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Visión Unificada, el retorno a la Gracia

La realidad la componemos todos… Es prácticamente imposible encontrar una realidad en la que tú seas el único actor y participante, y en la que nadie más tenga influencia sobre tu realidad. Y cada uno de los actores que dan vida a la realidad, actúan impulsados por su necesidad o por un deseo. En la búsqueda de sus objetivos individuales, los actores, que dan vida a la realidad, chocan entre sí. Cada uno busca lo que necesita y lo que anhela sin considerar las necesidades y anhelos de los otros pues, que el otro se alimente no saciará mi hambre, por ello, la necesidad produce una mirada egocéntrica y es desde esa mirada desde la cual valoramos (juzgamos) la realidad y a los demás actores, a quienes veremos como una oportunidad para resolver nuestros problemas (aliados) o bien como a un adversario que debemos eludir o eliminar de la competencia.

La idea desde la cual tomamos nuestras decisiones a diario, lo cual da vida a la realidad, está condicionada por la necesidad y por la percepción, por lo que somos capaces de ver y de comprender. La idea (o juicio) desde donde decidimos se construye a parir de lo que somos capaces de reconocer en nosotros y más allá de nosotros. No consideramos lo que no existe y no existe, para nosotros, lo que no percibimos que es.

Una realidad en la cual sus actores no comparten la mirada, no ven lo mismo y no miran desde un mismo interés, es una realidad conflictiva, de competencia y beligerancia (de guerra), donde en realidad todos son adversarios de todos pues aún los aliados pueden dejar de serlo cuando ya no les convenga la alianza.

Es, por ello, imprescindible la construcción de una Visión Unificada en todos los actores de la realidad para que cese la lucha entre ellos, para que cada actor deje de sembrar derrotas en los demás actores para cosechar sus propias victorias.

La Visión Unificada nos permitirá conseguir victorias sin que al hacerlo sembremos derrotas en los demás actores, sino que nuestra victoria será también la victoria de todos, este es el Paradigma del Ganar Ganar!

Para lograr este objetivo debemos partir de una mirada compartida, debemos ser capaces de ver la realidad con los ojos que todos los actores de esa realidad la ven y, así, todos daremos forma a una IDEA COMPARTIDA que es la idea total que surge de la comunión de todas las ideas individuales…

Esto es posible! y no solo lo es, sino que es requerido hoy por el Cielo. Tenemos la obligación de dar este paso.

Proyecto Arca 333 es el Camino en este sentido, es la oportunidad para que des este gran paso hacia la expansión de la percepción, hacia la Visión Unificada.

Componer una visión unificada no implica renunciar a la visión singular sino todo lo contrario! pues cuanto más singular sea la visión de las actores, mas enriquecida será la visión unificada que surge de la comunión de todas esas visión. Imagina que cada visión es un color, entonces, la visión unificada es la imagen que se crea desde la combinación de todos esos colores…

Este es el primer paso en el ingreso a Proyecto Arca 333, componer la visión unificada de sus actores. Para ello recibirás material, totalmente gratuito, que te ayudará a expandir tu mirada, estimulará tu Pineal y los recuerdos que tienes almacenados en tu cuerpo holográfico.


Glosario

Idea: me refiero con “idea” a la realidad mental que construimos acerca de algo. Es una idea por ejemplo el viaje que haremos la próxima semana, entonces, mentalmente construimos el viaje, los sitios a los que iremos, etc. La IDEA es la representación mental y anticipada de una realidad que luego debe manifestarse en la realidad concreta.

Paradigma: un paradigma es la idea rectora, el modelo a seguir o instalar en determinada realidad.


 

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El poder de la costumbre y la libertad…

Mientras nos expresemos desde la costumbre, no seremos libres, el poder estará en la circunstancia pues la costumbre es respuesta, es efecto y no causa; pero, cuando percibimos y nos expresamos desde la identidad esencial del que somos, entonces vivimos en estado de libertad, pues somos independientes de la circunstancia y de lo circunstancial, lo que expresamos entonces es nuestra identidad permanente, eterna.

Aquello a lo que te acostumbras deja de incomodarte, por ello, cada vez que aceptamos el desorden, sea éste del tipo que sea, ese desorden que aceptamos termina por convertirse en el estándar de orden al que nos acostumbramos; y, por ende, dejaremos de percibirlo como desorden, pues dejaremos de verlo. Cabe aclarar, antes de sumergirnos en el desarrollo de este artículo que, si bien toda costumbre es limitante en cuanto a que es efecto, reacción o acción programada, algunas son positivas como por ejemplo las “buenas costumbres” de higiene, de comportamiento social, etc. porque previenen deterioros y mejoran la calidad de vida. Pero, cuando te acostumbras a vivir de manera precaria por ejemplo, este tipo de vida se hace habitual; por ello, mientras tengas la percepción para verlo, no debes aceptar desorden de ningún tipo en tu vida pues eso que hoy te incomoda, si lo aceptas, si renuncias al orden, no es que desaparecerá sino que dejará de incomodarte, pues perderás sensibilidad perceptiva y dejarás de verlo tal cual lo ves hoy.

La costumbre nos insensibilidad con respecto a aquello a lo que nos acostumbramos, lo dejamos de percibirlo tal cual es, dejamos de verlo. Ese cuadro torcido te llama la atención y no puedes hacer de cuenta que no lo has visto, te sientes obligado a enderezarlo. Mientras seas capaz de conmoverte por algo que está fuera de equilibrio, estarás “a salvo”, pero, si acaso renuncias a la sensibilidad perceptiva que te permite ver esos desórdenes, entonces vivirás fuera de lugar sin percibirlo iras perdiendo entusiasmo y tu contexto será un estímulo negativo y desmotivador. Si de pequeño te han acostumbrado a fuerza de repetición a lavar tus dientes tres veces al día, cuando seas adulto esta misma practica será automática, no deberás invertir atención y esfuerzo en conseguirlo, será natural en ti así como lo es vestirte, peinarte, etc. Pero, si de pequeño no te enseñan las buenas costumbres fundamentales para construir un orden, cuando seas adulto deberás esforzarte en ello…

Los primeros años de nuestra vida estamos en plena formación, nos estamos acostumbrando al cuerpo, a la vida, a nuestros padres y, sobre todo, estamos recibiendo las programaciones que hacen a nuestra cultura y hábitos familiares, sociales, etc. Todo ello se hace parte de nuestra costumbre, de lo familiar y habitual en nosotros. Luego, cuando hemos completado el desarrollo de la identidad individual, cuando nos emancipamos y comenzamos a construir una vida independiente de nuestro hogar familiar y sus costumbres, entonces tendremos la oportunidad de expresar un orden que esté en coherencia con nuestra sensibilidad perceptiva, un orden a imagen y semejanza de nosotros mismos. Sin embargo, la fuerza de la costumbre que hemos heredado mientras vivimos en la casa de nuestros padres seguirá presente de manera subconsciente, automática.

Para expresarnos lo más libremente posible y para que nuestra realidad exprese un orden a imagen y semejanza de nosotros, sin contaminación ni interferencias de ningún tipo, debemos desarticular la costumbre, debemos liberarnos de esos patrones, de esa visión condicionada e inducida. Pero, para ello, debemos reconocer la costumbre en nosotros. A medida que experimentamos la vida emancipados de nuestros padres tendremos mayor oportunidad de expresarnos desde nuestra percepción singular, ser nosotros mismos; y, a medida que vamos enriqueciendo esta nueva identidad emergente en nosotros, la que se funda ya no en los estímulos y costumbres familiares sino en nuestra singularidad, percibiremos de manera más clara la diferencia entre nuestro orden y el orden al cual estábamos acostumbrados.

Por supuesto que suscita incomodidad este contraste de órdenes, el nuevo y el aprendido o aceptado pero, escapar o eludir esa circunstancia nos privaría de la posibilidad de distinguir el orden heredado, el cual no es nuestro orden ni expresa nuestra singularidad. Al experimentar el contraste entre uno y otro orden, podremos reconocer lo heredado, la inercia del pasado y podremos liberarnos de ello con solo el reconocimiento, Por supuesto, siempre quedarán reflejos automáticos del pasado pero, aun así, la costumbre nos ira condicionando cada vez menos en la expresión de nuestra singularidad.

No solo heredamos de nuestros padres algún parecido, gestos y costumbres, heredamos una manera de pensarnos y de pensar la vida. Aunque los pensamientos no sean iguales y aun cuando éstos sean opuestos, la manera de pensar puede ser la misma. Entonces, debemos distinguir estos patrones desde los cuales construimos el pensamiento, estas formas pensamiento acostumbradas son lo que nos limita en la expresión de una forma de pensar singular y propia.

Si hubieras nacido en otra familia, con otras costumbres y en otro contexto diferente al que has nacido y en el que has crecido, algunos aspectos y cualidades tuyas serían distintos a lo que son hoy pero una parte de ti sería la misma, esa es la parte singular, el que eres más allá de todo lo externo, esa expresión que surge de tu esencia. Para expresarnos de manera más completa y con la menor interferencia posible del contexto y de la costumbre, necesitamos distinguir lo que es costumbre y contexto, lo que es aprendido y agregado de lo que es lo Esencial, lo inalterable.

Cuando construyes la identidad del que eres, el Yo desde la costumbre y desde el contexto entonces el que eres es resultado de la circunstancia pero, cuando construyes la identidad del que eres desde la esencia, entonces esa identidad está en perfecta coherencia con el que eres más allá de la circunstancia. El que surge como consecuencia de la circunstancia es una identidad circunstancial y el poder está en la circunstancia y no en el sujeto; pero, la identidad fundada en la esencia, y dado que la esencia es inalterable, esa identidad es permanente, no está sujeta a la circunstancia, ni al tiempo, ni a lo transitorio.

al fin libre

Saludos, Nicolás Niglia

La Consciencia del UNO

Dios, la Consciencia Creadora que da sentido y razón a todo lo creado, y la que creó todo lo que Es, es la única consciencia, no hay otra. Esto quiere decir que, aún cuando despertamos en consciencia, no somos independientes y totalmente autónomos pues, si acaso nuestro estado de consciencia fuese independiente de la Consciencia del Uno, entonces, crearíamos una consciencia y propósito paralelo y que podría ser hasta contrario a la voluntad del UNO pues, siendo totalmente libres podríamos oponernos a su intención.

La Consciencia del UNO es una sola y es la única consciencia, solo que ésta se manifiesta en distintos niveles, los cuales actúan como un absoluto en sí mismos pero que son, en realidad, partes que constituyen el TODO UNO ABSOLUTO. La geometría llamada Flor de la Vida compone la geometría de la creación. No es la forma lo más importante sino más bien el criterio fractal que refleja esta geometría Sagrada, fractalidad que se da en cada absoluto que es parte del TODO UNO.

La esfera mayor, la cual contiene a las esferas menores, es un absoluto en sí misma y representa un nivel de consciencia; pero, las esferas que componen a esta esfera mayor son, a la vez, otra Flor de la Vida, son un absoluto en sí mismas compuestas por esferas menores que la componen y que representan niveles de consciencia particulares de cada una de ellas. Cada Flor de la Vida compone un Estado de Naturaleza. Cada esfera Flor de la Vida que compone una esfera Flor de la Vida mayor replica el mismo esquema y así se construye el infinito eterno Ser sin principio ni final.

FdlV   el UNO

 

Imagina que cada esfera dentro de la esfera mayor está en permanente movimiento sobre su eje, irradiando su vibración particular desde su núcleo y hacia toda la esfera mayor y más allá. La vibración que emite cada esfera menor dentro de la mayor, combinada con la vibración del resto de las esferas menores compone la vibración de la esfera mayor. El Universo compone la Flor de la Vida “Universo” pero es a su vez una esfera Flor de la Vida menor que compone otra Flor de la Vida Mayor: el Multiverso (universos que componen un nuevo Absoluto) Y así, hacia un sentido o hacia otro se replica el mismo criterio: “como es arriba es abajo”.

flor de la vida el todo y sus partes

Cada Flor de la Vida es regida por la irradiación que emana su Núcleo como el centro magnético que mantienen cada cosa en su lugar y el lugar para cada cosa. Así es que la conexión de cada esfera menor con le esfera mayor que compone es de Núcleo a Núcleo, de corazón a corazón.  La energía o frecuencia o vibración que mantiene adheridas a las esferas menores entre sí dando forma a la Flor de la Vida mayor que estas componen de su unión ordenada es lo que llamamos AMOR. El amor y el corazón están estrechamente vinculados, precisamente porque la unión se da de corazón a corazón y solo se da si vibramos en la frecuencia del amor. El amor neutraliza las oposiciones entre las partes para que éstas se vinculen en armonía, sin amor no hay vinculación armónica posible y no hay por ello construcción de la esfera mayor.

El huevo en el que se gesta la vida del pichón es un absoluto en sí mismo, es una Flor de la Vida compuesto por estados de naturaleza particulares, los que provee el padre y los que provee la madre por ejemplo. Existe una estrecha vinculación entre el huevo y la gallina pues sin el calor que la gallina irradia sobre el huevo éste no produce la Vida que está destinado a gestar. Pero, una vez que el pichón ha alcanzado la máxima expresión dentro del huevo, trasciende ese estado de naturaleza y nace en uno nuevo, entonces, el Absoluto Huevo se rompe y el pichón nace en un nuevo absoluto del cuál él es una parte componente: el mundo de las gallinas por ejemplo. Y, el mundo de las gallinas que es un absoluto en sí mismo, es también una esfera menor que compone la Flor de la Vida “mundo de las aves”, luego mundo animal, luego mundo Gaia….

flor de la vida huevo

Entonces, existe una Consciencia UNICA y ABSOLUTA que llamamos DIOS. Esta consciencia rige TODO lo que existe. Se manifiesta en cada Estado de Naturaleza de acuerdo al propósito específico de cada parte que compone cada Todo, de cada esfera que compone una esfera Flor de la Vida Mayor. Despertar en Consciencia no implica que haremos lo que se nos viene en gana como muchos imaginan, sino expresaremos la plenitud en cada estado de naturaleza por el que vayamos transitando en este proceso de Evolución.

Así como el pichón que sale del huevo trasciende la realidad que existe dentro del huevo y gana nuevas cualidades que son naturales del Estado del Ser fuera del huevo, así toda expresión de vida va accediendo a nuevas cualidades y estados del Ser que están en directa relación al Estado de Naturaleza en el cual estamos participando.

El Ser Humano es la esfera menor que compone una esfera mayor que es la familia, luego el grupo social, luego la especie humana, etc. La vinculación es de Corazón a Corazón pero debe haber amor para que las oposiciones sean neutralizadas, de lo contrario no seremos capaces de constituir el siguiente Estado de Naturaleza, seremos una Flor de la Vida incompleta y por ende no accederemos a las cualidades que solo se activarán cuando alcancemos la plenitud, es decir, cuando constituyamos todas las esferas que componen la esfera mayor.

7 hacia la pkenitud

Cada esfera corresponde a un estado del Ser por el cual debemos pasar y experimentar para comprender. Son 7 los estados de consciencia por los que debemos atravesar en esta vida como seres humanos (en todas las encarnaciones como tal) para alcanzar la plenitud del Ser Humano, para constituir nuestra Absoluto y trascender al siguiente Estado de Naturaleza tal cual el pichón que trasciende el huevo luego de haber completado su desarrollo dentro de él.

Cada Flor de la Vida es una expresión de Plenitud del Estado de Naturaleza del que se trate. Dios se manifiesta en cada estado de Plenitud, por ello, Dios adquiere diversas formas, imágenes y Estado pero no es que sean muchos dioses sino muchas manifestaciones de la Consciencia de UNO, cada una de ellas en correspondencia con el Estado de Naturaleza en el cual se expresa. Por ejemplo, los Católicos llaman Dios a Jesús y está bien que así sea pues Jesús expresa el estado máximo al que un ser humano puede llegar, es la expresión de la plenitud, de la Divinidad encarnada en un Ser Humano. Así es que por cada Estado de Naturaleza habrá un Dios, es decir, una expresión plena de la Divinidad representada en los atributos que son propios y característicos de cada estado de naturaleza. En el estado de naturaleza humano Dios se manifiesta como hombre…

Para que un hombre sea expresión plena de la Divinidad debe trascender los 7 estados de consciencia que componen la plenitud del Ser Humano. Así como se muestra en la figura anterior en la cual la Flor de la Vida Ser Humano se va componiendo de esferas que se van interrelacionando unas con otras dando forma a la Flor de la Vida. Solo cuando completamos todos los aspectos que constituyen el Absoluto Humano, solo allí seremos expresión de la Divinidad encarnada… Y, solo cuando lleguemos a ese estado del Ser estaremos en condiciones de acceder al siguiente Estado de Naturaleza tal cual el pichón cuando completa su crecimiento dentro del huevo y sale fuera de aquel, a esto se lo llama Ascensión.

En cada estado de plenitud, en cada estado de naturaleza, existe un modelo de plenitud que rige a modo de parámetro el Camino que cada expresión singular, dentro de cada estado de naturaleza, debe alcanzar. En el estado de naturaleza humano existe un parámetro que es Camino a seguir, ese parámetro de máxima expresión es, precisamente, Jesús el Cristo… es él el Camino, la Verdad y la Vida. En un Jesús debemos transformar a la bestia original en la que encarnamos, ese es el sentido de esta vida.

En el Taller Consciencia Crística G33 – Claves para la Ascensión, desarrollamos estos temas, todos los temas y conocimientos relacionados al desarrollo del ser humano hacia su plenitud; consultas en : http://estarparaser.wix.com/conscienciacristica .

Saludos, Nicolás Niglia

¿A qué Señor sirves haciendo lo que haces?

Escapar no es lo mismo que Avanzar… el que escapa no va a ninguna parte, se trata de mirar hacia dónde queremos ir y tener bien en claro en dónde estamos…

Cuando intentamos escapar de un dolor, del miedo o de una situación que es incomoda, buscamos alternativas que nos libren de esa sensación y al hacerlo, al escapar del dolor buscando aquello que lo apaga, no hacemos sino fortalecer “el juego del dolor” pues, ¿por qué duele lo que nos duele?

Duele todo lo que no es favorable al propósito de la naturaleza terrenal humana, pues el dolor es una sensación propia de esa naturaleza y no de otra. Entonces, al escapar del dolor y correr hacia aquello que lo apaga no hacemos sino jugar el juego de la naturaleza terrenal y para eso ha sido programado en nosotros el dolor, para que reaccionemos en dirección hacia a aquello que lo apaga y al hacerlo nos libramos de la causa del dolor, aquello que a juicio de la naturaleza terrenal (la que programo el dolor en nosotros) no nos sirve experimentar o bien es peligroso…

No es propósito de la naturaleza terrenal que volemos y por ello, cada vez que subimos a un avión sentimos miedo… es la naturaleza terrenal la que se expresa diciéndonos: “yo no te hice para volar, te hubiera dados alas en tal caso”…

juego de la vida

El hambre nos empuja a la búsqueda de alimentos, la sed a la búsqueda de agua y así es como funciona el juego de la naturaleza terrenal, no es que sea malo ni bueno, es como debe ser para el bien de este mundo pero, a nosotros, seres DUALES, mitad animales y mitad Divinos, no nos sirve convalidar este juego pues nos perdemos de jugar el Juego de la Vida, ese que nos lleva hacia arriba en vez de aferrarnos al suelo.

Entonces, deja de escapar del dolor, del hambre, de la culpa del miedo.. deja de convalidar el juego terrenal el que te condena a ser solamente un animal, complejo, tecnificado pero nada más que eso… y comienza a “escapar hacia adelante”, es decir, no corras mirando atrás, corre mirando hacia la Verdad.. entonces, este juego terrenal que nos mueve como a piezas de ajedrez por medio del miedo, del dolor, del hambre y del celo sexual, perderá poder sobre nosotros pues no estaremos actuando bajo su criterio (el criterio del miedo y del dolor), no estaremos escapando sino avanzando hacia la Vida, regidos por un nuevo paradigma basado en la búsqueda de la Verdad, surgido no de la naturaleza animal sino del Estado de Consciencia.

No busques apagar el dolor… busca comprender la causa del dolor, entonces, el dolor tendrá sentido y dejará de doler… lo que duele es la inconsciencia y lo que sana es la comprensión. Aunque tengas miedo de subir al avión, subes porque el motivo tiene más importancia que el miedo… verdad? cuando tienes motivos para Vivir.. no te preocupas en los miedos, en las culpas y en el dolor… sabes que todo eso es parte y condición de esta realidad, sencillamente te subes al avión y vuelas!

Saludos
Nicolás Niglia

Balance Masculino Femenino = Plenitud

¿Por qué es necesario el Balance Masculino Femenino?  Porque mientras miremos la vida con ojos de mujer o con ojos de hombre, tendremos una mirada parcial y limitada de la realidad y del otro. En el camino hacia la Plenitud necesitamos completar los aspectos que nos faltan para alcanzarla, y uno de los principales aspectos ausentes es el aspecto masculino (en las mujeres) y el femenino (en los hombres) a fin de conseguir una mirada completa de la realidad, sin el condicionamiento que el género impone.

Mientras los hombres insistan en exaltar su visión de hombre y las mujeres su visión de mujer, no solo en lo individual no se alcanzará la Plenitud sino que la comunicación entre ambos sexos será incompleta, insuficiente para darse estímulo mutuo en el camino hacia la plenitud, no lograrán entenderse uno al otro y por ello la pareja vivirá en estado de tensión y conflicto, de duda y sospecha permanente, de incomprensión mutua. El hombre debe aprender a ver la vida con ojos femeninos y la mujer debe aprender a ver la vida con ojos masculinos y así ambos, en su individualidad serán completos y en la unión serán plenos, la mujer enseñando al hombre el aspecto que el hombre no ha recibido por naturaleza de género (el femenino) y el hombre haciendo lo mismo con la mujer.

MF

INCONDICIONALIDAD ¿a qué se refiere este término tan mencionado? se refiere a que debemos liberarnos de todos los condicionamientos que limitan nuestra capacidad de percibir la Vida tal cual Es, es decir, de manera completa… Pues, mientras estemos condicionados -por ejemplo por la condición de género- nuestra percepción será condicionada y seremos un “instrumento desafinado que desentona con la Armonía de la Creación…”

¿Qué nos condiciona?… la dualidad es el condicionamiento por excelencia en esta dimensión de realidad, la separación de aspectos, en este caso el aspecto de género. Pero, es, a su vez, una maravillosa oportunidad para comprender, precisamente, el aspecto ausente. Por ejemplo, el aspecto ausente del masculino es el femenino, entonces, la separación en género permite reconocer el aspecto ausente a través de la observación y convivencia con el otro… El masculino en el hombre y el femenino en la mujer no demanda comprensión pues surge por instinto, no necesitamos comprender el masculino cuando somos hombres pues el masculino “viene dado por naturaleza de género”… sin embargo, el aspecto ausente no viene dado por naturaleza y por ello, en el otro, quien tiene el aspecto de género opuesto, tenemos la oportunidad de reconocerlo a través de la observación y de la convivencia. Este es el aporte que la pareja ofrece al individuo en el Sentido de la Evolución. Por supuesto, al instinto no le interesa la evolución sino la reproducción, entonces, la voluntad manifestada a través del instinto no tiene que ver con el reconocimiento del sexo opuesto sino que por instinto tenderemos a la exaltación del género presente, el macho intentará exaltarse como macho y la hembra como hembra y de esta dualidad de intenciones que se expresan a través nuestro y en nosotros surge el conflicto… pues si seguimos la intención del instinto y exaltamos el aspecto de género en el que hemos encarnado, nos condenamos a la ignorancia, a la inconsciencia pues ni siquiera comprendemos por qué hacemos lo que hacemos, sencillamente respondemos a los impulsos del instinto para satisfacer el deseo que éste despierta o el dolor que  produce el instinto si acaso contradecimos su voluntad.

Anclarse en el aspecto de género que nos viene dado por naturaleza nos mantiene en el condicionamiento y nos impide alcanzar una visión amplia de la realidad. Seguiremos desentonando con la Vida y permaneceremos aferrados a este mundo dual pues, solo saldremos de la dualidad cuando completemos los aspectos ausentes, lo cual nos otorgará plenitud, la máxima expresión del Ser que se puede alcanzar en esta dimensión de realidad.

La Naturaleza se expresa a través de nuestro instinto, en su expresión da forma al comportamiento del cual surge la identidad del sujeto humano. Esta identidad resultante basada en el comportamiento que es expresión de la naturaleza terrenal humana es lo que llamamos: el YO EGO. La Naturaleza terrenal nos empujará a ser cada vez más machos los hombres y más hembras las mujeres es decir, nos motiva a llevar la condición animal humana a su máxima expresión posible, A los ganadores, a quienes lleguen a la máxima expresión posible los premiará…a los machos dándole el favor de las hembras y la transmisión de su descendencia, y a las hembras dándole la protección y provisión de los machos…

Entonces, cuando te empecinas en resaltar las cualidades que te hacen hembra, en la mujer, así como las que te hacen macho, en el caso de los hombres, estas cediendo el poder, el tiempo y la energía a la identidad Yo EGO, es decir, estas fortaleciendo el ego y, dado que el ego surge como expresión de la naturaleza terrenal y no es expresión de tu singularidad sino más bien es expresión inconsciente, alimentar las cualidades del ego es ceder el poder a tu inconsciencia…

Las mujeres, en vez de exaltar su cualidad de hembra deben enfocarse en la comprensión del aspecto masculino, el cual necesitan para alcanzar plenitud y lo mismo los hombres con respecto al aspecto femenino… Naciste mujer para reconocer el masculino, pues el femenino viene dado por naturaleza y se expresará en tí de manera inconsciente, a través de impulsos, deseos y necesidades…  entonces, exaltar tu cualidad inconsciente, esa que has heredado por naturaleza terrenal, no sirve al propósito del Despertar sino que te condena a la separación y a la insuficiencia… y te impide ver la vida tal cual Es…

Debes aprender a ver la Vida con ojos incondicionales, pues verla con ojos “de mujer” o de “hombre” condiciona tu mirada… cuando seas pleno en tu percepción de lo que la vida Es, entonces serás pleno en la vida.

Saludos, Nicolás Niglia

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La vida prospera…

Existe un impulso vital que estimula la plena expresión de cada forma de vida. La vida impulsa hacia la expresión plena de su propósito, observemos las plantas, a los animales… intentan expresar la voluntad de la Naturaleza que los guía hacia su desarrollo, semillas que germinan y quiebran el concreto y prosperan en su intención de Ser… Pero, cada vez que ese impulso vital esencial es condicionado o interferido se produce entonces un estado de insuficiencia en la expresión de la naturaleza y en el logro del propósito de esa forma particular de vida que es condicionada.

Cuando el ser humano es restringido en su plena expresión se deprime, se hace insuficiente, se va marchitando y muere en vez de vivir cada día… pero nada es gratis en este mundo, verdad? y, como enuncia la física: “a cada acción le corresponde una reacción”, la reacción a la restricción de la plena expresión del ser es la ira, el enojo y el consecuente odio.

Cuando permitimos que nuestra plena expresión sea reprimida o limitada, ya sea por culpa, miedo o por cobardía, sembramos odio y rencor, sembramos desprecio hacia nosotros y hacia quien nos restringe… y, no tardaremos en cosechar lo que hemos sembrado… “no hay planta mala que de fruto bueno, ni planta buena que de fruto malo” se dijo…

Cuando los padres restringen a sus hijos limitando su plena expresión por miedo a que se hagan daño o a que la vida los lastime, les quitan la oportunidad de crecer y de aprender a vivir y los hacen dependientes, insuficientes y la vida no se expresa plena en ellos… cuando los cónyuges restringen a su pareja por miedo al engaño, al abandono o por la razón que sea, sucede igual, marchitan el amor y siembran desprecio pues, no es su hijo o su cónyuge quien lo despreciará sino que es la vida misma la que desprecia todo aquello que interfiere su plena expresión y tratará de eludir lo que interrumpe su plena expresión. ¿Crees acaso que puedes ganarle a la vida y que puedes detener el Impulso Vital Esencial? observa esa semilla que prospera y germina partiendo el concreto, quebrando una pared…no, claro que no, tarde  o temprano surgirá la reacción correspondiente a la acción que limita la plena expresión del Ser. No es el otro el que reacciona sino la vida es la que se expresa a través de aquel.. no es a tu hijo o a tu cónyuge a quien limitas sino que limitas la plena expresión de la vida en aquel… es al Impulso Vital Esencial al que te enfrentas! y al que desprecias cada vez que restringes o interfieres su plena expresión…

perseverancia

Cada vez que restringimos la plena expresión de alguien, y la nuestra, despreciamos la vida pues es la vida la que intenta expresarse y ser plena a través nuestro! es este Impulso Vital Esencial el que  nos empuja hacia el Ser, hacia la evolución… acaso, puedes evitar que tu cuerpo crezca… ni siquiera la muerte puede frenar la transformación del cuerpo… la Vida se expresa y nada la detiene… puedes lograr una pausa, por supuesto, pero no podrás detenerla por siempre! y luego, cuando el odio alcance la presión suficiente para romper las cadenas del miedo, de la culpa y de la cobardía, entonces ya no quedará espacio para el dialogo y la comprensión, será la destrucción lo que cosecharás como reacción natural.

Verifiquemos nuestros vínculos! y, con sinceridad respondámonos la pregunta: ¿somos una restricción en la plena expresión del otro o somos su inspiración? recordemos, el amor es incondicionalidad, si hay condicionamiento no hay amor… si hay restricción no es el amor lo que nos vincula sino el miedo, la culpa o la cobardía…

Saludos, Nicolás Niglia

El regreso al hogar, a la Fuente…

Habrás escuchado o leído acerca de “el regreso al hogar, a la Fuente” y,  tal vez, alguien piense que regresará al principio, al estado de plenitud original del cual “fuimos arrancados”, circunstancia que llamamos “La Caída”. Es cierto que hemos estado ya en un estado de plenitud, de totalidad, del cual hemos sido separados pero, no es del todo acertada la idea que postula la posibilidad de regresar al origen. Tenemos la posibilidad de recuperar el estado de plenitud que todos añoramos, al cual denominamos como “El Paraíso” pero, no es que vamos a regresar al origen, no volveremos al pasado, a la casa de nuestros padres, sino que ese estado lo recuperaremos cuando manifestemos nuestra plenitud.

Cuando observamos un árbol que ha alcanzado su madurez, ¿qué es lo que hace que el árbol sea árbol? ¿cuál es la parte del árbol que es más árbol que las otras?… es el tronco, las ramas, las hojas, las flores, los frutos, las semillas? todo ello mientras está unido al árbol es el árbol!. La semilla, mientras está unida al árbol es parte del árbol y, dado que solo el árbol que alcanza la madurez produce semillas, la semilla es parte de un árbol maduro, en plenitud. La semilla, mientras está unida al árbol y dado que es el árbol, vive en plenitud.

arbol

Pero, la semilla, cuando esté lista para comenzar su propio camino, será separada del árbol y perderá ese estado de plenitud. La semilla que Cae del árbol es individualizada, asume identidad propia (ego) y comienza así el “Camino de regreso a la plenitud que ha perdido”. Pero, no es que la semilla regresará al árbol del cual ha sido separada sino que deberá transformarse en un nuevo árbol y alcanzar el estado de madurez y plenitud, y dar nuevas semillas, por supuesto. De esto se trata, así funciona la Creación, a través de la multiplicación igual que un árbol se multiplica en nuevos árboles cada vez que sus semillas germinan, para lo cual debes ser separadas del Árbol Original.

En nuestro caso sucede de manera muy parecida al ejemplo de la semilla. Hemos formado parte del Árbol de la Vida, hemos estado ya en ese estado de plenitud, de totalidad. Pero, hemos sido separados, hemos Caído al suelo de algún planeta en el cual iniciamos el proceso de individualización es decir, hemos asumido identidad individual, condición de sujeto, surgió así el Yo Soy, la noción de nuestra individualidad. Pero recordamos y anhelamos aquel estado de plenitud y totalidad del cual hemos sido separados y queremos regresar a él.

Como en el caso de la semilla, y dado que somos Semillas Estelares, no regresaremos al Árbol Original del cual hemos sido separados y del cuál caímos, sino que debemos germinar un nuevo árbol y solo así alcanzaremos ese estado de plenitud que añoramos.  Como he mencionado alguna vez, “estamos condenados a la evolución” pues es el único Camino hacia ese estado que  todos deseamos. El impulso evolutivo nos conduce hacia ese destino, hacia la manifestación de la máxima expresión de nosotros mismos! Por supuesto, podemos retrasarnos, distraernos, pero jamás podremos frenar el impulso evolutivo.

La semilla, una vez que cae al suelo, es estimulada por la experiencia que le toca vivir, por la humedad del suelo, por el sol, la temperatura, etc. todo ello compone sus circunstancias, y de ello recibe el estímulo que necesita para encender el proceso de germinación, Si no recibe estos estímulos no prospera. Con nosotros sucede de igual manera, las circunstancias traen los estímulos que necesitamos para encender y manifestar los aspectos más elevados, los que nos van acercando a la plenitud. Pero, no todos los estímulos son favorables, porque hemos interferido el Orden Natural de las Cosas.

Lo concreto, entonces, es que la única manera de regresar al hogar, al estado de plenitud y totalidad que añoramos, es construyéndolo, y eso solo se consigue cuando manifestemos la máxima expresión de nosotros mismos para lo cual necesitamos de los estímulos que encienden los aspectos más elevados de nosotros mismos y no los que activan los aspectos más primitivos y nos condenan a la mínima expresión del ser humano, nos regresan al comportamiento animal salvaje, viviendo en miedo, inseguridad, competencia, rivalidad y celo sexual…

Saludos, Nicolás Niglia