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Género y discriminación ¿quiénes son los verdaderos discriminadores?

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¿Qué es lo que determina que seamos macho o hembra y que nos comportemos como tal? y, ¿quién es el verdadero discriminador del “diferente”?

Por supuesto, no somos nosotros los que elegimos el género, es la Naturaleza la que expresa su voluntad, primero en forma de un cuerpo y a través de sus funciones específicas; y, luego, es la mente la que compone la identidad del sujeto, proceso que se basa en una serie de patrones y estímulos que el individuo recibe desde que nace y a través de lo cual da forma y sentido a su idea de “YO”, con la que responde la pregunta original ¿quién soy?.

La naturaleza es la verdadera discriminadora, es la que nos impulsa al rechazo de todo lo que no se ajusta a su interés, a lo necesario. Es la naturaleza la que, por ejemplo, a través del miedo y de la culpa nos persuade a hacer solo lo que interesa al fin que la misma naturaleza determina como condición de existencia. Nosotros no decidimos reproducirnos, sino que viene dada esta cualidad y este interés, precisamente por mandato de la Naturaleza… Es la naturaleza la que reclama descendencia y nos impulsa a través del deseo sexual, del deseo de formar familia a cumplir este requisito, a fuerza de persuasivos (deseo, placer, miedo a quedar solo, etc.).

Sobre lo que la naturaleza demanda y determina, la mente construye una idea del Yo que puede no estar en coincidencia con el género de su cuerpo físico (con lo que la naturaleza determina); como es el caso de la homosexualidad o de toda otra identidad no heterosexual; entonces, se da en el mismo individuo un conflicto de intereses pues, la naturaleza se expresa en una cualidad de género determinada pero la mente compone una idea de un YO que no coincide con ella. En este caso, cuando la mente responde la pregunta ¿quién soy? no se queda conforme y no acepta el género que su cuerpo le indica y allí surge el conflicto, en el sujeto.

Los heterosexuales no han elegido serlo, tampoco los homosexuales lo han elegido, en tal caso, cada quien acepta, o no, lo que la Naturaleza y lo que su mente expresan; y cuando no hay coincidencia entre lo físico, lo emocional y lo mental se produce un conflicto en el mismo individuo, un conflicto de incongruencia (esto ocurre no solo en lo referente al género sino a todo lo que ocasione o en lo que este tipo de conflicto de incongruencia se funde).

Por esta razón, quienes han experimentado este conflicto de identidad de género, primero en ellos mismos, luego en su ámbito familiar y luego en la sociedad, no deberían exportar este conflicto y darle así mayor magnitud de la que debería tener, pues no son los religiosos o los conservadores u otros los que rechazan las identidades de género no heterosexuales, sino que es la misma Naturaleza la que rechaza, primero en el mismo sujeto, todo lo que está en conflicto con ella, todo lo que no se ajusta a su interés.

Las “Marchas de orgullo” son una clara y contundente provocación con anhelo de revancha hacia un enemigo invisible, pues ese “enemigo” es la misma naturaleza… son éstas una clara expresión de intolerancia y discriminación pues manifiestan la incongruencia entre lo que la naturaleza expresa y lo que la mente del sujeto determina que es y que no es…

Cualquier intento de las minorías que se sienten rechazadas o marginadas por las mayorías conservadoras, las que responden sencillamente al impulso natural y se identifican con éste, debería estar dirigido no a oponerse a quienes las rechazan, ni a ostentar su libre elección (que nada tiene de libre) como un triunfo…sino, más bien, deberían trabajar en la educación inclusiva en la comprensión de su circunstancia y en la aceptación del Orden Natural que se manifiesta en todos, comprendiendo que el conflicto inicia en la individualidad y no entre el individuo y la sociedad… y que la sociedad es un conjunto de individualidades cada una expresando su adhesión o rechazo a lo que la naturaleza determina en todos por igual: sobrevivir, reproducirnos y ganar un lugar en la manada (jerarquía, reconocimiento, logros…)

La incongruencia entre lo que la naturaleza demanda y lo que la mente construye o juzga no es exclusiva del ámbito sexual o de género, sino que está presente en todos los aspectos del hombre…

Las “marchas de orgullo” de la comunidad no heterosexual, tienen tanto sentido como puede tenerlo la “marcha del orgullo de ser humano”, o de ser hombre o de ser trigueño, blanco o negro… condiciones que no son mérito del que se siente orgulloso… no es un triunfo aceptar tus particularidades, y si lo es, será un triunfo pero en una competencia exclusivamente personal….

Acaso has visto marchas del orgullo de ser flacos o de ser gordos? El gordo, para ser flaco debe ganar una ´”batalla” que se da en él mismo aunque otros tengan parte en sus patrones y cuestiones emocionales… Todo comienza y termina en uno mismo siempre, en la IDEA DEL YO, en la respuesta que eres capaz de elaborar cuando te preguntas ¿quién soy?…

Cada vez que elegimos un camino que no obedece a la demanda que la naturaleza hace sobre nosotros, a través del instinto, a través de la educación y costumbres sociales, debemos comprender que cargaremos con rechazo y desaprobación y, sobre todo, decepcionaremos a más de uno, sobre todo a quienes nos quieren y tienen expectativas según su juicio, a quienes queremos, y eso nos dolerá… Pero no hagamos de ese dolor y de esa carga la excusa de nuestra separación, aceptemos la cruz, es lo que nos toca es lo que vinimos a experimentar, y es lo que nos eleva… aceptando quien soy a pesar de todo lo que ello implique, es como debemos andar el Camino…

¿Acaso, aquel hombre, Jesús, quien aceptó su destino y misión, no debió cargar con su cruz, con el dolor y con la muerte? y teniendo el poder para evitarlo no lo hizo, tampoco culpo a otros sino que, más bien, perdono su ignorancia pues ellos expresaban una limitación natural y la voluntad de la naturaleza la cual no reconoce más allá de lo que le sirve a la supervivencia, a la reproducción y al poder y control sobre los recursos necesario para la supervivencia y la reproducción….

El Propósito común a todos y a cada uno es REGRESAR AL ESTADO DE UNIDAD CON EL TODO y CON TODO…. no lo olvidemos, recordémoslo en cada paso, en cada juicio y en cada decisión…

Quien quiera oír, que oiga…

Saludos
Nicolás Fernando Niglia Verdino 

Cuerpo de 4ta Dimensión y Ascension a 5ta

Conectar con el otro, con nosotros y con la vida para ser conscientes del otro, de nosotros y de la vida….

Conectamos a través de la mirada, a través de la emoción y de la razón, son estas las 3 dimensiones de la conexión en esta vida, son estas las tres dimensiones en las que la realidad se nos revela y podemos percibirla.

Mirar es focalizar en algo, es dirigir la mirada hacia lo que nos interesa ver… sentir es mirar con la emoción, es conectar emocionalmente con lo que miramos; y, razonar lo que miramos y sentimos es conectar con ello desde lo mental, es darle sentido a lo que vemos y sentimos. Asi se construye la realidad de 3D en la que estamos todos.

Pero no termina alli el asunto, tenemos una 4ta dimensión activa ya y no es nuevo, esta es la conexión ya no desde la mirada del cuerpo, desde la emoción y desde la razón y el argumento sino que esta 4ta conexión se establece desde la concepción o cuerpo Astral del ser humano.

Para conectar desde lo físico necesitamos un cuerpo físico, para conectar desde la emoción y sentir lo que observamos, necesitamos un cuerpo emocional, es decir, sensibilidad emocional. Para conectar desde la razón necesitamos una mente activa que sea capaz de construir ideas que den sentido a lo que vemos y sentimos.

Para conectar desde y con el 4to cuerpo, el cuerpo Astral, necesitamos un cuerpo Astral activo, vivo, activado!

El cuerpo astral nos permite conectar con nosotros, con el otro y con lo que nos pasa desde una capa de realidad mucho más esencial y profunda. Digamoslo así: el planeta Tierra tiene todo un sistema de vida animal, podemos ver a los animales, podemos sentirlos y ser empaticos emocionalmente con ellos, podemos comprender las razones del sistema animal… pero hasta allí todo queda circunscrito a lo planetario únicamente, La conexión desde el cuerpo Astral nos permite comprender y ver el sentido cósmico o Universal del planeta Tierra y de su sistema de vida, es decir, podemos sentir y entender al planeta no en sí mismo solamente sino en su relación y propósito con el cosmos.

cuerpo de luz

Existen personas que conectan desde lo físico, desde lo emocional y / o desde lo mental, las que conectan desde estas tras dimensiones pero no agregan la visión Astral, tienen una comprensión de lo que observan pero desconectada de su razón esencial por ello su percepción será siempre limitada y su juicio injusto.

Quienes agregan la visión astral y conectan también desde ese plano, tendrán una percepción expandida y verán más allá de lo que se revela… Verán al planeta Tierra como un elemento de un Sistema mayor, por ejemplo… comprenderán las relaciones de cada sujeto con la especie, de la especie con las demás especies, de las especies con el planeta, del planeta con el Sol, del Sol con la galaxia….

Quienes activan su cuerpo Astral, nacen a una nueva realidad… tienen “ojos” para ver una realidad expandida… y comprenden el sentido esencial de todo lo que observan…. comenzando por uno mismo…

Este es el cuerpo de 4ta dimensión, el que se desarrolla aqui, en la Tierra… por esta razón no iremos a 4ta Dimensión sino a 5ta dimensión, pues el cuerpo de 4ta ya esta desarrollado o debe desarrollarse aqui… el Salto no es a 4ta sino a 5ta… donde tendremos oportunidad de expandir aún más nuestros sentidos y cualidades… La 3era y 4ta dimensión interactúan, como dos conjuntos en intersección, y la 5ta interactua con la 4ta pero no con la 3era… por ello nuestro salto es de 3era a 5ta, que en realidad es de 3era/ 4ta a 4ta/5ta

Es fundamental entonces estimular y desarrollar las cualidades del cuerpo Astral, activar este cuerpo y sus sentidos….para lo cual es fundamental tener unificados los tres cuerpos inferiores, es decir, el mental, el emocional y el físico.

Saludos,

Nicolás Fernando Niglia Verdino

Jesús y Magdalena

jesus y magdalena
La historia de Jesús y su relación con Magdalena ha dado lugar a muchas hipótesis al respecto de si efectivamente fueron una pareja, como lo que hoy concebimos que una pareja es, o si solo hubo una relación de Maestro y discípula como la religión postula que hubo. Más allá de los formalismos y costumbres de cada época, lo cual entorpecería el análisis de este asunto pues no era lo mismo una pareja entonces de lo que es ahora, considerando además, que en aquellos tiempos se esclavizaba gente como quien ejecuta un bien de otro para el cobro de una deuda impaga.
Analizar si Jesús y Magdalena eran novios, amantes o esposos puede resultar confuso si acaso antes no describimos el contexto cultural de entonces cosa que no voy a hacer porque no viene al caso de este artículo. Lo que sí viene al caso de este artículo y a lo que voy a referirme y a destacar es al desconcierto y rechazo que Magdalena provocaba en el grupo de seguidores de Jesús.
Magdalena no era una mujer convencional, común, como las demás mujeres de entonces. Por esta razón incomodaba al hombre promedio y era una molestia para el resto de las mujeres las que veían en Magdalena lo que ellas tal vez deseaban ser pero que no se atrevían por temor o por comodidad. Pero no era solo Magdalena la que rompía las costumbres y protocolos de la época sino que el mismo Jesús era el que más había transgredido las costumbres y hábitos de entonces.
Sin embargo, la transgresión de Jesús era no solo aceptada sino admirada por muchos judíos no porque comprendieran el propósito de Jesús sino porque tenían expectativas de liberación del yugo que Roma (el Cesar) imponía sobre los judíos de entonces. Algunos, la casi mayoría pensaban que Jesús los liberaría no de la 3era Dimensión sino del imperio Romano y de sus extremas condiciones fiscales que estaban empobreciéndolos.
Es decir, en Jesús veían un líder carismático y extraordinario por sus poderes que venía como un libertador más que como un Mesías que abriría las Puertas del Reino de los Cielos. Tanto Jesús como Magdalena incomodaban en su contexto pues no se ajustaban a lo común y no solo eso sino que ponían en tela de juicio algunas costumbres que eran sagradas para los judíos de aquellos tiempos.
Pero, como digo, en el caso de Jesús la expectativa estaba puesta en la liberación de Roma, sin embargo, en el caso de Magdalena no había ningún beneficio en aceptar a una mujer transgresora que controvertía la cultura de aquel momento en cuanto al lugar de la mujer en la sociedad y en la relación con el hombre. Jesús sentaba a Magdalena a su lado en la mesa en la cual solo debían sentarse los hombres. Esto ofendía a muchos de sus discípulos, sí, esos mismos que lo amaban y seguían debían tolerar su descontento y tal cual niños tragaban su bronca pero sus expectativas eran muchas con respecto a Jesús además de su asombro y cierto temor por “su magia”.
Debemos comprender que por entonces no había Espiritualidad en las personas, en el sentido que ésta consistía en prácticas dogmáticas incomprendidas y memorizadas vacías de contenido para la gran mayoría quienes no eran en realidad religiosos siquiera sino a lo sumo supersticiosos quienes se ajustaban a un ritual, o a varios, a la espera de un beneficio para ellos, para su salud, su patrimonio para su suerte. Jesús “desilusionó” a más de uno cuando dejó bien en claro que no levantaría espada contra Roma al punto que el mismo Judas fue uno de los principales desilusionados por esto haciendo su último intento de “obligarlo” al Cristo a que se defendiera de los Romanos y así los libertara por consecuencia pero, Judas no contaba con la entrega voluntaria de Jesús a sus captores y a su destino.
Solemos decir que no hay más ciego que aquel que no quiere ver, ni más sordo que aquel que no quiere oir… Pues bien, así pasó por entonces, solo unos muy pocos realmente comprendieron el sentido y el mensaje de Jesús. EL resto sintió desilusión cuando el Mesías se entregó pacíficamente a la tortura y a la muerte dejándolos “solos y a su suerte” a quienes lo habían acompañado hasta entonces. La noche de la captura Jesús estaba prácticamente solo, no es casual que estando en una ciudad donde todos sabían que era buscado y perseguido lo dejaran solo. Me pregunto ¿dónde estaban los cientos o miles que se maravillaron de sus obras? Jesús no los quería allí por supuesto pero, tampoco había voluntad de nadie ni insistencia por estar con él.
Si la actitud y respuesta de la gente hubiera sido otra, entonces, el final de Jesús no hubiera sido el que fue, no hubiera sido necesario ese final sino otro muy distinto pero el final fue el que debía ser según la insensibilidad de los corazones de antes y de hoy. Magdalena rompía la armonía en los hombres, era una provocación y una tentación a la vez. Solo para tener una aproximación de lo que digo, observen hoy a los judíos ortodoxos pues bien, antes eran más ortodoxos aún muy parecidos a lo que hoy son los talibanes. Así era la dureza de los corazones de entonces.
Observa hoy cómo lapidan a las mujeres por infidelidad o por no respetar las costumbres, así era por entonces. Y así como una mujer occidental de hoy incomodaría y provocaría la ira de este tipo de hombres y mujeres que menciono, así sucedió con Magdalena, una mujer muy adelantada para su época, una transgresora, una Maestra. Magdalena fue la primera que regresó al sepulcro de Jesús, la que lo buscó desesperadamente. Jesús amaba a su Magdalena, pero esto no era importante para su entorno, ellos querían un libertador y no un Mesías.
Pedro lo negó 3 veces, pero allí estaban su madre María y Magdalena, además del discípulo amado, el pequeño Juan. Jesús honraba su humanidad, no hacía ayunos ni celibato, comía carne y verduras, disfrutaba lo que la Vida le ofrecía, lo que Dios consagró al hombre, lo tomaba y honraba todo ello sin embargo su propósito estaba ante todo, eso es cierto. Y así debe ser en cada caso, aceptar y honrar nuestra humanidad, vivirla, pero siempre anteponiendo lo permanente a lo circunstancial, lo importante antes que lo urgente, el
Espíritu antes que la carne sin renunciar a la carne, de equilibrio se trata. Las expectativas de las personas de entonces, su visión estrecha y limitada a su ambición o necesidad les impidió recibir y comprender el mensaje de Jesús y de Magdalena, los celos pues habían hecho de Jesús su propiedad, su libertador su “negocio” ponían a Magdalena como un obstáculo, como un enemigo como alguien que podía distraer a Jesús de su tarea de libertador del pueblo judío.
La ambición y la visión egocéntrica de esa gente fueron su demonio, lo que los separaba de Jesús aun estando con él y conviviendo con el Mesías, aun así seguían muy lejos tan lejos como hoy sentimos aquella historia, lejana, pasada y remota. Su relación y actitud desafiante de las costumbres era tolerada en cuanto que si ello suponía la liberación del yugo Romano pero no era tan aceptada cuando Jesús dejó claro que no levantaría espada contra Roma. Lo mismo sucede hoy, nos interesa la magia en cuanto a la solución de los problemas que nos duelen, que nos hacen sufrir pero poco nos interesamos en lo que “no necesitamos” en lo que no “soluciona un dolor o un sufrimiento”, nos interesaríamos en alguien que nos enseñara a ganar más dinero, pero no en alguien quien nos enseñara el Camino al Cielo… a la vida eterna pues, sencillamente pocos creen en la vida más allá de esta vida por ende no dan crédito a nada que tenga efecto más allá de esta vida sino solo a lo que es comprobable y disfrutable aquí y ahora.
Es cierto que la vida de Jesús tal cual fue no le sirve a la religión pues, en principio Jesús no vivía en ninguna iglesia o templo, no tenía posesiones sino que vivía de lo que voluntariamente le daban, incomodaba a los gobiernos ponía en tela de juicio las costumbres sociales, hacía pensar a la gente, los enfrentaba a sus propios argumentos mostrándoles su limitación lógica. A las religiones no les sirve un líder como ejemplo pues las religiones no se basan en un líder al que seguir sino en un dogma que las sostiene, en templos que reflejan su poder y por lo cual deben ser ostentosos tanto como sería el Cielo en la Tierra con toda su perfección y magnanimidad, etc. Pero, más allá del Jesús editado por la Iglesia, con un sentido no conspirativo sino más bien adaptativo para el propósito de la religión, el cual no es malo.
Más allá de este Jesús conocido a través de la religión, existió un Jesús ser humano y Divino, el cual vino con una misión que no lo excluyo de su humanidad y de atender sus asuntos terrenales. Verifiquémonos en nuestras actitudes y juicios, no sea que estemos descontentos con alguien porque no cumplió nuestras expectativas y por ello nos perdemos de ver y recibir lo verdaderamente importante que esa persona tiene para darnos y enseñarnos. No dejemos que la incomodidad que produce el juicio basado en la costumbre nos ponga en oposición a quienes tienen algo que enseñarnos a quienes nos incomodan precisamente porque no los entendemos porque no somos capaces de ponernos en su lugar y ver la vida como ellos la ven. De nada sirve repetir “todos somos uno” y cosas así si no sentimos y entendemos lo que decimos.
Saludos, Nicolás Fernando Niglia Verdino

Libertad y Libre Albedrío

Hemos asumido que libre albedrío es lo mismo que libertad, y lejos están de ser la misma cosa.

Libertad es un estado del Ser en el que se expresa incondicional, para lo cual, uno debe estar libre de limitaciones y restricciones en su manifestación. Solo es libre el que ha alcanzado la plenitud y el auto conocimiento, quien tiene plena consciencia de sí mismo y de su lugar en el TODO! Libertad es certidumbre total de quién somos y del para qué de esta vida.

Libre albedrío, es la capacidad que tenemos los seres humanos para elegir entre opciones, entre aquellas que somos capaces de distinguir frente a nosotros. Está basada en la ignorancia pues elegimos sin el conocimiento pleno de quien somos y de cuál es nuestro lugar en el TODO. Pero, sobre todo, elegimos sin saber cuál es la mejor de las opciones, es decir, optamos bajo incertidumbre y riesgo.

Si estamos dentro de un laberinto, el libre albedrío es la capacidad de elegir las sendas que se abren delante nuestro pero sin saber cuál es la que nos saca de allí, sino que debemos esperar a la experiencia (al resultado) para darnos cuenta; en cambio, la libertad es la plena consciencia (tenemos la imagen completa del laberinto y de nosotros en él) por ello, la libertad es lo que nos libera de allí, es saber cuál es la senda que nos saca de ese lugar y por ende, al saber cuál es la salida, el laberinto deja de ser lo que era, un lugar de perdición y confusión para convertirse en un simple paseo….

La vida surte el efecto del laberinto en quienes no han alcanzado la plena consciencia, entonces la vida despierta miedos (a perdernos y quedar atrapados), ansiedades cada vez que elegimos una senda sin saber si es la correcta, etc. La única manera de salir del laberinto de la Vida 3D es alcanzando la Plena Consciencia, Despertando y así, tendremos la imagen total, el diseño de lo que la vida es y de nosotros en ella, entonces, no habrá más miedo pues sabremos dónde estamos y cuáles son las sendas correctas que debemos tomar…

Saludos
Nicolas Niglia

Querer no es amar…

Cuando queremos, el que quiere es el “yo ego”, es el sujeto humano y solo es capaz de querer si acaso ha superado todos los condicionamientos que la idea de lo que el otro debe ser y hacer impone para liberar ese sentimiento. Querer es afectarse al otro y cuando nos afectamos a algo, se produce una conexión de necesaria bi direccionalidad donde además de afectarnos a aquel/lla somos, a su vez, afectados por el otro.

Como he explicado en otras publicaciones, la identidad que desarrollamos durante los primeros 30 años de vida, la cual es el “yo ego”, es decir, el “yo ser humano terrenal” hombre o mujer, alto o bajo, gordo o flaco, seguro o inseguro, etc. Esta identidad está basada fundamentalmente en “la necesidad”, lo cual nos impulsa a la búsqueda de lo que necesitamos para completarnos. Esa búsqueda entraña conflicto y la vida se transforma en un caos. Este estado de necesidad crónica nos convierte en una especie de mercantilistas por lo cual de todo lo que hacemos esperamos una retribución, una respuesta.

El Yo Ego quiere, es esa la demostración de afecto, pero, fiel a su condición, espera siempre una retribución entonces su afecto hacia el otro está siempre en relación al afecto del otro hacia éste. Es por esta razón que el Yo Ego es condicional en su afecto. Y es por esta misma razón que querer y amar no son la misma cosa. Por ello, podemos querer pero no amar y, usualmente, lo que observamos en las relaciones, y no solo me refiero a las relaciones de pareja sino a las relaciones entre padres/hijos, hermanos, amigos, etc. No es amor sino solamente afecto, lo que llamamos “querer”.

Esta identificación con el ser humano que somos, asumiéndonos como solo eso, como solamente el hombre o mujer y como el resultado de nuestro pasado reciente, no sabe amar sino solo querer. Pues el mecanismo humano está signado por la necesidad como ún látigo con el que la naturaleza empuja a la vida animal a mantenerse co vida. Para amar debemos elevarnos por sobre esta condición animal, debemos romper el monopolio del ego, abrir una grieta que permita ver un poquito más allá “de nuestro ombligo”.

Solo así, cuando podemos romper ese imperio del ego, entonces podremos aspirar al amor. Y, ¿cuál es la cualidad diferencial del amor en comparación al querer? El querer exige retribución, mide sistemáticamente, negocia. Está basado y sostenido en el Yo Ego, por ende sujeto al condicionamiento de la necesidad, de sexo, necesidad de satisfacción de todas las necesidades del sujeto. La mujer necesita que el hombre le de seguridad, respaldo, protección, provisión, prosperidad, etc. El hombre necesita que la mujer mantenga el nido ordenado, calido, necesita la sensibilidad que no tiene, la caricia que el mundo le niega en la lucha diaria por conseguir lo necesario para vivir… en fin, esto hoy se ha alterado por supuesto dado que mujeres han salido a conseguir lo que necesitan y hombres se quedan en la casa cuidando niños… pero básicamente en la programación del genero esto funciona asi y por ello, cuando la mujer sale y el hombre se queda, se producen “ruidos” en la relación que solo pueden ser atenuados cuando hay amor.

Porque el amor surge de una visión trascendental de la vida, considerando a esta vida como solo un momento de una Vida que la trasciende, y no como un todo único y absoluto. Quienes creen que son solo el hombre o la mujer en el que están encarnados y que esta vida es todo, esos viven en un estado de identificación absoluta con el Yo Ego y por ello les es muy difícil amar sino imposible. Romper este velo, hacer una grieta en él para poder ver mas allá aunque sea espiar como a través del ojo de una cerradura, es indispensable para conectar con el amor.

El amor, entonces, surge de un estado de comprensión que hace de esta vida y del que somos, una parte del que somos y de lo que es en realidad por ello, la necesidad inmediata y lo que esta vida suscita no es determinante. El amor no busca retribución, resonamos con el otro y eso es todo, sentimos una profunda conexión, natural, sin esfuerzo, sin medida, sin condicionamiento alguno. Esa resonancia no se contuve deliberadamente sino que surge natural de nosotros, de nuestra frecuencia vibratoria. Por esta razón, “el amor no se busca sino que se encuentra” es atraído y somos atraídos al otro, al complemento, con el que resonamos en armonía.

Cuando amamos no esperamos resultados, sencillamente resonamos en armonía con el otro y nos complementamos con el/ella. El Universo está unido a través de un lazo invisible que es, precisamente, esta resonancia armónica que mantiene adheridas las partes que conforman el TODO. Nosotros resonamos con todo aquello que integra nuestra vida y con lo que nos integramos mientras vivimos. Para resonar en la realidad de esta dimensión, debimos encarnarnos en el ser humano que somos, y es esa la “puerta de entrada” a esta realidad experimental. En esta instancia somos ego, es la identidad natural de este mundo pero, no somos solo eso desde el momento en que nos pensamos como algo más allá.

La cualidad revela el propósito y el propósito determina la naturaleza del Ser. Si somos capaces de comprender más allá de lo que este mundo es, pues ello revela el propósito de ir más allá de lo que este mundo es y esa cualidad, precisamente determina nuestra naturaleza “extraterrestre”, es decir, de seres con origen y destino más allá del ser humano en el que estamos actualmente.

Las relaciones humanas están regidas por la cualidad humana, todo aquello que pertenece a este mundo, y que son las maneras en las que el vínculo con esta vida y con este mundo se manifiestan, están regidas por el mecanismo humano pues, es éste natural de esta realidad. Sin embargo, como estamos destinados a trascender estas cualidades y a elevarnos por sobre ellas “a caminar sobre el agua de las emociones humanas”, es que debemos pasar de querer a amar. Pues el querer es la manera de afectarnos al mundo desde la naturaleza humana propia de este mundo y el amar es la manera de vincularnos con el Universo desde la naturaleza extrahumana.

Este paso de querer a amar es sumamente doloroso, claro está, pues se trata de una muerte y resurrección pero sin dejar el cuerpo. Debe “morir” la identificación absoluta con el yo ego y dar lugar al Yo Superior, a la identificación con el Ser Estelar, extrahumano, el Yo Cristico como se ha llamado. Es doloroso porque mientras estamos “dentro del cuerpo humano” sujetos a los sentidos del cuerpo, solo vemos y comprendemos aquello que el mecanismo animal humano nos permite ver y comprender y por ello, es necesaria la Fe, es decir, aceptar aquello que no podemos percibir de manera concreta a través del mecanismo humano y sus sentidos con la misma convicción y certeza como percibimos las cosas de este mundo.

Toda relación afectada por el ego, es decir, donde queres y no amas, donde te quieren pero no te aman, será sacudida por un terremoto de energía que está siendo irradiada precisamente para que se produzcan grietas en el velo que te mantiene atrapado en ella y puedas ver y sentir desde otra perspectiva más trascendental. Todo en este mundo está siendo exhortado al amor dado que el amor es la resonancia con el Universo, si queremos regresar a la Fuente debemos resonar en armonía con ella….

Saludos
Nicolás Niglia

El Estado de NADA, el Ego apagado.

Debemos llegar al estado de no querer nada, de no tener deseo de nada, de no necesitar! y soltarnos en la plena confianza de que tenemos todo lo que necesitamos en el momento oportuno así como si bien necesitamos del aire que respiramos pero no estamos pendientes en cada inhalación de si será suficiente o no… En ese estado de NADA nos encontraremos con el TODO que somos pues, cuando queremos algo, cuando deseamos ser o hacer, ese impulso viene del mecanismo del EGO y al querer, al desear ejercemos una tensión que nos densifica y nuestros pensamientos, nuestro nivel de consciencia será entonces el que corresponde al nivel de densidad en el que estemos y al que nos ha conducido la tensión que ejercimos al desear ser, hacer o tener cualquier cosa que ambicionamos.

plenitud

Cuando queremos/deseamos estamos planteando una ausencia, una falta, estamos generando una necesidad. Del mismo modo que si de pronto piensas que necesitas oxigeno, que te falta el aire y te esfuerzas por respirar más y más, entonces lo único que logras es un exceso de oxígeno que comienza a marearte y a descomponerte sintiendo que te mueres pero percibiendo a la vez que es “por la falta de aire…” Querer/Desear es algo similar a esto, pues cuando queremos ser algo que no somos estamos planteando una realidad incoherente dado que somos todo lo que necesitamos ser y lo que no somos, no lo seremos jamás en esta vida pues no lo necesitamos para Ser.

El ego, como he comentado ya en varios escritos, es la identidad del sujeto ser humano, es la identificación que surge de la experiencia de vivir como un ser humano, en la piel de un hombre/mujer y en este mundo 3D. Esta identificación con el ser humano, cuando es plena, es decir cuando solo nos identificamos con esta realidad, entonces nos condiciona plenamente a las limitaciones del mecanismo humano para comprenderse y comprender la realidad tal como Es. Cuando estamos sujetos a este mecanismo y actuamos desde el Yo Ego vivimos regidos por el condicionamiento que la naturaleza humana impone, esto es “la necesidad”. Necesitamos aprender desde respirar cuando salimos de mamá, caminar, hablar, relacionarnos, lee, escribir, una profesión, etc. La necesidad es un estado crónico que es natural a la especie animal, no solo a la humana. Podríamos decir que la necesidad es el gran motivador que mueve la vida en esta dimensión de realidad animal 3D.

Este estado permanente de necesidad deriva en una serie de emociones, sensaciones, pensamientos, actitudes, personalidades… la competencia, la lucha por conseguir lo que no tenemos, lo necesario, todo ello ejerce una tensión que nos densifica y “endurece el corazón”. Mientras vivimos baje este estado de tensión no hay lugar para nada más que EGO, somos un perfecto animal ser humano y nuestro inconsciente y el subconsciente nos rigen de manera implacable. Mientras vivimos en este estado de tensión no hay lugar para el amor…

¿Cómo salimos entonces de este estado de tensión que nos densifica y nos mantiene en la vida de necesidad crónica?

Al estar totalmente identificados con la naturaleza humana, asumimos las características de esta condición como si fueran nuestras y como todo lo que somos, por ende, nos asumimos mortales y dado que el mecanismo animal humano (instinto) nos persuadirá de rechazar la muerte, lucharemos por evitarla aunque sepamos que llegará de todos modos. Este rechazo a la muerte y a todo lo que implica una amenaza se manifiesta a través de una sensación que llamamos miedo, es el miedo la sensación que nos mantiene en ese estado de tensión, de estrés y lo que nos hace vibrar en ese nivel de realidad denso donde solo resuenan pensamientos de tensión, emociones de tensión, etc. Debemos, entonces, liberarnos del miedo para atenuar la tensión,  pero, ¿cómo lograrlo?

Cuando comenzamos a comprender que no somos solamente este ser humano en el que hemos encarnado sino que esta es una identidad transitoria de lo que somos, cuando comienza a surgir un nuevo estado de Consciencia que no nos identifica con el hombre o mujer sino con una identidad más allá de este mundo y que llamamos Espíritu, entonces la identificación con el ego y con este mundo comienza a ser más relativa y menos plena y por ende, todos los mecanismos del ser humano pierden eficacia, entre ellos el miedo.

Si tuvieras certeza, es decir, si tu Yo Ego tuviera las pruebas tal cual el ego las necesita para creer, de que existe vida después de la muerte, de que no mueres cuando muere el cuerpo, entonces dejarías de temerle a la muerte, dejarías de evitarla, vivirías la vida con otra actitud y ello transformaría tu personalidad radicalmente. Entonces, el miedo perdería eficacia porque, ¿cuál es el mayor de todos los miedos? Y no solo el miedo, sino que la ansiedad, el apuro, el tiempo, todas estas cualidades naturales de este estado de realidad perderían valor en la toma de tus decisiones.

Si comprendieras que eres eterno, entonces vivirías sin apuro y sin frustraciones y fracasos pues “hay tiempo para todo”. Es decir, cuando comienzas a “despertar” en un nuevo estado de consciencia y una nueva identidad surge, además de la identidad del Yo Ego, entonces este  mundo y esta vida se hacen relativas pues comprendes además que esta vida no es un fin en sí misma sino un medio, un puente. ¿A qué temer entonces?

Pero, cómo sería esto de la NADA, de no desear ni querer nada? se puede vivir así? Tal vez te imagines entado con la mirada perdida en el horizonte y sin moverte de ahí. Eso no es la nada a lo que me refiero pues te diré, vos no quieres/deseas respirar pero respiras de todos modos, no quieres/deseas dormir… sí! Necesitas respirar y dormir, entre otras cosas más, pero no es necesario que quieras o desees hacerlo para lograrlo, cuando es necesario que desees / quieras respirar es porque hay un desequilibrio, hay un bloqueo hay algo que esta estorbando y eso es siempre una creación del mismo sujeto, como el caso del ejemplo que di al principio de este texto.

Uno no necesita ser lo que ya es, no necesitamos querer ser hombres cuando hemos nacido hombres y lo somos por naturaleza, no necesitamos desear dormir, comer, respirar, digerir, hablar, es parte de nuestra naturaleza y viene dado. Cuando esto implica un esfuerzo y cuando manifestar lo que somos por naturaleza genera tensión y estrés es ahí donde está el desequilibrio, el problema!

Por supuesto, en este mundo actual donde se crean necesidades que no son necesarias y donde lo necesario se restringe para construir valor a partir de tu deseo de obtener aquello que necesitas para vivir, es difícil equilibrarse pero, es este el reto que esta realidad y este mundo nos propone y el cual debemos atravesar para Ser.

Debemos confiar! Debemos tener Fe y soltarnos a la NADA, a la nada de deseos y querer ser, tener o hacer y solo así, cuando nos liberemos del deseo y del querer podremos manifestar con naturalidad, como debe ser, sin tensión, sin estrés, lo que somos por esencia. Solo cuando nos liberemos de esa tensión que nos densifica podremos elevar la vibración y activar el cuerpo de Luz y elevarnos a un nuevo estado de consciencia donde tendremos acceso a otros pensamientos, emociones pues nuestra vinculación con la Vida será de una manera más amplia y profunda a la vez.

Entonces, esta vida y todo lo que este mundo puede darnos y quitarnos, todo lo que podemos “perder” no es nada, del mismo modo que puede ser para quien teniendo un mal empleo, en una actividad que no le interesa y con una mala remuneración, de pronto un día se entera de que ganó la Lotería… ¿qué problema tendrá de soltar todo en ese empleo, en dejar su escritorio, su puesto, su sueldo y sus rutinas? Así sucede con quien despierta a un nuevo estado de Consciencia y comienza a identificarse con un aspecto de sí mismo más elevado, no condicionado a un cuerpo y sus limitaciones y a este mundo y sus placeres y dolores.

Debemos enfocarnos hacia el estado que he llamado NADA, un estado donde soltamos todo deseo de ser, tener o hacer cualquier cosa y sencillamente somos, así como respiramos cada instante sin más esfuerzo ni preocupaciones que eso, Ser.

Saludos
Nicolás Niglia

¿Por qué ayudar?

Toda organización humana, desde un matrimonio, una familia y hasta la especie humana como la organización de la vida del ser humano en la Tierra, todas tienen el grado de consciencia que el más iluminado de sus exponentes posee y la inconsciencia que tiene el más oscuro de sus exponentes por ello, todos y no solo los que padecen a los oscuros sino todos debemos servir al propósito de la organización ayudando a los oscuros en su iluminación…

El cuerpo humano cuando enferma no enferma todo el cuerpo sino una parte, pero esa pequeña parte que enferma afecta a todo el cuerpo, al ser humano, y puede hasta matarlo muriendo no solo las células enfermas sino que con ellas mueren también las sanas. Asistir al más oscuro, ayudarlo a iluminarse en vez de darle más excusas para alejarse de la Luz, es tarea y obligación del “despierto” pues todos, oscuros e iluminados somos células del mismo cuerpo. Todo el cuerpo padece la enfermedad de unos pocos, vasta un solo asesino para que la vida de todos corra peligro en una comunidad…

Quien está atrapado en la supervivencia y apenas logra sobrevivir viviendo como un animal, consiguiendo solo casa donde dormir, algo que comer y beber, ese no tiene tiempo ni espacio mental para concebir consciencia alguna, está atrapado en la necesidad que como una rabia mal curada lo mantiene en un estado constante de acecho y de alerta. La ayuda debe comenzar por esos que no tienen paz, esos que no han conseguido mantenerse a flote y contar con el espacio mental para entonces enfocarse a temas más allá de las demandas del mecanismo humano animal. Por otro lado están aquellos que se aprovechan de los que están atrapados en las necesidades básicas y de la desgracia de otros hacen su oportunidad de negocio. En estos también hay que trabajar brindando consciencia, iluminando a estas personas.

Necesitados de bienes indispensables para la vida, necesitados de moral, necesitados de buena educación, necesitados de consciencia despierta, todos ellos necesitan ayuda, y todos nosotros somos necesitados de la ayuda de otros, cada uno en su grado de necesidad por supuesto. Ayudando activamos el proceso de la ayuda, aceptando la ayuda lo hacemos fluir y así el cuerpo de la especie humana del cual cada uno de nosotros es una célula, irá sanando y recuperando el equilibrio y con él toda su capacidad y plenitud.

Saludos

Nicolás Niglia