nosotros y son negativos (desagradables) cuando incumplimos las demandas de la existencia.
La primera de todas las demandas que nos impone el Orden Natural es la de conservar la vida, la supervivencia del individuo; luego, la siguiente es la conservación de la vida de la especie humana a través, principalmente, de la reproducción. Estas son las dos principales demandas existencialistas que impone el Orden Natural para concedernos el derecho a la existencia y es lo que da sentido a nuestro comportamiento cotidiano, entonces, aplicamos el poder de la inteligencia para desligarnos del rigor del Orden Natural y creamos nuestros alimentos, creamos, de manera artificial los persuasivos que nos dan el derecho a la existencia, nos concedemos triunfos que no lo son y creamos competencias que no sirven a ningún fin real.
¿Qué pasa si no las cumplimos, qué pasa si no cumplimos las demandas que impone el Orden Natural? Lo que pasa o, lo que nos pasa si acaso no las cumplimos no es nada agradable y puede llegar inclusive a quitarnos la vida. ¿Cómo se expresa esto en nosotros? El cuerpo humano y su mecanismo de funcionamiento son expresión natural del Orden Natural, es decir, es este Orden el que impera y rige nuestro cuerpo físico. Cuando incumplimos las demandas de la existencia y el mecanismo de funcionamiento humano juzga que esto es así, que hemos incumplido, entonces deprime el cuerpo y sus funciones, le quita impulso vital y el cuerpo comienza a producir en escasés las sustancias indispensables para la vida, activa el proceso de muerte…
¡Una mala noticia puede enfermarte y hasta matarte! Este es el poder del juicio que determina de manera automática tu sistema de funcionamiento humano, el cual está sujeto a los programas de funcionamiento específicos para el humano los cuales ha programado e instalado en ti el Orden Natural. Cuando este programa de funcionamiento juzga que no estás cumpliendo los requisitos para ganarte el derecho a la existencia pues aplica la consecuencia, es decir, te quita vida.
Por naturaleza estamos programados para conservar la vida a como dé lugar, por ello, cuando el mecanismo humano juzga la pérdida de derecho a la vida sentimos la condena a muerte y se aplican los persuasivos que nos impulsan en el sentido del cumplimiento de los requisitos para recuperar el derecho a la vida, es decir, no aceptamos la muerte pues nos duele, no la muerte en sí sino la simple condena a ella o la pérdida de derecho a la vida.
Entra en acción entonces la mente racional, la cual ha descubierto, gracias a la inteligencia cada vez mayor, la manera de alterar esos programas desde los cuales el mecanismo juzga y, además, ha elaborado “antídotos” para reemplazar las sustancias vitales cuando el cuerpo deja de producirlas debido a que juzga el desmérito o la pérdida de derecho a la existencia. Entonces, cuando el mecanismo de funcionamiento humano decide, de acuerdo a sus programas, que no estas ganándote el derecho a la existencia, pues te deprime, deja de producir los “químicos de la vida”, tus glándulas comienzan a fallar. Pero, la mente racional, la inteligencia ha conseguido cómo suplantar esos químicos de manera artificial y así es que nos vamos desnaturalizando y perdiendo resonancia con el Orden Natural, el cual nos va rechazando conforme nos desligamos de él.
Existe una relación directa entre lo que nos pasa y nosotros, existe un ligamento esencial entre las causas y sus efectos. Cada vez que desconocemos ese ligamento y somos indiferente a las causas focalizándonos en los efectos solamente, evitando los que se perciben negativos y solo aceptando los que son agradables sin considerar nuestra responsabilidad y correspondencia con ello, nos alejamos más y más de nuestro Propósito y nos condenamos a la marginalidad tal cual el fugitivo que escapa de la Ley.
Nos convertimos en una tribu nómade, sin arraigo y sin pertenencia. En principio dentro de nuestro planeta y cuando ya no nos quede planeta apto, entonces, nos veremos obligados a buscar otro sitio en donde mantenernos con vida. No evolucionamos, no crecemos evolutivamente, sino que seguimos sujetos al mismo mecanismo de funcionamiento y a todas las tecnologías que utilizamos para alterarlo.
Esto mismo han experimentado ya otras especies en otros planetas. Y están vagando por el espacio, tal cual piratas o nómades depredadores que buscan los recursos necesarios para mantenerse con vida. Y así como los españoles recién llegados a América intercambiaron “espejos de colores” por el oro y la plata, sin consideración del otro, sino que aprovechando la ventaja competitiva basada en la inteligencia y en la tecnología que es fruto de aquella; así también estas razas o especies obran del mismo modo. Tan diferentes y tan similares a lo que eran los españoles con respecto a los nativos de América, así es la relación entre las razas humanas y las razas extraterrenales.
De hecho, las razas humanas que componen “la especie humana” no todos tienen origen en este planeta, no todas son originarias de aquí. El poder sobrenatural que nos permite desligarnos del imperio del Orden Natural Planetario y de alterarlo revela nuestro componente extra natural, extraterrestre. Como se dijo ya, ningún reino se divide a sí mismo pues perece, el poder que el hombre tiene para desequilibrar y hasta aniquilar al planeta no proviene del mismo planeta, de su naturaleza sino de una naturaleza ajena a ésta.
Pero, lo que aquí nos ocupa es la influencia negativa de algunas razas o especies que vibran en la misma octava de consciencia del ser-humano, pero con una mayor inteligencia y poder mental racional, poder mental que está desligado de la Consciencia, es decir, que no sirve sino solo a la impostura de la materia en esos seres.
¿Cómo quitarles el poder que estos seres ejercen sobre nosotros? ¿cómo evitar sus influencias y condicionamientos en nuestra expresión? En principio debemos comprender que en el ámbito de la mente racional ellos tienen poder sobre nosotros, es decir, no podemos ganarle en la lógica o en la inteligencia. Conocen mejor que la mayoría de la humanidad el mecanismo de funcionamiento humano, conocer mejor que nosotros qué somos y cómo funcionamos, por ello, utilizan este poder para influirnos y condicionarnos.
Así como la publicidad y la mercadotecnia utilizan el conocimiento de cómo funciona el cerebro humano para crear comportamientos de consumo y adhesiones a determinados productos, así estos seres y con mayor conocimiento condicionan nuestros pensamientos de manera muy sutil, precisamente para que nos identifiquemos con esas maneras de pensar como si fueran expresión de nuestra voluntad para que tengamos plena aceptación y adhesión con ellas.
¿Qué es lo que nos “salva” del imperio de la mente racional y de quienes nos influyen negativamente, tanto de humanos como de extraterrestres? La mente no es algo negativo, pero, la mente racional, desligada de una visión mayor es como un arma en manos de una persona mal intencionada, de un asesino. El poder de la mente y la razón puestas al servicio de la consciencia, es decir, de un Propósito de Vida que considera al sujeto y a esta vida como algo dentro de un Todo mayor y absoluto, el reconocimiento de una Grandeza, de una Consciencia Viva y Creadora de Todo lo que Es, Todopoderosa, ello expando la idea del Yo, nos desliga del imperio absoluto de la naturaleza material (del Omega) y confiere a la mente un sentido enriquecedor y favorable con nuestro Propósito.
Cuando la mente racional o mente inferior liga con el Alfa, y cambia el sentido de la creación, entonces los pensamientos son positivos en el sentido de la evolución, la idea del yo se expando y reconocemos el ligamento con el Todo-Uno. Como consecuencia natural de esta expansión, surge una nueva manera de relacionarnos con el Orden Natural Planetario, y es así que podemos recuperar el ligamento en armonía y respeto con éste.
Nadie va a ninguna parte si primero no arregla sus asuntos terrenales, su relación con la existencia, sus karmas… Por ello, es preciso reconstruir la relación con el Orden Natural, respetando la vida en todas sus expresiones y respetando la naturaleza humana, sus ciclos, su equilibrio. Al mismo tiempo que fortalecemos el ligamento con “El Cielo”.
Debemos, entonces, recuperar el equilibrio con el Omega, con el mundo de lo manifestado y material; y, al mismo tiempo, religarnos con el Alfa, el mundo de las causas, el Reino de los Cielos. Cuanto más nos desligamos del Orden Natural más débiles y manipulables somos, pues más artificial se hace nuestra existencia y más dependiente de lo que otros seres producen, tal cual sucede con el adicto el cual cede así el poder a la droga y, sobre todo, al que la produce. ¡Regresar al vínculo armónico con la Madre Tierra es fundamental y urge! Y es, además, requisito para entablar un vínculo real con El Cielo.
Para comprender una situación sea cual fuere, debemos lograr cierto nivel de abstracción a fin de evitar la afectación que esa situación bajo análisis genera en nosotros quitándonos claridad y objetividad en su comprensión. Pues, si le preguntas a una presa qué opina de quien es su depredador, ésta te dirá todo lo negativo que pueda ocurrírsele en relación a aquel. Sin embargo, ni el depredador es “malo” ni la presa es “bueno”, sino que ambos reproducen una dinámica que así está diseñada y así debe ser.
Para comprender este asunto de los extraterrestres debemos abstraernos del mismo modo, al punto de liberarnos de la afectación negativa que surge del miedo que la sola idea de asumir que existen nos produce; y, además, debemos desafectarnos del criterio pragmático que nos impide percibir lo que no podemos detectar a través de los sentidos del cuerpo (lo que no podemos ver con los ojos, escuchar con los oídos, etc.)
¿Cuántos de nosotros tuvo la oportunidad de ver con sus ojos una jirafa, o un cocodrilo, o un elefante? ¿Y si no lo hemos visto, por qué creemos sin lugar a dudas que sí existen? Pues, porque otros nos han dado prueba de que así es, tenemos fotos de ellos y millones de testimonios, filmaciones, etc. Sin embargo, con respecto a los extraterrestres y aunque tenemos fotos, videos y miles de testimonios no surge el mismo resultado, insistimos en que toda prueba es fraude o, simplemente respondemos con indiferencia.
La razón de nuestra indiferencia con respecto al tema extraterrestre se basa en la misma naturaleza animal humana, en el instinto pues, tal cual sucede con muchas otras especies animales, no tenemos respuesta programada para situaciones que no están consideradas por el Orden Natural al cual pertenecemos. Los extraterrestres no son ni presas naturales ni depredadores naturales, no son parte del Orden Natural y, por ello, no tenemos respuesta y por ello respondemos con la misma indiferencia que lo haría cualquier otro animal, siempre y cuando no sea juzgado ello de amenaza, lo cual aplicaría en nosotros otro tipo de comportamiento. Por la misma razón que he mencionado aplicamos no la indiferencia sino el miedo y evitamos todo lo relativo a extraterrestres pues cuando los consideramos una amenaza, entonces el mismo instinto aplica sus respuestas programadas.
Ya sea que apliquemos indiferencia o miedo, será el instinto el que responde y no nosotros desde un estado de naturaleza más allá del animal y, por esta razón es que “los buenos”, los extraterrestres luminosos no toman contacto con nosotros pues, se activarían los mecanismos de defensa del animal humano y bloquearían toda otra naturaleza que pudiera existir en nosotros. Ante una situación sobrenatural, el animal humano aplica indiferencia si acaso no la juzga de amenaza, pero, si es percibida como peligro, entonces se activan los mecanismos de defensa que pueden ser el ataque o la huida, en ambos casos es un sistema automático de funcionamiento el que actúa, no somos nosotros. ¿Y dado que no seríamos nosotros los que actuaríamos en esa circunstancia, qué sentido tendría entonces que los extraterrestres luminosos se manifestaran? Pues solo ocasionarían caos o indiferencia…
Para ver la realidad más allá de la realidad perceptible por el mecanismo instintivo animal humano y sus sentidos, debemos expandir la percepción, debemos expandir consciencia pues, de lo contrario, nuestra percepción y el juicio estará siempre sujeto al mecanismo de funcionamiento animal humano el cual funciona en el sentido del interés que impone el Orden Natural al cual pertenecemos por naturaleza manifestada y todo lo que escape de ese interés será objeto de indiferencia o de temor y por ello de rechazo o de ataque.
Si quieres que la gallina ponga huevos tratarás de recrear el escenario más favorable para la gallina a fin de que ponga sus huevos y tu consigas lo que quieres. Del mismo modo, los seres extraterrestres involutivos o negativos propiciaran los escenarios más favorables a su propósito, estimulando en nosotros reacciones que son las que ellos esperan y las que buscan. Por esta razón tampoco se manifestarán abiertamente pues perderían el control de la situación tal cual si irrumpes en medio de una manada ocasionando que ésta se desbande.
Los ilusionistas o comúnmente llamados magos crean situaciones inexplicables para la razón del individuo. Hacen desaparecer objetos delante de nuestros ojos y no podemos explicarnos cómo es que sucede. Sabemos que no es magia sino un truco, una ilusión creada por ellos, pero, aun así nos asombramos pues nos parece imposible de creer hasta que lo vemos. Los extraterrestres de consciencia inferior utilizan “la magia” o la ilusión tal cual los magos que conocemos y pueden aparecer o desaparecer ante nuestros ojos del mismo modo que un mago hace desaparecer o aparecer una moneda o el trozo de un billete, etc.
La comprensión profunda de la mente racional y, sobre todo, del mecanismo de funcionamiento humano, les concede un poder sobre nosotros que es inimaginable para el hombre común. Nos cuesta reconocer y dar crédito a la idea de que existe una deliberada manipulación mental sobre las masas, la cual es ejercida por el ser humano a través del conocimiento que éste fue adquiriendo acerca de cómo funciona nuestro cerebro y nuestra mente racional; mucho más nos cuesta dar crédito a la idea de que existe una manipulación mayor, más eficaz y compleja, que realizan seres no humanos. Esta incredulidad es, precisamente lo que da poder a estos seres, tanto a los humanos como a los no humanos que manipulan para conseguir su ambición pues, nadie se defiende ni ataca lo que no percibe o lo que no cree que existe.
Una vez que quitas a un animal de su ámbito natural y lo acostumbras a un nuevo escenario, le será muy difícil sino imposible regresar y adaptarse a su ambiente original. Entonces, ese animal se hará dependiente de quien lo quitó de su ambiente natural y del espacio artificial en el cual se acostumbró a vivir. Esta dependencia otorga poder a uno y empobrece al otro…
El ser-humano ha aceptado los frutos que provienen del uso cada vez menos restringido de la mente racional. En nombre del confort y del placer hemos ido derribando toda frontera que ponía límites a la expansión de la mente racional y hemos utilizado la inteligencia de manera inconsciente, condenándonos a la dependencia y a un creciente empobrecimiento y pérdida de libertad.
¡Hemos sido tentados y caímos en la tentación! Aceptamos los atajos que nos conducían al placer, al confort a una vida exenta de culpa y de dolor. Aceptamos las drogas, las legales y las ilegales para anular las consecuencias de un modo de vida desligado del Orden Natural Humano y del Orden Divino. ¡No comemos para nutrir el cuerpo sino para conseguir sabor, no hacemos el amor para reproducirnos sino para gozar de ello, no competimos para sobrevivir sino para ganar! Pues ganar nos da gusto! ¡Entonces construimos nuevas competencias y agregamos nuevas necesidades para construir triunfos y para conseguir el éxtasis de la victoria, no importa a qué ganemos, la cuestión es ganar! Y, tampoco importa cuántas derrotas sembremos para cosechar nuestras victorias, ¡lo importante es ganar!
Nos hemos salido de la senda, hemos sido seducidos por las propuestas encantadoras del tentador, tal cual el dealer que te quiere inducir al mundo de las drogas, tal cual el vendedor que solo te dice “lo bueno y maravilloso” de aquello que quiere venderte. Ni vimos la “letra chica”, no hemos leído las consecuencias, las contra indicaciones y los efectos secundarios que tiene el modo de vida artificial, y desligado de todo orden, que hemos adoptado, seducidos por los trucos del mago…
Firmamos el contrato al aceptar el modo de vida fácil, de triunfos y placeres que nos ofrecieron, tal cual quienes fundieron el oro y la plata despreciando a Moisés y a su Dios y, tal cual ellos así será el destino de quien no sirve ni al Orden Natural ni al Orden Divino, pues, entonces, ¿para qué sirve si no sirve a ningún Orden?
Pero mientras estemos dentro del tiempo establecido, mientras el ciclo no concluya, tenemos tiempo y espacio, tenemos el derecho para realizar todas las experiencias que nos sea posible a fin que todas las semillas sembradas en cada suelo germinen. Cuando el ciclo se cierre y tal cual sucede cuando termina la temporada para que la semilla germine, cuando viene la helada, o el calor extremo, las semillas que no han germinado entonces no tendrán más oportunidad de hacerlo.
Como no existe separación real entre las distintas expresiones de la creación sino que todas esas particularidades componen un cuerpo único al que llamamos: el Todo-Uno; dado esto, los seres extraterrestres luminosos están ligados a nosotros de manera consciente pues ellos son consciencia expandida. Su identificación con el Orden Divino, con el Todo-Uno, les permite reconocer el ligamento esencial entre ellos y todo lo creado. Nosotros, para ellos, somos extraños, tanto como lo son para nosotros los extraterrestres de consciencia inferior, solo que nosotros o algunos de nosotros, hemos Despertado y nos hemos ligado por ello con el Orden Divino.
De este Despertar, de esta expresión del Alfa en nosotros, siendo canal de expresión de la Voluntad Creadora, del Todo-Uno, de ello surge un ligamento con el Propósito que nos da derecho a la continuidad más allá de esta realidad particular. Tal cual la semilla que germina y da su brote y es por ello protegida inmediatamente por el sembrador, apartando todo yuyo que pueda ahogarla y evitar su crecimiento, así actúan los extraterrestres luminosos pero, ellos respetan nuestra libre voluntad y por ello no intervendrán en nuestra realidad individual y menos en la colectiva sino hasta que sea solicitada esa intervención y siempre que sea oportuna y esté en correspondencia con nuestro Propósito.
Tanto la realidad humana actual, como la realidad actual de los extraterrestres negativos, todas estas realidades forman parte del Omega, de la expresión y manifestación de la Voluntad de Dios. Toda realidad manifestada es un proceso de construcción de una idea, proceso que concluye y arroja un resultado, un producto final. Pero, como sucede con las líneas de producción de una fábrica, al final de la línea habrá productos defectuosos o que no cumplen las normas establecidas para continuar en la siguiente línea de producción. Así sucede con nosotros y así es cada realidad espacio-tiempo, como una línea de producción que agrega valor a un producto que ingresa en ella y que sale transformado.
Los seres luminosos, nuestros hermanos y hermanas estelares de la Luz, respetan los procesos de transformación, no los interfieren ni interrumpen y mucho menos cuando de ellos están surgiendo los resultados esperados. Claro, siempre habrá productos defectuosos o aquellos que no cumplen los requisitos, pero nada se desperdicia, todo se aprovecha y transforma.
Cuando pides asistencia a los hermanos/as estelares de la Luz debes hacerlo considerando no lo que surge de tu juicio como solución óptima sino lo que es mejor para ti, lo que te corresponde según tu propósito. Debes estar abierto a la solución óptima, por ello, debes pedir asistencia, ayuda, abierto a recibir la ayuda que realmente necesitas y no lo que deseas.
Hemos caído en la adicción a un estilo de vida de excesos y de sensaciones exaltadas. No es fácil salir de esta realidad, no lo es. Pero es posible y, sobre todo, es necesario que salgamos de ella. Debemos construir una nueva realidad en nuestro universo personal, cambiar la idea, cambiar el lente a través del cual vemos y juzgamos la realidad, la vida y a nosotros. Debemos construir un nuevo sentido basado y ligado al Orden Divino y en armonía con el Orden Natural.
Los hermanos/as estelares de la Luz no te ayudarán a “ganar en el casino” sino que te ayudarán a liberarte del casino. Pero, debes tener verdadera voluntad y determinación en el sentido de la ayuda. Solo quienes buscan la Verdad la hallarán, pero quienes buscan conseguir los triunfos que el mundo ofrece a quienes apuestan su vida, esos serán ciegos para ver lo esencial y sordos para escuchar verdades.
¿Quién es la máxima expresión o identidad que representa a los hermanos y hermanas estelares de la Luz? Este es Ashtar Sheran.
Autor: Nicolás Fernando Niglia Verdino (Facebook: Nicolas Niglia)
Escuela de Servidores del Plan Mayor, Proyecto Arca 333